La ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana, respondió este martes a las acusaciones esgrimidas por parlamentarios y dirigentes de la Unión Demócrata Independiente (UDI), quienes responsabilizaron al Gobierno por el estancamiento del proyecto de Ley de Sala Cuna Universal.
En concreto, la secretaria de Estado cuestionó los dichos del diputado Jorge Alessandri, así como también del senador Javier Macaya, quienes criticaron tanto al presidente Gabriel Boric como a su Gobierno por la “falta de claridad” y “mentirle al país” respecto a la demora de la tramitación de la ley.
Orellana responde a Macaya: “Me extraña que hable de un impuesto encubierto”
“El debate de Sala Cuna es muy importante, y por eso debemos darlo en los términos correctos técnicamente. Desconocemos a qué 1.000 millones (de dólares) se refiere el diputado (Jorge) Alessandri, que no ha sido parte de la tramitación, pero que cualquiera puede chequear en la página del Congreso que el informe financiero del proyecto de ley habla de 40.000 millones (de pesos), no 1.000 millones de dólares, que es un gasto muy grande”, aseveró la ministra de la Mujer.
“También para claridad de la ciudadanía, me extraña que el senador (Javier) Macaya hable de un impuesto encubierto, refiriéndose a la propuesta de fondos Sala Cuna. ¿Por qué? Porque esta propuesta viene del proyecto original del presidente Sebastián Piñera, que nosotros hemos ampliado, pero también limitado. ¿A qué? A que se cumpla con cierto estándar educativo y sacando a las cuidadoras informales que no se pueden fiscalizar”, agregó.
En esa línea, aseguró que “esto se ha visto reforzado en los años que dicen que se perdieron para el debate a través de la Ley de modernización parvularia, que la misma UDI también votó. Tampoco se corresponde a la realidad que siendo senador integrante de la Comisión de Hacienda, que es precisamente la que ve los gastos públicos, califique el gasto público en educación parvularia como un ‘hoyo negro’“.
“La verdad es que acá el presupuesto regular de VTF, Integra y Junji es un presupuesto aparte de lo que estamos hablando del fondo Sala Cuna. Están relacionados, pero no deben confundirse y vamos a seguir dando la discusión para poder tener una ley que durante nuestro gobierno o en el siguiente, pero sí cumpla con los estándares de compartir el derecho a Sala Cuna entre padres y madres, de hacerlo de una forma que garantice el estándar educativo y, en tercer lugar, que fortalezca nuestro sistema de educación“, detalló.
Ministra Orellana destaca relevancia de proyecto de Sala Cuna
En tanto, la ministra Antonia Orellana explicó que “el proyecto de ley Sala Cuna para Chile busca terminar con una norma, el artículo 203 del Código del Trabajo, que genera desigualdad”.
“Desde 1917 que la obligación de Sala Cuna es del empleador respecto a las trabajadoras y desde 1925 que esta se limita a cierto número de trabajadoras. Actualmente es de 20 trabajadoras. Eso quiere decir que habitualmente se contratan menos de 20 y esto termina siendo una barrera para la contratación de todas las mujeres“, recalcó.
Lo anterior, según dijo, se trata de un obstáculo “no solamente de las (mujeres) que son madres o las que quieren serlo. ¿Qué es lo que hemos propuesto? Hemos propuesto la creación del fondo Sala Cuna, tomando también una continuidad de la idea que ya propuso al respecto el presidente Sebastián Piñera, pero modificando ciertas cosas. En primer lugar, que no es cualquier lugar en el que se puede ocupar este fondo, sino con acreditación del reconocimiento oficial, es decir, el estándar educativo”.
“En segundo lugar, el derecho de Sala Cuna sea para padres y madres para que no solo terminemos con la barrera de las 20 trabajadoras, sino que además compartamos e incluyamos a los padres en este beneficio, haciéndolo más equitativo y sostenible. Y, en tercer lugar, por supuesto, haciéndolo e incluyendo a las salas cunas públicas VTF, Integra y Junji. Actualmente eso no se puede hacer“, añadió.
“Si yo tengo derechos a Sala Cuna de mi empleador, no puedo ejercer ese derecho en VTF, Integra y Junji, que es de hecho la mayoría de la oferta y eso genera muchas confusiones y dificultades para las empresas”, sostuvo.