—Si tú puedes hacer algo positivo en el sentido de que… Como te dijera… favorezca a mis intereses por decirlo de algún modo, te lo agradecería. Pero, en todo caso, ten cuidado.
La historia entre la recientemente jubilada ministra de la Corte Suprema, María Teresa Letelier, y su amigo, el exmagistrado de la Corte de Apelaciones de Santiago, Juan Antonio Poblete, está llena de favores cruzados. Él —con la ayuda de Luis Hermosilla y Mario Desbordes— activó un eficaz lobby para que en 2021 Letelier alcanzara la máxima magistratura. Ella, una vez en el cargo, le devolvió la mano en más de una ocasión. Primero, cuando Poblete enfrentó un sumario por el retraso en la redacción de más de 80 fallos. Y luego, cuando cayó detenido por su participación en el espionaje a periodistas y militares.
Así consta en cientos de fojas que contienen las conversaciones vía WhatsApp entre ambos. Los intercambios —que hoy publica la Unidad de Investigación de Bío Bío— develan cómo Letelier compartió con Poblete resoluciones e hitos de las investigaciones disciplinarias que afectaban a este último, sugirió estrategias y le comunicó apoyos y oposiciones internas sobre la situación por la que atravesaba su amigo.
Amigos y colegas
Letelier y Poblete se conocen hace más de 40 años. Ambos iniciaron su carrera en la judicatura como jueces del crimen mucho antes de la Reforma Procesal Penal y casi de manera paralela llegaron a ser ministros de cortes de apelaciones. Para 2020, él fungía en el tribunal de alzada de Santiago; ella, en San Miguel. Esta última se trata de una corte conocida por la influencia política y jurídica de sus ministros.
—Nos visitábamos en el tribunal, tomábamos café juntos y construimos una relación de amistad y afecto laboral —reconocería la propia abogada titulada de la Pontificia Universidad Católica en su declaración ante la fiscalía como imputada.
La cercanía entre ambos llevó a Letelier a tenderle una mano a su amigo cuando, ese mismo año, la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó la apertura de un sumario administrativo en contra de él por el atraso en sus labores. Se trataba de un problema mayúsculo: el tribunal de alzada capitalino es la corte con mayor carga laboral y la demora de Poblete impedía descongestionar causas que esperaban la administración de justicia. La incapacidad del juez llegó a tal punto que otros magistrados debieron asumir la redacción de sus fallos y más de una ocasión debieron cambiar la fecha de lectura de los mismos.
Querida amiga
La primera conversación de la que se tiene registro entre ambos se remonta precisamente a mediados de 2020, en pleno proceso disciplinario contra Poblete. Letelier estaba preocupada.
—¡Hola, Juan Antonio! ¿Cómo estás? ¿Cómo te ha ido? ¿Cómo están las cosas? Bueno, he leído algunas cosas en El Mercurio de la sanción y todo esto, pero tú tenías los alegatos. ¿Qué pasó con ello? ¿Ya alegaron? ¿Se vio la causa? ¿Se resolvió o quedó en acuerdo? Cuéntame para saber cómo estás, dale cariño a toda tu gente, un abrazo grande —reza la transcripción de un audio enviado por la entonces ministra de San Miguel en julio de ese año.
Un mes después, el 23 de agosto de 2020, Letelier comenzó a esbozar una estrategia para su amigo. Parte de los cuestionamientos que se deslizaban al interior del Poder Judicial apuntaban directamente a las facultades mentales del juez. En aquella instancia, luego de saludarlo, Letelier fue al grano:
—Oye, mira, te voy hacer una consulta, ¿a ti te mandaron hacer una pericia al Instituto Médico Legal? Te lo digo porque en el Instituto Médico Legal está mi primo, que tú lo conociste cuando fuimos al norte ¿te acuerdas? A las cabañas de La Serena, ahí, de Tongoy. Él hace las pericias, no sé si todas, pero muchas las hace él. Entonces, a lo mejor, si es en el instituto, yo podría hablar con él (…) Si tu quieres que te la hagan más luego, no sé po’, velo tú y me dices.
La respuesta de Poblete llegó 24 horas después:
—Hola, querida amiga, ¿cómo estás tú? Me siento mal no haberte contestado ayer y tampoco haberte devuelto las buenas noches, tú siempre tan atenta, tan gentil conmigo, pero es que me aterra esa cuestión del informe, esa es la razón estimada amiga María Teresa. Bueno, a tu pregunta, si puedes hacer algo, te lo agradecería. Ahora, no me interesa apurarlo, lo que me interesa es la cuestión de fondo, que se confirme o claro, que apoye lo que han dicho los otros profesionales, que estaba en una depresión mayor (…) Si tú puedes hacer algo positivo en el sentido de que… Como te dijera… favorezca a mis intereses por decirlo de algún modo, te lo agradecería. Pero en todo caso ten cuidado, hazlo con mucho…, porque es complicado también y no quiero complicarte a ti (…).
