El Gobierno de Chile expresó este miércoles su rechazo a la expansión de Israel en Cisjordania ocupada, la cual -advirtió- “afecta la estabilidad regional” en Medio Oriente.
A través de la Cancillería, el Ejecutivo se sumó a la declaración de más de 100 países y organizaciones internacionales en la que “se condenan las medidas unilaterales de Israel para expandir su presencia ilegal en Cisjordania ocupada”.
“Esta decisión vulnera el derecho internacional y afecta la estabilidad regional”, sostuvo.
La misiva en cuestión -a la que hace alusión el Gobierno del presidente Gabriel Boric- califica las acciones del Estado israelí como “contrarias a las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional y deben revocarse de inmediato”.
“Subrayamos, a este respecto, nuestra firme oposición a cualquier forma de anexión. Reiteramos nuestro rechazo a todas las medidas destinadas a alterar la composición demográfica, el carácter y el estatus del Territorio Palestino ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Oriental”, asevera.
“Dichas medidas violan el derecho internacional, socavan los esfuerzos en curso por la paz y la estabilidad en la región, contradicen el Plan Integral y ponen en peligro la perspectiva de alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto”, alerta.
Más de 100 países condenan a Israel y abogan por “autodeterminación” de Palestina
Los más de 100 países, entre los que se encuentran China, Rusia, Alemania, Francia y Reino Unido, reafirman su compromiso, “reflejado en la Declaración de Nueva York, de adoptar medidas concretas (…) para ayudar a hacer realidad el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y contrarrestar la política de asentamientos ilegales en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y las políticas y amenazas de desplazamiento forzoso y anexión”.
Lo anterior, “de conformidad con el derecho internacional y en consonancia con las resoluciones pertinentes de la ONU y la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia del 19 de julio de 2024”.
En ese sentido, recalcan que “el único camino para garantizar la seguridad y la estabilidad en la región” continúa siendo “la paz justa y duradera basada en las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, los términos de referencia de Madrid, incluido el principio de territorio por paz, y la Iniciativa de Paz Árabe”.
Así, se podría “poner fin a la ocupación israelí que comenzó en 1967 e implementar la solución de dos Estados, en la que dos Estados democráticos, una Palestina independiente y soberana e Israel, vivan uno al lado del otro en paz y seguridad dentro de sus fronteras seguras y reconocidas sobre la base de las líneas de 1967, incluso con respecto a Jerusalén”.