A pocos más de un mes del término del gobierno de Gabriel Boric y a solo 5 días de que acabe el año legislativo, la ministra de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), Macarena Lobos, conversó con Radio Bío Bío sobre los avances del Ejecutivo en el Congreso, pero también sobre aquellos proyectos que no lograron salir adelante.
Lobos expresó su preocupación por la falta de discusión que se dio en el proyecto de eutanasia y espera que en los últimos días se logre aprobar el proyecto de Sala Cuna Universal.
También analizó el giro del gobierno en torno a los temas de seguridad, argumentando que esto no es una bandera de la derecha o de la izquierda, sino que una necesidad de las familias chilenas.
Segpres
-Usted asumió la Segpres a un año del término del gobierno, cuando ya todas las reformas prometidas por el Ejecutivo eran difíciles o imposibles de lograr. ¿Cómo asumió ese desafío?
La verdad es que no hubo tanta diferencia, porque ya llevaba desde el 11 de marzo del 2022 como subsecretaria, teniendo un rol bien activo en lo que era la agenda legislativa con los anteriores ministros, estuve subrogando un tiempo importante también; entonces no fue una gran diferencia respecto de mi cotidianidad del día a día en el Congreso.
-Pero era el último año del gobierno…
Sí, muy desafiante porque quedaba un año y con muchos proyectos pendientes todavía. Grandes temas que concretar para hacernos cargo del mandato del presidente, de poder resolver aquellas cuestiones que son prioritarias para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas.
-Pasó de ser la ‘mano técnica’ a la titular de la cartera. ¿Qué es lo que más le costó negociar en un Congreso donde el oficialismo nunca tuvo mayoría?
El mayor cambio que noté fue el tema de la exposición mediática, porque en mi relación con los parlamentarios y mi cotidianidad del día a día con el trabajo no hubo una gran diferencia.
-¿Cuánto margen real tiene el Ejecutivo para imponer prioridades cuando no tiene mayoría ni en la Cámara ni en el Senado?
Eso ha sido un gran desafío para este Ejecutivo, porque no tenemos mayoría. Tenemos un Congreso bastante fragmentado, por eso cobra importancia la reforma política y, adicionalmente, de manera extraordinaria, a diferencia de cualquier gobierno, nos tocaron procesos electorales en los cuatro años de gobierno.
-¿Fue más desafiante?
Sin duda, eso hacía mucho más desafiante la tarea legislativa, pero con mucho diálogo transversal, con mucha responsabilidad, con mucha perseverancia, logramos construir acuerdos transversales. Creo que tenemos una agenda robusta que mostrarle al país que se hizo cargo de importantes necesidades que llevaban mucho tiempo esperando, como la reforma de pensiones, como el royalty minero, como un ministerio de Seguridad, como la ley de adopciones.
-¿Qué proyecto emblemático del Gobierno reconoce derechamente como una derrota política?
No creo que haya derrotas políticas, lo que hay es la posibilidad de hacerse cargo de aquellas preocupaciones de los ciudadanos y ciudadanas. Las políticas públicas requieren una materialización legal porque hay un problema que tenemos que hacernos cargo y resolver.
-¿Pero qué proyecto le hubiera gustado sacar adelante y no lo logró?
Desde esa perspectiva, bueno, aún no cesamos el proceso legislativo, quedan todavía cinco sesiones formales y yo espero que en ese periodo podamos concretar algunas cuestiones importantes que quedan pendientes, como Sala Cuna Universal,
Legado
-¿Cuál es para usted la “gran reforma” o la más importante impulsada por este Ejecutivo?
Nosotros hemos construido una agenda legislativa sobre la base de las tres seguridades, porque creemos que hay que abordar la seguridad de una manera integral: seguridad pública, seguridad económica y seguridad social. Y sin duda, partiendo por esta última, creo que la reforma de pensiones, habida cuenta de la larga espera que tuvieron los adultos mayores para concretar esta mejora en sus pensiones, es un hito muy relevante. Tenemos, además, toda la agenda de cuidado, que también es un tema muy importante, sobre todo para las mujeres, que somos las que soportamos la carga de cuidado y por eso también es tan emblemático el que podamos hacer el esfuerzo de sacar el proyecto de Sala Cuna, que es una herramienta clave para la empleabilidad femenina.
