En la promulgación de la Ley que crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”, el presidente Gabriel Boric celebró el hito, pero aprovechó el momento para lanzar uno de sus emplazamientos más duros a la oposición en el final de su mandato: responsabilizó directamente a la UDI por el estancamiento de la Ley de Sala Cuna para Chile y acusó al partido de anteponer cálculos políticos a un derecho social.
Con solo días por delante antes del cambio de mando, el mandatario no matizó sus palabras. Si bien destacó el avance que implica “Chile Cuida” para las familias y, en particular, para las mujeres cuidadoras, advirtió que el sistema quedará incompleto sin Sala Cuna.
“Acá hay que ser bien claros: la UDI todas las semanas inventa una excusa para decir que no va a aprobar Sala Cuna, y se lo decimos claramente, la UDI está impidiendo aprobar Sala Cuna para las mujeres de Chile”, acusó Boric.
Boric y el choque frontal con la UDI por Sala Cuna
“Hoy estamos celebrando la ley de Chile Cuida, pero tenemos una gran tarea pendiente que está vinculada con esto también y que tenemos la posibilidad de sacar adelante si es que hay voluntad política, que es la Ley de Sala Cuna, para terminar con la discriminación que sufren las madres y las mujeres para ingresar o para reinsertarse en el mundo laboral”, señaló en primer lugar.
El tono del presidente subió rápidamente. Boric acusó a la UDI de dilatar el proyecto con argumentos cambiantes y la señaló como el principal obstáculo para su aprobación, en un momento en que el Gobierno busca cerrar su agenda social antes de marzo.
Más allá de la discrepancia programática, el mandatario sugirió que la resistencia del partido obedece a un cálculo político reducido a “triunfos políticos”.
“¿Y saben lo que dicen en privado? Esto es lo más indignante: que no quieren darle un logro al gobierno. Esto no se trata de un logro al gobierno, esto se trata de un derecho de dignidad para las mujeres de nuestra patria, que no pueden seguir esperando”.
Además, Boric ofreció que la oposición capitalice simbólicamente el proyecto si eso destraba su aprobación, siempre que salga con urgencia.
“Y le digo a los señores de la UDI —todos los voceros además son hombres en esto—: sáquense ustedes la foto si quieren, que firme el nuevo gobierno el proyecto aprobado, pero aprobémoslo la primera semana de marzo, no sigamos esperando”.
Boric comparó la situación con la reforma de pensiones para subrayar que, cuando hay voluntad política, es posible llegar a acuerdos aunque nadie obtenga todo lo que quiere.
“En materia de pensiones estábamos de acuerdo en que era necesario hacer una reforma y ninguna parte de los que tramitamos este proyecto logró todo lo que quiso, pero llegamos a un acuerdo sensato que benefició a los chilenos y chilenas”.
En esa lógica, insistió en que el debate sobre Sala Cuna ya estaría resuelto en lo técnico, pero entrampado por la política: “Hoy el consenso técnico respecto a Sala Cuna existe, solo falta voluntad política. Dejen de trabar la pelota”.
Un emplazamiento en el cierre de ciclo
El Congreso retoma funciones en marzo, cuando quedarán apenas días para el cambio de mando. Para La Moneda, Sala Cuna es una de las últimas piezas de su agenda de igualdad de género y corresponsabilidad social, junto con Chile Cuida.
Desde el punto de vista político, el presidente optó por marcar un límite claro antes de dejar el cargo: fijar a la UDI como responsable si el proyecto no ve la luz en las primeras semanas de marzo y dejar instalada la idea de que la traba no es técnica, sino política.