VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Según el Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), el PIB de Cuba se contrajo un 5% en 2025, acumulando una caída de más del 15% desde 2020, impulsado por la crisis energética desde mediados de 2024. Aunque el Gobierno no ha publicado cifras oficiales, se estima una reducción del 4% en los primeros tres trimestres del año. La economía cubana sufre una ausencia de reformas estructurales y macroeconómicas, con un déficit fiscal manejable pero un deterioro en la generación eléctrica. La inflación se situó en un 14,07%, afectando el poder adquisitivo y reflejándose en problemas sociales como el aumento de la mortalidad infantil y la migración masiva. El informe del CEEC advierte de un escenario incierto en 2026, con la amenaza de un asedio petrolero de EE.UU.

El oficial Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC) estima que el producto interno bruto (PIB) de la isla se contrajo alrededor de un 5% el año pasado, con lo que acumularía una caída de más 15% desde 2020.

Según su Reporte CEEC del segundo semestre de 2025, al que ha tenido acceso EFE, la economía de la isla cedió terreno el pasado ejercicio por tercer año consecutivo, en gran medida por la crisis energética que lastra al país desde mediados de 2024.

El Gobierno cubano no ha difundido hasta el momento cifras oficiales, pero el presidente, Miguel Díaz-Canel, aseguró recientemente que el PIB se había reducido un 4% en los tres primeros trimestres del año.

Economía de Cuba en contracción por tercer año consecutivo

“La economía profundizó su contracción en el año, de modo que se consolidó un patrón de estancamiento y ausencia de recuperación”, indica el documento, que destaca la caída de ingresos externos, el retroceso del turismo y el deterioro de las condiciones energéticas en un contexto internacional adverso y con aumento de la presión de EEUU.

El texto incide asimismo en la “ausencia de reformas estructurales y macroeconómicas” sustanciales en la isla, aunque reconoce que el Ejecutivo logró rebajar el déficit fiscal “hasta niveles considerados manejables”.

“La dinámica de la economía cubana en 2025 fue coherente con la utilización de un modelo económico agotado y sin resortes efectivos que permitan accionar palancas para transformar una realidad necesitada de cambios estructurales y una renovada capacidad de adaptación”, señala el informe.

También destaca el CEEC que la crisis energética actuó como “eje de arrastre sobre el resto de sectores” y apunta que la generación eléctrica de la isla cayó un 13,7% en términos interanuales.

Crisis energética

En este ámbito, califica de “crítico” el estado del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) por el “envejecimiento de las termoeléctricas”, muchas construidas en los años 60 y 70 del siglo pasado con tecnología soviética.

Con respecto a la inflación, indica el dato oficial de un 14,07% en el conjunto del año, pero reconoce que hay “estimaciones no oficiales más elevadas” que sitúan el encarecimiento de la canasta básica en un 70% interanual.

El índice de precios al consumo (IPC), según los datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), se triplicó entre 2021 y 2024. Las estimaciones de expertos independientes elevan mucho más la inflación en la isla.

En este sentido, el informe del CEEC habla de una “erosión acumulada del poder adquisitivo” en los últimos años porque las subidas salariales en el sector estatal no compensan la mordida de la inflación.

Esto implica, argumenta el documento, un “deterioro de las condiciones sociales” que se refleja en múltiples indicadores, de la mortalidad infantil -que ha escalado casi cinco puntos hasta el 9,8 por mil desde 2020- a la migración masiva, porque la isla ha perdido 1,5 millones de personas en cinco años.

Para 2026, el CEEC habla de un “escenario dominado por la incertidumbre” por la situación en Venezuela, ya que el estudio se cerró antes de que EEUU implantara un asedio petrolero a la isla que amenaza con paralizarla en cuestión de semanas.

Califica en este contexto de optimista la previsión de crecimiento del 1% para 2026 avanzada por el Gobierno cubano.

“Cuba atraviesa por lo que podría calificarse como una ‘coyuntura crítica’ definida como una situación de intersección y solapamiento de varias crisis: malestar social, cuestionamiento de las instituciones establecidas, rompimiento de la ‘normalidad’, la aparición de nuevos sujetos sociales que también tienen un rol político, estancamiento del modelo de funcionamiento anterior, y un debate, explícito o no, sobre el proyecto de país”, concluye el documento.