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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Ancud y Chiloé enfrentarían un duro golpe económico y social con el posible cierre de la planta Chilolac, con la pérdida de 130 empleos directos y impactos en productores lecheros y comercio local.

Un fuerte impacto económico y social podría enfrentar Ancud y la provincia de Chiloé -en la región de Los Lagos- tras el anuncio del eventual cierre de la planta de lácteos Chilolac, en una decisión que implicaría la pérdida de cerca de 130 fuentes laborales directas, además de efectos colaterales en productores lecheros y en el comercio local.

El seremi de Economía de Los Lagos, Luis Cárdenas, explicó que un eventual cierre tendría múltiples consecuencias. En primer término, una afectación directa a los ingresos familiares de los trabajadores y una disminución del consumo en la economía local.

A ello se suma una contracción en la demanda de leche, lo que impactaría directamente a los productores que abastecen a la planta.

Además, advirtió sobre la pérdida de capital humano especializado y un debilitamiento de la estructura productiva local, con efectos que también alcanzarían al tejido social de la zona.

Desde el ámbito laboral, el seremi (s) del Trabajo y Previsión Social, Claudio Salas, señaló que la Dirección del Trabajo ya se encuentra en contacto con los trabajadores afectados.

No obstante, precisó que el proceso aún no ha sido formalizado, ya que hasta ahora no se han ingresado cartas de aviso de término de contrato.

Indicó que, una vez formalizados los despidos, los trabajadores podrán acceder a instancias de conciliación, presentar reclamos ante la Inspección del Trabajo o iniciar acciones judiciales. Además, podrán optar a programas de reconversión laboral a través del Sence.

El impacto del eventual cierre también se extiende al mundo rural. Productores lecheros de Ancud aseguran que la crisis de Chilolac comenzó a evidenciarse a fines de 2023, con pagos diferidos por la leche entregada a la planta.

Así lo relató Hernán Mancilla, administrador de una lechería del sector El Quilar, quien explicó que, tras una breve regularización de pagos a mediados de 2024, estos volvieron a fragmentarse desde noviembre del mismo año.

Mancilla detalló que en febrero de 2025 decidió trasladar su producción a la empresa Nestlé, luego de cumplir con los estándares exigidos. Sin embargo, indicó que Chilolac mantiene una deuda de 32 millones de pesos con su lechería.

A ello, agregó que existirían varias demandas judiciales presentadas por distintos productores, con montos adeudados que, en algunos casos, fluctúan entre 100 y 180 millones de pesos.

Por su parte, la empresa informó mediante un comunicado que, tras realizar un ajuste estructural, reorientó sus operaciones y mantiene activas únicamente sus dos salas de venta en Ancud, con el objetivo de garantizar la continuidad de la atención y la disponibilidad de productos.

Asimismo, en el escrito no se hace referencia directa al cierre de la planta ni a sus consecuencias laborales y productivas.