Nacional
Lunes 18 noviembre de 2019 | Publicado a las 10:23 · Actualizado a las 11:43
Un mes exacto de crisis: de los llamados a evasiones al ostracismo presidencial
Por Emilio Lara
La información es de Néstor Aburto
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“Evadir no pagar, otra forma de luchar”. Esa fue la consigna que el lunes 14 de octubre dio inicio a una de las peores semanas en la historia de una Presidencia de la Rep√ļblica y que fue el corolario de un estallido social que, en cosa de d√≠as, recorri√≥ buena parte de Chile.

Todo comenzó por el alza de $30 en la tarifa de hora punta en el Metro de Santiago, evasiones orquestadas mayoritariamente por estudiantes secundarios que coordinados se tomaron lunes, martes, miércoles y jueves algunas de las 136 estaciones del ferrocarril subterráneo.

El gobierno de Sebasti√°n Pi√Īera condenaba el hecho, pero muy lejos de echar p√≠e atr√°s y anunciar la rebaja del pasaje prefiri√≥ en ese momento redoblar la seguridad de las estaciones en conflicto.

Sin embargo, y con la molestia de miles de ciudadanos con los ministros de Pi√Īera, que en las semanas previas hab√≠an enviado a los chilenos a comprar flores porque eran m√°s baratas o a levantarse temprano porque el Metro saldr√≠a menos, lleg√≥ el estallido social.

Fue el viernes 18 que los estudiantes secundarios y universitarios ya no estaban solos, miles de santiaguinos decidieron sumarse esa tarde a las protestas, todos con una palabra en com√ļn: estar aburridos.

Ese d√≠a comenz√≥ la “primavera chilena” , como la tildaron internacionalmente, y la lista de demandas comenz√≥ a salir de la boca de los propios ciudadanos.

“Ya est√° bueno de robos. No queremos m√°s, ya no damos m√°s”, dijo una mujer entrevistada por Radio B√≠o B√≠o.

Pero fuera de las manifestaciones pac√≠ficas, este estallido social vino aparejado de des√≥rdenes p√ļblicos graves.

Ejemplo de ello fue la destrucci√≥n de mobiliario p√ļblico, la vandalizaci√≥n y quema -en otros casos- de 80 de las 136 estaciones del Metro, la quema de buses del Transantiago, 301 supermercados saqueados y algunos quemados, lo mismo ocurri√≥ con farmacias, bancos, y locales de peque√Īas Pymes.

Frente a ese escenario, Pi√Īera tom√≥ una decisi√≥n: dar respuesta solamente a estos √ļltimos hechos, por lo que decret√≥ Estado de Emergencia en Santiago y en las horas posteriores lo extendi√≥ a otras regiones.

Así, las Fuerzas Armadas salieron a la calle por primera vez tras el retorno a la democracia (no en un contexto de catástrofe) y con ello vino la crítica de los sectores de centro izquierda, ahondando todavía más la crisis política puesto que con los militares resguardando infraestructura crítica y con el toque de queda en marcha, los saqueos y la quema de supermercados no pararon.

Fue as√≠ que el domingo 20 de octubre, 48 horas despu√©s que reventara la crisis, Pi√Īera apag√≥ el conflicto con bencina y, con ello, reconocen en todos los sectores, dio el paso decisivo para entrar en el ostracismo pol√≠tico al anunciar que estaba en guerra.

En medio de la debacle, el jefe del Estado de Emergencia en la región Metropolitana, el general de Ejército Javier Iturriaga, no aguantó y contradijo al Mandatario, su superior directo.

“Mire, yo soy un hombre feliz. La verdad que no estoy en guerra con nadie”, afirm√≥ el uniformado tras las consultas de la prensa.

Así, se llegó a cero control de la seguridad y nulo manejo de la agenda política del Presidente, quien en estas cuatro semanas tuvo que hacer un cambio de gabinete presionado por las marchas, con lo que concretó modificaciones radicales en los comités políticos y económicos.

De esta manera llegó a Interior Gonzalo Blumel, a Hacienda Ignacio Briones, a Economía Lucas Palacios, a la vocería Karla Rubilar y a la Segpres Felipe Ward.

Sumado a eso, el Gobernante tuvo que despedirse de la Cumbre APEC 2019, prevista para el fin de semana que recién pasó, y también de la COP25, la cumbre de las Naciones Unidas por el cambio climático.

Así, esta crisis ha dejado al Presidente como un administrador, ya que decidió dejar la gestión de las demandas en el Parlamento: ejemplo de ello es el acuerdo para una nueva Constitución que lo llevó a verlo por televisión.

Con todo, en su primer mes, las movilizaciones han dejado 15 mil detenidos, 2.365 heridos, más de 170 personas con problemas oculares debido a perdigones disparados por fuerzas de seguridad y un total de 23 víctimas fatales.

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