El Gobierno argentino reglamentó este lunes un nuevo sistema tributario mediante la ley de Inocencia Fiscal, que habilita el blanqueo y uso de ahorros no declarados -los denominados “dólares bajo el colchón”-, con el objetivo de incentivar su incorporación al circuito formal, pero sin una previa revisión del origen de ese patrimonio.
La medida quedó formalizada mediante su publicación en el Boletín Oficial, bajo la firma del presidente Javier Milei, quien activó así el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG) y redefinió los alcances de las fiscalizaciones de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
“Durante años, la política expulsó a millones de argentinos del sistema y después los castigó por intentar cuidar sus ahorros. Cambio de época: ahora lo tuyo es tuyo”, expresó el jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, a través de la red social X.
Blanqueo de ahorro en dólares en Argentina
Según la normativa, la presentación y el pago del dinero que va a pasar a la legalidad mediante la declaración jurada simplificada es suficiente, “sin admitir prueba en contrario”, salvo que la ARCA detecte una discrepancia significativa.
El organismo solo podrá controlar los ingresos declarados y las deducciones admitidas -quedan excluidas la variación patrimonial, los consumos personales y los depósitos bancarios-, lo que implica un cambio sustancial en el esquema tradicional de fiscalización.
El Régimen Simplificado de Ganancias es voluntario y está dirigido a personas físicas y patrimonio proveniente de sucesiones o herencias, con ingresos anuales de hasta 1.000 millones de pesos argentinos (casi US$700 mil) y un patrimonio de hasta 10.000 millones de pesos (unos US$7 millones), verificados año por año en los últimos tres ejercicios.
Ahorros no declarados
Los recursos deberán ingresar al sistema financiero mediante depósitos en la cuenta del contribuyente o transferencias directas al vendedor en el caso de adquisiciones de bienes o servicios.
Se mantiene la excepción para la compra de inmuebles, que podrá realizarse en efectivo, y se elevan los umbrales de información bancaria, ya que las operaciones de hasta 10 millones de pesos (unos US$6.900) mensuales no generarán reportes automáticos a la ARCA.
Suben, además, los límites de punibilidad: la evasión simple pasó a 100 millones de pesos (US$69.000) y la evasión agravada a 1.000 millones (cerca de US$690.000).
Según el Ministerio de Economía, el nuevo esquema busca facilitar el uso de ahorros acumulados fuera del sistema y dinamizar la actividad económica, en un contexto en el que el Gobierno estima que aún existen alrededor de US$170.000 millones fuera del circuito formal.
La medida se enmarca en la estrategia oficial para fortalecer las reservas del Banco Central de Argentina y cumplir con los compromisos asumidos en el acuerdo de facilidades extendidas firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).