Internacional
Martes 29 enero de 2019 | Publicado a las 19:07 · Actualizado a las 21:37
Contra la memoria corta: fechas y sucesos que pondrían en duda la legitimidad del gobierno de Maduro
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No se trata de un manual para dar la raz√≥n a la oposici√≥n, sino, de un peque√Īo repaso por un desafortunado calendario pol√≠tico de Venezuela, con acontecimientos que generaron impacto en la institucionalidad democr√°tica, hasta llegar a unas cuestionadas elecciones presidenciales en 2018.

Un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, a la medida

El 6 de diciembre de 2015, la oposici√≥n obten√≠a un contundente triunfo y control de la asamblea venezolana. 109 esca√Īos, de 169 que conformaba la AN.

Eso volvía irritante la labor del oficialismo para seguir gobernando bajo sus términos. 17 días después (23 de diciembre) venía un golpe bajo a esa victoria, ya que la asamblea chavista saliente, destituyó a 13 magistrados jueces y 21 suplentes del Tribunal Supremo de Justicia.

Nombraron a una nueva camada de juristas leales, y ya instalados en el TSJ, declararon ilegal la elecci√≥n de 3 diputados opositores del Amazona. A√ļn as√≠ estos asumieron, pero cada decisi√≥n era impugnada por los nuevos jueces, entrando en un tira y encoge institucional durante 2016. Algunos de los destituidos jueces tuvieron que huir del pa√≠s porque corr√≠an riesgo de ir a prisi√≥n.

Infobae
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“Desacato” y usurpaci√≥n de funciones a la AN

El TSJ entraba de nuevo en acción. El máximo tribunal de justicia (chavista) emitió una resolución en marzo de 2017, en la que tomaba el control de la Asamblea Nacional, haciéndose cargo de las funciones de este órgano de Estado al que consideraba en desacato y olvidando la votación que colocó a la oposición a la cabeza del mismo. Esta quedaba relegada de sus funciones en teoría porque para el oficialismo cada decreto que elaboraba, carecía de validez.

Para ese entonces, ya eran dos los órganos de estado que eran sacados de juego por el gobierno venezolano. El TSJ destituido seguía operando, como ahora, pero desde el exilio. La AN se volvía parte del concierto de menoscabo a la institucionalidad democrática en cualquier país.

Fue una etapa dolorosa para los venezolanos. La estrategia del gobierno de Nicol√°s Maduro, volc√≥ a los venezolanos a protestar a las calles y aunque los poderes fueron devueltos a la AN, tras la disoluci√≥n de dos pol√©micas sentencias, ya era tarde. Fue un derramamiento de sangre que durante m√°s de un trimestre (1 de abril hasta julio 2017) dej√≥ m√°s de un centenar de muertos y un incontable n√ļmero de presos pol√≠ticos quienes pagaron con c√°rcel lo que otros con su vida.

Una soluci√≥n “salom√≥nica” al caos en las calles

El 28 de agosto de 2017 se viv√≠a a√ļn una tensa calma en territorio venezolano. Las familias de los muertos en las protestas a√ļn se adaptaban a su nueva realidad- o vac√≠o- sin su ser querido ya presente, pero Nicol√°s Maduro planteaba una soluci√≥n… para su ya cuestionado internacionalmente r√©gimen bolivariano. Convocaba esa noche a elecciones para una Asamblea Nacional Constituyente. Se trataba, m√°s que una salida al conflicto, de un saco a la medida de sus pol√≠ticas.

La convocatoria cay√≥ como estruendo a los opositores y detractores de Maduro, pero fue m√ļsica para los o√≠dos de una base dura volcada a apoyarle, enamorada a√ļn del recuerdo de Hugo Ch√°vez, que le transfer√≠a autom√°ticamente ese amor incondicional a su sucesor.