-Se habla de pensiones, pero en campaña el Presidente Boric hablaba del fin a las AFP…
Creo que uno de los sellos de nuestra agenda, de cómo se ha dado la tramitación, ha sido la flexibilidad que como Ejecutivo hemos tenido, pero siempre preservando el cumplimiento del objetivo, y en este caso el objetivo principal era poder aumentar las pensiones de los adultos mayores. Me parece que es un avance relevante y sustantivo. Además, las AFP, como existían, como estaban concebidas desde el Decreto Ley 3500 a como son con la reforma de pensiones, son muy distintas.
-Pero no desaparecieron…
Más allá de que no hayan desaparecido, tienen una configuración muy diversa, se hace un cambio muy sustantivo con el tema de la licitación del stock, con el tema de los fondos generacionales, con la posibilidad del IPS de participar en el tema del back office, digamos, de los servicios. Desde esa perspectiva, no siguen siendo las mismas AFP que existían en la Ley 3500.
-¿Y en materia de seguridad?
Se puede mostrar el avance que significa tener una institucionalidad ad hoc para hacerse cargo de la seguridad, una visión sistémica, intersectorial. Es muy relevante para hacerse cargo de los desafíos del crimen organizado, del terrorismo y desde esa perspectiva, toda la agenda de seguridad puede ser mucho más eficiente y eficaz teniendo una autoridad desligada a la autoridad política, como era estar bajo el alero del Ministerio del Interior.. Pero también hay que destacar el Royalty Minero, que ha permitido una mayor recaudación y también una mayor justicia territorial, esa es otra materia muy relevante.
-¿Alguna más?
Para mí, en particular, la ley de adopciones. Que después de 12 años podamos poner el foco en darle una mejor calidad de vida a los niños y niñas, me parece fundamental. Y lo mismo la Defensoría Víctima, que es clave para que todas las personas que han sido objeto de delitos puedan tener una asistencia bien integral, no solo jurídica, sino también psicológica..
Giro en seguridad
-Usted estuvo cuatro años en la Segpres. ¿Cuándo notó el giro que tomó el gobierno y comenzó a impulsar proyectos de seguridad?
Somos el Gobierno que más proyectos de seguridad ha materializado, con 78 leyes en esta materia. Creo que el tema de la seguridad siempre fue una preocupación, pero sin duda tuvimos la capacidad como Ejecutivo de adaptarnos y ver que era una preocupación muy acuciante para las familias, pero no solo en una dimensión de seguridad pública, donde hemos puesto muchos focos, sino de la seguridad mirada en su integralidad. Porque a las familias también les preocupa, por ejemplo, no tener los recursos necesarios para atenderse en salud, y por eso el copago cero es muy relevante.
-Pero en seguridad pública…
Sin duda tuvimos la capacidad de hacernos cargo de esa realidad, de esa necesidad acuciante de las familias chilenas, y avanzamos en una agenda muy robusta. Tuvimos los dos fast-track de seguridad que permitieron concretar materias tan relevantes como el Ministerio de Seguridad. El hecho que exista hoy día un sistema interconectado con servicios impuestos internos, con la unidad de análisis financiero, con Aduana, para poder hacerse cargo de todo el tema, por ejemplo la trazabilidad del dinero, nos parece muy relevante. También todo el tema vinculado a la ley antiterrorista, el robo de madera, la ley de delitos económicos para perseguir los delitos de cuello y corbata. Es decir, se concretó una agenda amplia en esa materia, que además fue complementada con un compromiso de este Gobierno en el presupuesto.
-Con todo esto, ¿se podría decir que la seguridad hoy es una bandera de lucha de la izquierda?