—Hablé con Alfredo y me dice que él no le puede pedir a otro médico nada en relación a su informe —respondió la exministra—. Lo que sí puede hacer es apurarlo, (…) pero yo le dije que no, que no lo apurara, entonces eso… porque tú me habías dicho que no te interesaba apurarlo. Yo lo entiendo, por ética, seguramente no puede, además Alfredo es super fregado en eso.
“Tanto egocéntrico”
Las gestiones de María Teresa Letelier, sin embargo, no terminaron como ella esperaba. Apenas tres días después de esa última conversación, Poblete ya había recibido, de manera extraoficial, los resultados de la votación del sumario en su contra.
—Hola, amiga, resolvieron hoy, me fue mal. Mayoría 4 meses suspensión y pedir a la CS [Corte Suprema] mi traslado. Lo supe no oficial. Tengo que esperar el fallo. Gracias por todo tu apoyo.
Si bien no está claro quién le filtró la información, Poblete supo de la resolución del Pleno de la Corte de Apelaciones de Santiago un mes antes de que se comunicara públicamente. La idea de sus pares era moverlo hasta la Corte de Copiapó, para evitar que siguiera cumpliendo funciones en un tribunal tan ajetreado. Quienes conocieron de cerca el episodio, hoy califican la relocalización de Poblete como “un salvavidas” para su carrera. La decisión final quedó en manos de la Suprema.
El intercambio entre ambos continuó:
—Letelier: Qué pena. Apelarás? Puedes hacer algo o no?!
—Poblete: Sí, ya hablamos amiga.
—Letelier: Y bueno, Juan Antonio, yo creo que lo mejor que te podría pasar es que, aunque te vaya bien, que salgas de esa Corte, que es un desastre. Realmente, Santiago tiene un ambiente tan malo, con tanto egocéntrico, que yo creo que nada te haría mejor que irte. En este momento hay una vacante en San Miguel, trata, a lo mejor esa puede ser una posibilidad, porque realmente yo creo que debieras irte de esa corte, por el bien tuyo, por tu salud. No es bueno que estés en un ambiente de tanto estrés, de tanta tensión. Bueno, cuéntame cuando haya alguna novedad, cuídate mucho, te mando un abrazo.
“El día que me quieras”
En septiembre de ese 2020, Letelier y Poblete retomaron el tema. Lo hicieron a propósito de la apelación del juez a la decisión de sus pares de la Corte de Santiago y luego de que medios de comunicación y el propio Poder Judicial publicaran el castigo en su contra. Esta vez, el tono es más íntimo.
—Letelier: Ya estoy acostada descansando. Y tú cómo estás? Más tranquilo? Espero que sí. De lo de Bárbara [habla de su hija, quien postulaba a la Corte de Apelaciones de Rancagua, donde hoy funge como ministra] no hay ninguna novedad todavía. Qué tengan un feliz 18. Un abrazo grande.
—Poblete: Estamos igual, también en camita, conversando con mi amiga y escuchando música romántica. Estoy más tranquilo y ya se presentó la apelación. No solo estoy en manos del de arriba, sino también, en manos de los de arriba!!!! (…) Mi amiga, duérmete y sueña hermoso, para que amanezcas llena de vida. Felices fiestas Patrias. Un besito para ti y muy buenas noches. Que linda la canción que tocan… “El día que me quieras”.
El ascenso de Letelier
Los intercambios entre ambos vuelven a revestir interés policial —y periodístico— un año después, cuando Letelier le pidió ayuda a Poblete en su postulación a la Suprema. Parte de esos chats ya fueron publicados por Ciper en los que se revela el rol que tuvo Mario Desbordes en el lobby para su postulación. Pero hay más. El 16 de abril, Letelier le envió un audio:
—Oye tú podrías hablar con tu amigo [se referiría a Desbordes] a ver si me hace algunos contactos con algunos senadores de su lado o hablar con ellos y decirme cómo le va, para saber, que te cuente a ti, ¿ya? Porque necesito alinear esos sectores ¿ya?
No está claro si Poblete respondió a ese mensaje. Lo cierto es que 10 días después Letelier volvió a insistir. Tomó la palabra luego de que el gobierno del Presidente Sebastián Piñera la eligiera a ella como su carta para el máximo tribunal. Para entonces restaba sólo la aprobación del Senado.
