Una extensa investigación de la BBC en China evidenció que el problema de las cámaras ocultas en hoteles para grabar a los huéspedes en su intimidad es mucho más grave de lo que se creía.
De hecho, destacan la historia de un hombre que descubrió, por casualidad, un video suyo y de su pareja teniendo sexo dentro de una habitación. Registro que jamás supieron que existía.
El artículo destaca que en el país asiático esta práctica ilegal se ha popularizado desde hace una década, pero gracias al trabajo periodístico lograron detectar que son miles y miles de cámaras repartidas en el país, y a su vez, miles de suscriptores a canales pagados que exponen este contenido.
Cámaras ocultas en hoteles de China
Detrás, no solo hay voyeurismo de quienes consumen videos de personas teniendo sexo que no saben que están siendo grabadas, también un lucrativo y millonario negocio ilegal.
Conforme a la investigación, China ha intentado tomar medidas al respecto. En abril pasado, el gobierno exigió a los propietarios de hoteles que revisaran periódicamente si había cámaras ocultas. Pero esto no ha tranquilizado a la población. Personas incluso acampan dentro de las habitaciones por miedo a ser grabadas.
Uno de los periodistas de la BBC logró acceder a un canal de Telegram con miles de miembros donde se ofrece este contenido en vivo a cambio de 65 dólares, unos 60 mil pesos chilenos.
En 18 meses, el medio descubrió seis sitios web y aplicaciones en Telegram con más de 180 cámaras espía en habitaciones de hotel que transmitían en vivo las actividades de los huéspedes.
Un negocio millonario, pero ilegal
De acuerdo al testimonio del investigador, “una vez iniciada la sesión, pude elegir entre cinco transmisiones de vídeo diferentes, cada una mostrando varias habitaciones del hotel, visibles en cuanto un huésped activaba el suministro eléctrico insertando su tarjeta llave”.
Es más, reveló que los suscriptores comentan en el canal de Telegram mientras miran a los huéspedes del hotel. “Juzgan su apariencia, chismean sobre sus conversaciones, evalúan su desempeño sexual y celebran cuando una pareja empieza a tener relaciones sexuales”.
Además, los investigadores logran rastrear una cámara escondida en un hotel en Zhengzhou, en el centro de China. Apenas la desactivaron, los usuarios de Telegram comentaron que esta ya no funcionaba y en tiempo récord activaron otra, en otra pieza de otro hotel.
Si bien, avisaron al hotel involucrado, no obtuvieron respuestas, pero horas después, las cuentas de Telegram que usaban para anunciar el contenido aparentemente habían sido eliminadas.
La BBC estima que solo uno de los distribuidores investigados ha ganado al menos 22 mil dólares, casi 19 millones de pesos, desde abril del año pasado, mientras que el ingreso anual promedio en China fue de 6.200 dólares, casi la cuarta parte.