No creo que esto sea un tema de izquierda o de derecha, esta es una necesidad ciudadana y este Gobierno tuvo la capacidad, la decisión, la convicción de avanzar para brindarle seguridad a los ciudadanos y que existieran mejores herramientas para poder combatir el crimen organizado.
-¿Qué proyecto de seguridad cree que falta por aprobar?
El que me parece crucial, y lo logramos sacar el jueves, es el sistema de inteligencia. Teníamos una normativa muy obsoleta y, desde esa perspectiva, haber logrado un consenso después de siete años de tramitación me parece clave. Que los distintos sectores coincidieran en la necesidad de mirar la inteligencia de manera estratégica, como una herramienta preventiva, es un logro. Dentro de lo que es la agenda de seguridad, yo esperaría que el proyecto, que es una variante de la ley de inteligencia, que es el subsistema de inteligencia económica, también pudiera avanzar.
-¿Por qué se demoran tanto en salir adelante estos proyectos? ¿Cree que es por un rechazo de su propia coalición?
Uno esperaría que todos los proyectos pudieran salir mucho más rápido de lo que salen. Pensiones, demoró 10 años. Ministerio de Seguridad, 18 años. Ley de Adopciones, 12 años. Entonces no tiene que ver con que se demoran más o se demoran menos, sino que se requiere construir consensos amplios para poder viabilizarlos. Muchos de estos proyectos fueron presentados por la anterior administración y nosotros hicimos la posta.
Pendientes
-¿Qué pasó con el proyecto de Sala Cuna Universal? ¿Le llamó la atención la declaración de la UDI?
Encuentro bien lamentable que en un proyecto tan relevante para la empleabilidad femenina, para la corresponsabilidad, no seamos capaces de sacarlo adelante teniendo todas las condiciones y una ventana de oportunidad única, después de más de 20 años debatiendo ese tema. Hemos tenido conversaciones desde hace meses, desde que presentamos la indicación al proyecto del expresidente Piñera . Y tuvimos avances en la Comisión de Trabajo del Senado y buenas conversaciones con el conjunto de la oposición para poder viabilizar esto en la Comisión de Hacienda.
-Entonces, ¿qué sucedió?
Es difícil de explicar. Se nos plantearon temas sobre cómo delimitamos la responsabilidad del empleador, sobre cómo garantizábamos que los jardines que hoy día no tienen reconocimiento oficial, sino solo autorización de funcionamiento, pudieran también acceder a los recursos del fondo, etc. Analizamos todos esos puntos, flexibilizamos nuestras posturas y habíamos logrado una propuesta que creíamos se hacía cargo de todos aquellos aspectos; entonces nos llama la atención que se plantee como foco central, para impedir que este proyecto avance, el tema del financiamiento, porque el proyecto está financiado, tiene un financiamiento mixto. Yo me quedo con el vaso medio lleno, con lo que ha planteado Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, de que si somos capaces de trabajar en febrero con toda la dedicación que esto requiere, podamos llegar a un acuerdo
-El levantamiento del secreto bancario fue una de sus banderas en la lucha contra el crimen organizado. Siendo un tema que genera tanta resistencia en la derecha, ¿cree que este proyecto tiene viabilidad real en el próximo ciclo legislativo?
Creo que es relevante, por eso valoro que la futura ministra de Seguridad, en su antiguo rol de fiscal, considere que es una herramienta clave para la persecución del crimen organizado, porque la trazabilidad del dinero es importante. Yo esperaría que pudieran darle continuidad siguiendo lo que, como decía, ha planteado en su antiguo rol la futura ministra de Seguridad.
-A la promesa del fin al CAE que se transformó en el FES, ¿le ve futuro?
Hemos hecho un esfuerzo muy importante por contar con una herramienta que establezca un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior. Acá hay dos cuestiones claves de las que hay que hacerse cargo. Por una parte, la mochila que tienen las miles de familias que estudiaron con el CAE. Y por otra, un sistema más eficiente y eficaz de financiamiento de la educación superior, porque esto tiene una incidencia presupuestaria muy relevante y es muy ineficiente como está operando hoy día el tema de los créditos. Este es un problema real, del que hay que hacerse cargo, no sólo en dimensión de cómo ayudamos a las familias a tener un sistema eficaz, sino también de la lógica de la responsabilidad fiscal, como ha planteado el próximo Gobierno.
