705.6 millones de pesos exige Di Mondo a Mega en la demanda de tutela de derechos fundamentales presentada este mes contra la estación televisiva del grupo Bethia, todo eso tras el frustrado paso del socialité en el reality show “El Internado”.
“Ha sido liberador, porque es la primera vez que cuento mi verdad. Estoy tranquilo”, resume Di Mondo en diálogo con BioBioChile a sólo días de dar a conocer en ‘Primer Plano’ que es portador del VIH, y que dio positivo al virus en los días previos al encierro televisivo.
Según el influencer, fue este el motivo principal de los productores del programa para dejarlo fuera de la lista de celebridades que ingresó a “El Internado”, reality aún en curso en las pantallas de Mega.
“A raíz de tu reciente diagnóstico, tú no puedes participar”, habría sido la frase con que Mega informó a Di Mondo y a su abogado asesor, Felipe Budinich, que el socialité no sería parte del programa. “Y el diagnóstico que había, era VIH positivo”, recalca Budinich.
“Ahora, la versión que están queriendo instalar (desde Mega), es que eso no fue así, porque nos ofrecen ingresar (al reality) después que nosotros mostramos la realidad médica, las falsedades que dijeron, después de haber conseguido una entrevista con un infectólogo”, apunta el abogado, quien precisa que fue en este proceso que el arribo del modelo a ‘El Internado’ se frustró.
“Es después de haber puesto en conocimiento a Patricio Hernández, director ejecutivo del canal, que ellos comienzan a comprender la gravedad de la estupidez que cometieron”, dice Budinich.
En la demanda, Di Mondo acusa vulneración de la confidencialidad médica (asegura que otros personeros de la producción de “El Internado” se enteraron de los resultados de sus exámenes, incluso antes que él), discriminación y despido indirecto.
Los 705.6 millones de pesos de indemnización, de acuerdo al documento al que tuvo acceso BioBioChile, se explican en el sueldo mensual que iba a recibir Di Mondo durante el reality show (32 millones apróx), los meses no remunerados del contrato, y otros 11 sueldos restantes por concepto de vulneración de derechos fundamentales.
A ello, se suman 50 millones por daño moral y remuneraciones adeudadas.
El domingo, en ‘Primer Plano’, uno de los momentos álgidos de la entrevista ocurrió cuando Di Mondo se refirió en duros términos a Patricio Hernández, director ejecutivo de Mega, a quien responsabiliza de no haber protegido su derecho de confidencialidad médica y, en cambio, haber delegado el tema en Jennifer Magüida (gerenta de producción de Mega). “Es una rata”, dijo en Chilevisión.
“Lo que me molestó es que me hayan discriminado, me hayan violado un derecho de privacidad de por vida, y que uno no se pueda enojar. Cuando yo dije lo que dije de Patricio Hernández, es porque lo siento desde adentro. Que no se haya hecho cargo (del caso) desde un comienzo, cuando se lo mencioné, y que haya tenido el descaro de traspasarlo a Jennifer Magüida”.
De acuerdo a su relato, fue Magüida quien, días después de conocerse los resultados del examen positivo, planeó “anular” el contrato con Mega.
“Yo no seguí las conversaciones con Jennifer Magüida y me contacté con Patricio Hernández, la alta autoridad de Mega, porque el lunes después que me entero de mi diagnóstico, ella está hablando de anular el contrato con Felipe, mi asesor”, cuenta Di Mondo.
Di Mondo: “Me encantaría preguntarle a Carlos Heller: ‘¿Qué harías tú si esto le pasara a tu hijo?’
“Yo me contacté con Patricio Hernández y le dije que me parecía totalmente injustificada mi exclusión del programa. Entonces, tengo el derecho de expresar cómo me siento. Él nunca exigió a sus ejecutivos tener esa reunión final, donde se hubiesen esclarecido todos los puntos (sobre el diagnóstico médico), con el doctor, con José Manuel Rodríguez (director de Contenidos de Global Content). Y no hicieron eso.
(P): ¿Qué pasó después?
(R): En esa oportunidad yo me contacto nuevamente con Carlos Heller (presidente del directorio de Mega), y le escribo y le digo: ‘Si no se va a ser esta reunión de aquí a mañana martes, a finales de octubre, yo voy a tomar acciones legales y hacer todo esto público’. Y (el mensaje) lo reenvié a Patricio Hernández diciéndole lo que yo le había mencionado a Carlos Heller, pero no me respondió y cero intención de resolver la situación y tomar responsabilidades.
(P): ¿Por qué quisiste hacer público tu diagnóstico médico el domingo pasado en ‘Primer Plano’?
(R): Yo no había contado mi verdad, los hechos, lo que me pasó a mí con todo esto. En el fondo, quería contar mi historia y no que la contaran los demás, por versiones, interpretaciones o filtraciones a la prensa. Y también la idea de que esto no le vuelva a pasar a nadie más.
Otra de las grandes razones por las que también estoy haciéndolo público, es que si esto me lo hacen a mí, que tengo los recursos, tengo equipo, puedo acceder a muchas cosas para afrontar este huracán tremendo contra un canal, ¿qué le queda al resto?
(P): ¿Has hecho alguna autocrítica con respecto a todo este episodio con Mega? ¿Hay algo que creas que hayas hecho mal en cuanto a tu relación laboral con el canal?
(Felipe Budinich, abogado): La única autocrítica, y creo que Di Mondo va a estar 100% de acuerdo conmigo, es que nosotros deberíamos haber demandado mucho antes, y deberíamos haber sido totalmente más radioactivos y nucleares en nuestro proceder, porque esta gente solamente entiende cuando uno les pone electricidad. O sea, nosotros, ingenuamente, de buena fe, confiamos en tratar de resolver las cosas, aclarando la versión de los hechos y que ellos asumieran responsabilidades sin amenaza de una demanda de por medio.
(Di Mondo): Y lo vuelvo a reiterar: lo que es impresionante es que cuando yo menciono algo, digo algo y sale algo en la prensa, ahí sí me contestan, porque el correo del 31 de octubre no lo contestaron ese día. Pero sí le contestaron a la prensa esa misma tarde (día de la entrevista en ‘Primer Plano’) y al día siguiente.
(P): ¿Te arrepientes de haber querido participar en ‘El Internado’ de Mega?
(R): Bueno, el miércoles, antes de viajar a Chile, se me quebró una uña, así que me la fui a arreglar. Y en el camino hacia el salón quería llorar y quería vomitar… Es la primera vez que me da deseo de vomitar con respecto a toda esta situación, porque es verdaderamente asqueroso estar en esta situación, con este tipo de personas. Y quiero decir algo: ¿quién puede decir que yo quiero pantalla? Quiero decir: yo no quiero estar involucrado en esta situación con este nivel de personas, que primero no tienen escrúpulos, y segundo no tienen un sentido de humanidad. A mí me encantaría preguntarle a Carlos Heller, frente a frente, y decirle: “¿Qué harías tú si esto le pasara a tu hijo?”.