La diputada del Partido de la Gente (PDG), Pamela Jiles, cuestionó la postulación de la expresidenta Michelle Bachelet para convertirse en la secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), apuntando especialmente al eventual financiamiento de su candidatura y calificando la iniciativa como una “trampa” del gobierno del Presidente Gabriel Boric al mandatario electo, José Antonio Kast.
En entrevista con Radio 13C, Jiles sostuvo que el presidente electo, José Antonio Kast, podría respaldar formalmente la candidatura de Bachelet, pero sin comprometer recursos del Estado. “Si fuera Kast, lo que haría yo es decir sí, bueno, ya, pero cero pesos”, afirmó.
La parlamentaria recalcó que no cuestiona la aspiración política de la exmandataria ni sus credenciales internacionales, aunque puso el foco en los costos asociados a este tipo de campañas. “Me parece absolutamente legítimo que Michelle Bachelet tenga esta ambición política, tiene todos los pergaminos, independientemente de cómo hayan sido sus gobiernos”, señaló, advirtiendo que las postulaciones a cargos internacionales suelen implicar gastos millonarios.
En ese sentido, la diputada sostuvo que Chile no está en condiciones de financiar una campaña de ese tipo. “Este país no se puede dar el lujo de estar promoviendo a una persona gastando miles de millones de dólares”, afirmó, agregando que tampoco ve a otros países, como Brasil o México, en condiciones de asumir esos costos.
Respecto a las posibilidades reales de éxito de la candidatura, Jiles fue categórica al señalar que, a su juicio, Bachelet no tiene opciones de ser electa. “Creo que no va a ser electa la señora en ese cargo”, sostuvo, reforzando su llamado a no comprometer recursos públicos en el proceso.
Consultada sobre si la postulación podría representar una “trampa” tendida por el Presidente Boric, la parlamentaria respondió que aquello sería una razón adicional para no destinar fondos. “Mayor razón para no poner un peso en una trampa”, enfatizó.
Finalmente, Jiles criticó lo que calificó como un uso excesivo de recursos públicos en la política, apuntando tanto a la izquierda como a la derecha. “Uno de los problemas más graves de la política es que se ha transformado en un chiringuito, en una gran agencia de empleos”, afirmó, acusando falta de mesura de parte de los exmandatarios y, en particular, del actual gobierno.