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Mineros rescatados piden respeto y paciencia ante acecho de prensa
Publicado por: Alberto Gonzalez
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En medio de un fuerte acoso de la prensa, varios de los 33 mineros rogaron este domingo por “respeto y paciencia” a la prensa, y algunos anunciaron un pacto de silencio para evitar contar, al menos por ahora, detalles de su supervivencia a m√°s de 600 metros en la profunidad de una mina.

En su primer contacto oficial con la prensa, 7 de los 33 mineros, protagonistas del extraordinario rescate de la mina San Jos√©, indicaron que existe entre ellos un pacto de silencio al que calificaron como “secreto de estado”, para evitar dar detalles sobre su haza√Īa.

Otros como el minero Omar Reygadas, desmintió este domingo la existencia de un pacto de silencio establecido antes de subir a la superficie.

Al llegar al campamento Esperanza, donde acudi√≥ junto a una docena de sus compa√Īeros para conocer el lugar donde sus familiares permanecieron durante m√°s de dos meses hasta su rescate, Reygadas dijo: “no hay pacto de silencio. No hay nada que esconder, nosotros dentro lo pasamos como compa√Īeros, nunca hicimos algo que nos avergoncemos”.

Pero lo que s√≠ imploraron a la prensa muchos de los mineros que acudieron este domingo a la misa que se ofici√≥ en el Campamento Esperanza fue, “respeto, por ellos y sus familias, para que los dejen descansar un tiempo, hasta que por fin est√©n preparados para contar”.

“Denme mi espacio por favor”, rog√≥ Reygadas al enjambre de periodistas que se acumul√≥ frente a la carpa donde durmieron durante casi 70 d√≠as sus familiares hasta el rescate de la semana pasada, mientras su nieta intentaba ante el acecho de las c√°maras calmar el llanto de su beb√©.

En el autom√≥vil del minero Claudio Acu√Īa estaba su peque√Īa hija llorando. Una mujer que iba en el veh√≠culo le rog√≥ “sonr√≠e, as√≠ te sacan fotos, se van y nos dejan tranquilos”.

Pese a que los mineros presentes en el campamento Esperanza no tuvieron ning√ļn problema en posar ante las c√°maras, casi todos ellos rechazaron tajantemente dar declaraciones a la prensa.

Incluso la policía tuvo que intervenir para permitir que atravesaran y vieran algo de los remanentes del campamento Esperanza, al pie de la Mina San José, donde ocurrió el accidente el 5 de agosto.

En la conferencia de prensa del s√°bado, el minero Juan Illan√©s, quien ofici√≥ de portavoz del grupo, implor√≥ a los medios de comunicaci√≥n que tuvieran paciencia y prudencia al informar y confirm√≥ adem√°s que los mineros prev√©n escribir un libro sobre su haza√Īa.

Al menos tres mineros contactados por la AFP confirmaron que hay un acuerdo de silencio pero que este sólo se refiere a lo que sucedió durante los primeros 17 días, cuando el mundo los daba por muertos.

Los tres aducieron que este acuerdo se había realizado por temas legales, de manera de no entorpecer las investigaciones sobre la responsabilidad de la Mina San Esteban en el accidente del 5 de agosto, provocado por un derrumbe en el yacimiento.

“De los primeros 17 d√≠as no vamos a hablar hasta que se aclare la investigaci√≥n”, dijo a la AFP Carlos Bugue√Īo. El joven, fan√°tico del club de f√ļtbol Universidad de Chile, s√≠ se refiri√≥ a las condiciones “inhumanas” que sufri√≥ y la “enorme soledad” que sinti√≥ durante m√°s de dos meses, sometido a altas temperaturas y humedad extrema.

Mar√≠a Jos√©, una de las hijas de Mario G√≥mez, el m√°s veterano de los 33 mineros rescatados, reflexion√≥ ante el sorprendente acecho de las c√°maras: “Me sacan fotos si miro para all√°, me sacan fotos si bostezo …no puedo hacer m√°s nada”.

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