—[Estoy] muy contenta por esta etapa, que es la segunda nomás, falta la tercera patita y tu sabi’ que hay que bailarla y es la más difícil, porque ahí es donde se tropieza, en el Senado, pero estoy contenta. Muy, muy feliz, desde que hoy día en la mañana supe esto. Así que bueno, tranquila, nerviosa, pero confiada, esperando qué es lo que pasa.
Poblete retrucó días más tarde sobre la materia.
—Para mayor tranquilidad ya pedí que hicieran una repasada todos del sector y me dijeron que sí, y que bueno que les recordara porque están todos en otra con las elecciones. Te lo digo para mayor tranquilidad y confianza tuya (…) Besitos, tranquilidad y no estás sola. Somos muchos contigo!!!!!!
El 26 de mayo de 2021, el nombramiento de Letelier fue ratificado por unanimidad por el Senado. Congresistas de todos los sectores intervinieron para destacar a Letelier, quien terminaría jurando el 8 de junio de ese año. Ese mismo mes, Poblete ya le pedía favores.
La vuelta de mano
Por aquel entonces, el magistrado seguía atrapado en procesos disciplinarios. Esta vez, se trataba de una investigación administrativa liderada por el ministro de la Corte de Apelaciones de Copiapó, Pablo Krumm. De los mensajes queda claro que a Poblete no le gustaba la forma en que él estaba llevando la indagatoria en su contra.
—Poblete: Me puedes averiguar si el mandato a Krumm, fue absolutamente amplio, cosa que investigue lo que a él le parezca posible, porque así lo está haciendo (…) Quiero pedirle informe si esa facultad se la dio el Pleno de la Suprema o él se la autodesignó (…).
—Letelier: Yo no he firmado el acta y no quiero averiguar nada para no levantar sospechas. Le preguntaré a Mario [Carroza, ministro de la Suprema] si él firmó él acta.
Un día después, Letelier volvió con la información. Primero, le compartió la resolución del Pleno. Luego ahondó:
—Letelier: Le dieron 15 días de dedicación exclusiva a Krums (sic).
—Poblete: Lo acordó el Pleno a contar de hoy?
—Letelier: Lo acordó el Pleno hoy, yo no sé si lo comunican a partir de hoy o del martes.
—Poblete: Gracias.
Los apoyos
Para el 26 de abril de 2022, el panorama contra Poblete ya tenía color de hormiga. El juez había intentado por todos los medios zafar del proceso disciplinario en su contra y las sanciones que esto acarreaba, pero el Pleno de la Corte Suprema tomó la decisión de abrir un cuaderno de remoción para —eventualmente— desterrarlo del Poder Judicial. Apenas un puñado de ministros lo apoyó. Entre ellos figuran la propia Letelier, quien no sólo votó a su favor, sino que además le adelantó —vía WhatsApp— la decisión del tribunal.
—Letelier: Mira, las cosas no se vieron bien Juan Antonio. Yo… me da una pena enorme, pero tengo que decírtelo, o sea, no tuviste apoyo para nada (…) Se votó por abrirte cuaderno de remoción y se te abrió cuaderno de remoción con el voto en contra de [Leopoldo] Llanos, Mario [Carroza] y yo. Creo que fuimos tres votos nomás ahí por el cuaderno de remoción, no sé si Valderrama estuvo en esa o no. Pero la verdad, quienes siempre te apoyamos en todas las cosas fue Mario, Llanos, yo y Manuel también, pero tengo dudas si al final votó o no por el cuaderno de remoción, puede que no, eso.
Además de los ministros mencionados por Letelier, Poblete también tuvo el respaldo de la ministra María Cristina Gajardo y Diego Simpértigue, quienes estimaron “insuficientes los antecedentes” (vea el acta de esa votación aquí).
La entonces suprema, pese a que debía volver a analizar el caso en su rol como ministra del máximo tribunal, insistió en diseñar una estrategia para ayudar a su amigo:
—Letelier: Yo creo que ahora hay que ver esto, te van a pedir informes. (…) A ver, no te defendai’ solo, porque las cosas no funcionan cuando uno se defiende solo. [Hay que] ver informes médicos (…) y no te puedes atrasar en nada ¿entiendes tú? Las declaraciones de los funcionarios son malas para ti, todo lo que hay en el expediente no es bueno para ti. Uno no saca nada con decir que estaban todos de acuerdo, coludidos, porque si no hay pruebas de eso, no sirve, ¿me entiendes?
Poblete recogió la idea de Letelier: le pidió ayuda para que el primo de la magistrada lo apitutara para realizarse el peritaje en el Servicio Médico Legal, tal como ella lo había sugerido dos años atrás.
