A 40 años de prisión fue sentenciado un dueño de funeraria que ocultó casi 200 cadáveres en un edificio y dio cenizas falsas a los familiares.
Jon Hallford es el nombre del copropietario de una funeraria en Estados Unidos que escondió 189 cadáveres por 4 años y entregó cenizas falsas a los familiares de duelo, recaudando altas sumas de dinero. Ahora fue sentenciado a 40 años de prisión por sus actos.
En tanto, su cómplice, su ahora exesposa, Carie Hallford, será sentenciada el 24 de abril y enfrenta entre 25 y 35 años de prisión.
De acuerdo a The Guardian, los Hallford almacenaron los cuerpos en un edificio en el pequeño pueblo de Penrose, al sur de Colorado Springs, desde 2019 hasta 2023, hasta cuando los investigadores respondieron a denuncias por un fuerte olor proveniente del lugar.
Casi 200 cadáveres ocultos
Los cuerpos fueron hallados en todo el edificio, algunos apilados unos sobre otros, con enjambres de insectos y líquidos de descomposición cubriendo los pisos, según informaron los investigadores.
Posteriormente, fueron identificados durante meses mediante huellas dactilares, ADN y otros métodos. Entre ellos se encontraron restos de adultos, bebés y fetos que se almacenaban a temperatura ambiente.
De acuerdo a la investigación, autoridades creen que los Hallford entregaron a las familias concreto seco que parecía cenizas luego que cobraran 1.200 dólares por cliente.
Vida de lujos
Durante los años en que ocultaron los cuerpos, llevaron una vida de lujos, según documentos judiciales.
Esto último incluyó la compra de dos automóviles que alcanzaron un valor combinado superior a los 120 mil dólares, además de 31 mil dólares en criptomonedas, artículos costosos de tiendas como Gucci y Tiffany, y tratamientos de escultura corporal con láser.
Después de que las familias supieran la realidad, muchos dijeron que su proceso de duelo se vio destruido; otros tuvieron pesadillas y lucharon con sentimientos de culpa.
Durante la audiencia de sentencia y luego de que ambos responsables se declararan culpables como parte de un acuerdo con la fiscalía, familiaresllamaron al acusado un “monstruo” y pidieron al juez que le impusiera la sentencia máxima de 50 años.
Por su parte, Hallford se disculpó antes de recibir su sentencia y dijo que lamentaría sus acciones por el resto de su vida.
“Tuve muchas oportunidades de detener todo y alejarme, pero no lo hice”, dijo. “Mis errores resonarán durante una generación. Todo lo que hice estuvo mal”, añadió.