La ANC ten√≠a como melod√≠a de encantamiento el llamado a la “sociedad civil” para ser parte de los legisladores de este nuevo parlamento. Trabajadores, campesinos, l√≠deres comunales, venezolanos ajustados a la causa chavista, en fin, no hab√≠a supuestamente una discriminaci√≥n a enrolarse en esta nueva oportunidad de legislar.

Poco a poco fueron surgiendo la participación de cuestionadas candidaturas, ya que a simple vista no tenían idea de la constitución de su país y menos de una carrera política que les permitiera llegar con los conocimientos básicos. Qué decir del nivel de escolaridad. Únicamente el deseo de continuar el legado.

Solo el 40% del padrón concurrió a las urnas. La oposición dejaba claro que no participaría del proceso que calificaron de ilegítimo. Lo anterior no evitó que surgiera la nueva Asamblea Nacional Constituyente, (26 de octubre de 2017) presidida por otra figura, ahora sí muy política, cuestionada incluso fuera de Venezuela, la ex Canciller, Delcy Rodríguez, quien actualmente funge como vicepresidenta del país.

Con lo anterior, había dos Tribunales de justicia (TSJ) y dos Asambleas Nacionales funcionando en una Venezuela, no solo en crisis institucional, sino, con el hambre y la inflación impactando más en sus habitantes. Un binomio perfecto para mantener distraída del ajedrez político a la sociedad civil.

NTN24 Venezuela
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Un 2018 sin obstáculos para la reelección de Maduro

Con los principales opositores de Maduro, entre estos Henrique Capriles, inhabilitado para postularse a cargos p√ļblicos durante 15 a√Īos, Maduro comenzaba a mover sus piezas, sin jugadores diestros o una oposici√≥n con visos de unidad.

A√ļn as√≠, sab√≠a que ten√≠a que apurar sus tiempos con un mandato venciendo en enero. Las semanas transcurr√≠an y los conatos de protesta lo orillaron a cambiar los plazos tras una primera fecha difundida: el 22 de abril. Sin embargo, la fecha definitiva para correr de nuevo por la presidencia fue el 20 de mayo.

No hab√≠an opositores de peso. Los partidos tradicionales sab√≠an que el Consejo Nacional Electoral (CNE) era el ente rector electoral m√°s aliado al chavismo que ning√ļn otro, comandado por Tibisay Lucena.

Lucena, encabez√≥ la orden de dejar sin personer√≠a a los institutos pol√≠ticos que no participaron de los comicios para elegir a una Asamblea Nacional Constituyente. Los partidos que ganaron por votaci√≥n leg√≠tima los esca√Īos en la disuelta Asamblea Nacional, no pudieron reunir los requisitos para enfrentar a Maduro en las urnas y por ende, los nuevos liderazgos opositores estaban “en pa√Īales” para hacerlo.

Ese 20 de mayo de 2018, Maduro consigui√≥ la “reelecci√≥n”, luego que 6,5 millones votaran, de un padr√≥n de m√°s 20 millones de venezolanos, en un proceso que no tuvo verificaci√≥n de los tradicionales centros internacionales de observaci√≥n electoral, en una elecci√≥n donde los venezolanos afines a Maduro votaron con un “Carnet de la Patria”, con el que pod√≠an recoger “un premio” luego de participar del evento.

Maduro se asegur√≥ su continuidad en el poder, pero un a√Īo despu√©s, un a√Īo exacto, enero de 2019 marc√≥ el inicio de un proceso que se ha vuelto un desaf√≠o no solo para su r√©gimen, sino para los venezolanos y la comunidad internacional presionando por nuevas elecciones y reconociendo a Juan Guaid√≥ como nuevo presidente interino, representando a esa Asamblea Nacional que aparentemente hab√≠a quedado relegada, pero hoy se escuda en las fechas que no apelan a una memoria corta, sino, a movimientos que pueden volverse en contra del oficialismo.

Federico PARRA / AFP
Federico PARRA / AFP
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