“No me acuerdo”
Pese a los mensajes intercambiados, consultada por la fiscalía, Letelier dijo no acordarse de las veces que le había adelantado decisiones del Poder Judicial a Poblete.
—No lo recuerdo. Yo creo que no, pero no voy a ser categórica porque no lo recuerdo. El presidente de la Corte Suprema solía pedirnos resguardar lo que se conversaba en el Pleno, pero no es secreto el contenido del Pleno —se excusó.
Eso sí, Letelier reconoció que fue ella quien sugirió a la instancia que reúne a todos los ministros de la Suprema que Poblete —tal como se lo había aconsejado en privado— se sometiera a exámenes médicos para justificar documentadamente los atrasos.
El 4 de julio de 2022 conversaron respecto de la materia:
—Poblete: Hola amiga, que se resolvió, no he sabido nada (sic).
—Letelier: Hola. Se ordenaron los exámenes médicos como medida para mejor resolver.
—Poblete: Pero, sobre la remoción nada se decidió?
—Letelier: No se decidió nada. Primero la medida para mejor resolver.
La estrategia, sin embargo, no funcionó. La suerte del juez estaba prácticamente sellada. Letelier lo resumió así:
—Hola, Juan Antonio. En el Pleno del lunes, Sergio Muñoz dará cuenta de un nuevo atraso de fallos tuyos. Si ello es efectivo creo que no tenemos nada más que hacer. Lo siento de verdad. Un abrazo.
Poblete no tuvo más opción que jubilarse. En octubre de 2022, a regañadientes, tomó la decisión de acogerse al incentivo al retiro del Poder Judicial. Lo hizo antes de que la Corte Suprema determinara si lo removía o no. Su parecer se la hizo saber oportunamente a Letelier:
—Poblete: con mucho dolor, impotencia, contra mi voluntad y convencido de la injusticia que he sido víctima hoy he dado satisfacción a lo pedido presentando mi solicitud de retiro, aún, cuando sé que puedo dar mucho al Poder Judicial y mitigar en parte hechos injustos que se viven dentro y fuera de esta institución, retiro que en lo económico ni siquiera reparará la pérdida de mis fondos de pensiones (…)
—Letelier: Sí, te entiendo. Pero en este momento era lo mejor que podías hacer, para tener una mejor salida.
La última ayuda: salir de la cárcel
Para mala fortuna de Poblete, pese a su retiro del Poder Judicial, los problemas siguieron: esta vez, explotó la operación Topógrafo. En simple, el juez estaba siendo investigado por las intervenciones telefónicas ilegales a militares y periodistas que habían denunciado el Milicogate. Los querellantes de esa causa ya habían presentado en 2022 un recurso de queja disciplinaria que fue declarado inadmisible de manera unánime por el Pleno Corte Suprema. A favor de Poblete votó la propia Letelier, quien pese a la cercanía no se inhabilitó.
El asunto del espionaje volvió a llegar a la Suprema al año siguiente. Para de junio de 2023, Juan Antonio Poblete había sido formalizado y dejado en prisión preventiva por haber autorizado las escuchas. El juez intentó salir de la cárcel, pero la Corte de Apelaciones de Santiago rechazó su amparo. El caso escaló ante la Segunda Sala de la Suprema. Para sorpresa de los entendidos en derecho, el tribunal acogió la intentona de la defensa de Poblete.
Se trató de una vuelta de carnero jurídica: contrario a lo que se entendía hasta ese minuto, la Segunda Sala argumentó que, pese a que Poblete ya había dejado de ser juez, el Ministerio Público debía presentar una querella de capítulos para proceder en su contra. El único voto disidente fue el del ministro Leopoldo Llanos. Entre los cuatro a favor estaba, una vez más, la amiga de Poblete, María Teresa Letelier.
—He conocido como ministra de la Corte Suprema situaciones que afectaban a Juan Antonio Poblete en temas disciplinarios y conocí de un amparo en el caso Topógrafo en que tiene calidad de imputado —reconoció Letelier al Ministerio Público—. Nunca me sentí inhabilitada. No tenía causal de implicancia ni tampoco, en mi concepto, causal de recusación. Si bien tenía una relación de amistad y afecto con Juan Antonio Poblete en la parte laboral, no tengo una amistad de estrecha familiaridad con él. Soy amiga, pero no me siento amiga intima de él. No nos visitábamos en las casas, por ejemplo, ni nos juntábamos con él .
La exsuprema, que jubiló entre vítores de funcionarios del Poder Judicial, sigue siendo investigada por la Fiscalía Regional de Valparaíso en una causa desformalizada por tráfico de influencias. Según publicó Reportea esta semana, Letelier fingió un asalto para no entregar su teléfono al organismo persecutor.