-El proyecto de ley de eutanasia era una bandera del gobierno. ¿Cree que logrará salir adelante en el gobierno de Kast?
Consideramos muy lamentable que, después de 14 años de tramitación, habiendo logrado una mayoría en la Comisión de Salud del Senado, se haya querido vetar un debate. Porque uno puede estar a favor o en contra de un proyecto, pero lo que no puede ocurrir es que no se quiera darle la discusión.
-¿Pero cree que saldrá adelante?
Creemos que, más allá de las posturas personales, es un tema en política pública, es una necesidad y tiene un amplio respaldo ciudadano. Creo que es más que un tema valórico, también es un tema de salud y de humanidad respecto a aquellas personas que están sufriendo por una enfermedad terminal. Yo espero que pueda darse ese debate.
Próximo gobierno
-Usted logró despachar el Presupuesto 2026. Sin embargo, la oposición critica los cambios metodológicos en la Dipres. ¿Cómo garantiza que la caja fiscal que entregan sea transparente y no una ‘bomba de tiempo’ para el próximo Ministro de Hacienda?
Aprobamos un presupuesto con una tramitación bastante atípica por ese rechazo generalizado en la Subcomisión Especial Ministra del Presupuesto. Pero, después de aquello, logramos construir un acuerdo que permitió viabilizar un proyecto de presupuesto para el año 2026. Nosotros pusimos toda la información sobre la mesa, hubo latas de discusiones. Hemos hecho un esfuerzo muy importante como Ejecutivo por la contención del gasto, por limitar el tema del crecimiento de la deuda pública. Y se abrió un debate sobre el tema de la estimación de ingresos. Son estimaciones y como toda estimación puede tener alguna varianza hacia arriba o hacia abajo. Hemos avanzado también en mejorar las metodologías y están las herramientas institucionales para poder garantizar la responsabilidad fiscal.
-En algunos sectores hay dudas sobre las cifras inexactas. ¿Para usted eso es algo común en un presupuesto?
El tema de la estimación de los ingresos, dada la variación que ha habido en los últimos años, ha tomado mayor relevancia. Y porque las finanzas fiscales también se han ido estresando más, año a año, porque tenemos más necesidades que cubrir. Por eso es tan importante una reforma tributaria, porque los mayores recursos que derivan del crecimiento no son suficientes, por eso hay que allegar a más recursos. En contraste, tenemos el anuncio del próximo presidente que una de sus primeras medidas sería más bien rebajar tributos. Entonces ahí hay que ver cómo se hace la cuadratura del círculo para garantizar que los beneficios sociales alcanzados sigan teniendo su financiamiento adecuado.
-Usted tiene la tarea de coordinar el traspaso administrativo. ¿Cuál es el ‘manual de instrucciones’ o la advertencia principal que le dejará a su sucesor, José García Ruminot, sobre cómo tratar con las bancadas independientes?
Conozco al Senador García hace más de 20 años, primero en su rol como diputado, después como senador. Estrechamos mucho nuestras relaciones cuando él estuvo como presidente del Senado para efectos de hacer la coordinación con esta cartera. Cualquier ministro Segpres, independiente de quién sea, debe construir acuerdos transversales en un Congreso bastante fragmentado.
-Ministra, para terminar, ¿Chile hoy día es más gobernable que cuando asumió el presidente Boric?
La gobernabilidad es un tema clave y por eso planteamos que la reforma política es muy relevante. Nosotros creemos que hemos hecho, desde que asumimos hasta ahora, una transformación importante en distintas materias. Tenemos una institucionalidad más robusta en materia de seguridad, una inflación controlada, tenemos avances sustantivos en distintas materias y desde esa perspectiva creemos que el próximo gobierno asumirá con un país que está en condiciones han mejorado en distintas materias.