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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Unión de Industriales y Empresarios de Rusia advirtió que en 2025 las empresas rusas se enfrentaron a problemas clave como los impagos de sus socios y la caída de la demanda. Según una encuesta, el 42% de las compañías citaron los impagos, el 33% la demanda y el 26% la falta de activo circulante. Otros desafíos incluyeron la dificultad de acceso a préstamos por altas tasas de interés y un aumento del 20% al 25% en impuestos a ingresos. A pesar de la disminución del impacto de factores externos, la economía rusa se ralentizó, con quejas sobre el fortalecimiento del rublo y la inflación.

La Unión de Industriales y Empresarios de Rusia advirtió este martes que los principales problemas con los que se enfrentaron las compañías rusas en 2025 fueron los impagos de sus contrapartes y la caída de la demanda.

El 42% de las empresas encuestadas por la unión alegaron que uno de los principales problemas con los que se enfrentaron son el impago de sus socios, el 33% incluyó la caída de la demanda y el 26% añadió la falta de activo circulante o fondo de maniobra, según cita el diario Kommersant.

También estuvo presente en el ranking la falta de acceso a préstamos, debido a la alta tasa de interés (16%) impuesta por el Banco Central ruso para combatir la inflación y que se llegó a situar en el 21%.

En el quinto lugar se situaron los impuestos, que aumentaron de un 20% a un 25% a los ingresos de las empresas el 1 de enero de 2025.

La unión destaca que la importancia de los factores económicos externos para las empresas rusas disminuyó ligeramente durante el pasado año.

Así, los participantes de la encuesta consideraron en menor medida el impacto negativo de la inestabilidad monetaria, la imposibilidad de realizar pagos a contrapartes extranjeras y el fuerte aumento de los precios de los productos importados.

El presidente de la unión, Alexandr Shojin, admitió la ralentización de la economía rusa a principios del año pasado y se ha quejado repetidamente, junto con otros representantes del mundo empresarial ruso, del fortalecimiento del rublo, un factor que repercute negativamente en las empresas exportadoras nacionales.

A finales de enero el Banco Central ruso se jactó de que sus políticas para combatir la inflación también se dirigen a estabilizar el tipo de cambio nacional, que el 23 de enero se fortaleció hasta los 75,92 rublos por dólar.