El barril de crudo Brent para entrega en marzo cayó este jueves un 4,15%, hasta situarse en los US$63,76 al cierre de la sesión en el Mercado de Futuros de Londres, después de cinco sesiones al alza, al reducirse los temores de un ataque inminente de Estados Unidos contra Irán.
El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, retrocedió US$2,76 en el Intercontinental Exchange (ICE) londinense con respecto al cierre del miércoles, cuando terminó en US$66,52.
Por su parte, el WTI también retrocedió hasta quedar por debajo de los US$60, específicamente US$58,94 al cierre de los mercados en Estados Unidos y un 4,97% menos que la jornada anterior.
Retroceden los precios del petróleo
Fawad Razaqzada, analista de FOREX.com, dijo a EFE que “los precios caen hoy tras descartarse una acción militar inmediata de EEUU en Irán, lo que reduce la prima de riesgo”.
“Con la recuperación prevista de las exportaciones venezolanas y el mercado en sobreoferta, los inversores mantienen sus posiciones de compra existentes (es decir, no adquieren más petróleo aunque los precios bajen), conscientes del riesgo que supone el exceso de suministro”, declaró.
Con el descenso de este jueves, el Brent pone fin a una racha de cinco jornadas consecutivas de subidas, motivadas por la inquietud de que una potencial ofensiva contra el régimen de Teherán pudiera afectar al suministro de petróleo o a rutas clave de transporte.
Los inversores calculan que ese riesgo se ha reducido, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que ha recibido garantías de que se han detenido las ejecuciones de manifestantes -unas 800, según la Casa Blanca- en la República Islámica.
En general, los analistas predicen que, al margen de repuntes puntuales por la volatilidad geopolítica, los precios del crudo tenderán a la baja este año, y predicen que en el primer trimestre podrían caer hasta US55, con US$60 de promedio en el conjunto del año.
Esto se debe a que se espera un superávit estructural de petróleo en el mercado, ya que se prevé que varios territorios de fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus socios directos (OPEP+) -como Brasil, Guyana, Argentina, Canadá y Noruega- aporten más producción, lo que se suma a una demanda global ralentizada.