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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

A 42 días de la asunción de José Antonio Kast, el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, defendió los nombramientos de Trinidad Steinert y Francisco Pérez Mackenna, descartando irregularidades. Alvarado afirmó que no se vulneró la autonomía del Ministerio Público en los contactos previos entre el presidente electo y Steinert. Respecto a Pérez Mackenna, señaló que su experiencia en el sector privado no debe impedir asumir cargos públicos. Además, adelantó medidas sobre inmigración, como controlar el ingreso ilegal y la expulsión de quienes estén en situación irregular y sin empleo.

A 42 días de que asuma el próximo gobierno de José Antonio Kast, el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, salió al paso de los cuestionamientos que han marcado la etapa de transición, particularmente aquellos vinculados a los nombramientos de Trinidad Steinert como ministra de Seguridad y de Francisco Pérez Mackenna como próximo canciller.

En conversación con Bío Bío TV, Alvarado defendió ambas designaciones y descartó cualquier irregularidad o conflicto de interés, subrayando que se trata de procesos habituales en la conformación de un gabinete presidencial.

Respecto de la polémica surgida tras las declaraciones de la futura vocera, Mara Sedini, y los contactos previos entre el presidente electo y Trinidad Steinert, Alvarado afirmó que no se vulneró la autonomía del Ministerio Público ni se invadieron atribuciones.

Según explicó, es completamente normal que un Presidente converse con personas que evalúa incorporar a su equipo antes de realizar un anuncio oficial.

“En ningún caso se invade las atribuciones del Ministerio Público o se afecta a su autonomía”, sostuvo, agregando que hasta que el mandatario define formalmente su gabinete, es legítimo evaluar perfiles y ajustar decisiones en los días previos.

En la misma línea, el futuro jefe de Interior abordó los cuestionamientos por un eventual conflicto de interés en el nombramiento del próximo ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, debido a su vínculo con Quiñenco, holding del grupo Luksic. Cabe recordar que el actual gerente general de la compañía hará efectiva su renuncia el próximo 31 de enero.

Sobre ese punto, Alvarado enfatizó que una trayectoria en el sector privado no puede transformarse en una barrera para asumir cargos públicos, llamando a no adelantar juicios antes de que el futuro canciller ejerza formalmente sus funciones. “Las actuaciones del señor Pérez Mackenna como ministro de Estado aún no se generan y no se producen”, recalcó.

Asimismo, recordó que el ordenamiento jurídico contempla mecanismos para prevenir y sancionar eventuales conflictos de interés, como las declaraciones de patrimonio e intereses, la ley de lobby y las inhabilidades legales.

“Si en el ejercicio del Ministerio de Relaciones Exteriores se dan situaciones que sean incompatibles, existen las medidas para sancionar”, sentenció.

En paralelo, Alvarado también se refirió a las prioridades del próximo gobierno, entre ellas la inmigración, uno de los ejes centrales del programa de Kast.

En ese ámbito, adelantó un endurecimiento del control del ingreso ilegal y la posibilidad de regularización acotada para quienes tengan trabajo formal, mientras que quienes permanezcan en situación irregular y sin empleo serán sujetos de expulsión.

Con todo, el futuro ministro del Interior sostuvo que será el ejercicio de los cargos, una vez asumido el nuevo gobierno el próximo 11 de marzo, el que permitirá despejar las dudas y controversias que han marcado esta etapa de transición política.