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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El experiodista de CNN, Don Lemon, fue detenido por agentes federales en Los Ángeles mientras cubría los Grammy, tras reportear protestas contra las políticas migratorias de Trump en Minnesota. CNN denunció que Lemon estaba informando sobre manifestaciones anti-ICE en St. Paul, donde se interrumpió un servicio religioso. Su abogado acusó a la Administración Trump de perseguirlo y violar la Primera Enmienda.

Un experiodista de CNN fue detenido tras ser acusado de violar la ley federal mientras cubría las protestas contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump en Minnesota, según denunció el abogado del reportero.

Se trata de Don Lemon, un conocido comunicador en EEUU que fue detenido la noche del jueves por agentes federales en Los Ángeles, California, donde cubría los preparativos de la gala de los Premios Grammy.

A través de una escueta declaración, CNN informó que la semana pasada Lemon estuvo “con decenas de manifestantes anti-ICE que irrumpieron en la Iglesia Cities en St. Paul, Minneapolis, interrumpiendo un servicio religioso y provocando tensos enfrentamientos”.

Medios como la BBC consignan que el grupo de manifestantes ingresó al servicio dominical acusando a un pastor de la iglesia de trabajar para el ICE.

En el interior del templo, los sujetos gritaron consignas como “ICE fuera” y “Justicia para Renee Good”, la mujer asesinada por un agente migratorio en Minneapolis a principios de este mes.

Don Lemon, conocido periodista en EEUU
Don Lemon, conocido periodista en EEUU | Captura

Mediante un comunicado, su defensor, Abbe Lowell, acusó a la Administración Trump de perseguir a Lemon por su trabajo periodístico.

“En vez de investigar a los agentes federales que mataron a dos manifestantes pacíficos de Minnesota, el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) de Trump está dedicando su tiempo, atención y recursos a este arresto”, manifestó.

“Don lleva 30 años como periodista y su trabajo, protegido por la Constitución, en Minneapolis no se diferenciaba de lo que siempre había hecho”, sostuvo.

“La Primera Enmienda existe para proteger a los periodistas, cuyo papel es arrojar luz sobre la verdad y exigir responsabilidades a quienes ostentan el poder. No hay momento más importante para que personas como Don hagan su trabajo”, manifestó.

El abogado de Lemon dijo que no tolerarán “este ataque sin precedentes a la Primera Enmienda y claro intento de desviar la atención de las numerosas crisis que enfrenta esta administración”. “Don luchará contra estas acusaciones con firmeza y rigor ante los tribunales”, puntualizó.

En un video sobre el incidente en la iglesia de Minneapolis que había subido a YouTube, Lemon aseguró que estaba presente en la manifestación “como periodista y no como manifestante”. “Solo estoy aquí fotografiando, no formo parte del grupo… Soy periodista”, indicó en el registro.

Sin embargo, altos funcionarios del DOJ confirmaron que Lemon enfrentaría cargos, argumentando que no tenía derecho a estar en la propiedad privada de la iglesia. A su vez, añadieron que interrumpir un servicio religioso pudo haber infringido los derechos constitucionales de los feligreses de practicar su religión.

Pese a que el DOJ había intentado presentar cargos contra ocho personas -incluyendo Lemon- invocando una ley que protege a quienes participan en servicios religiosos en lugares de culto, un juez que revisó las pruebas solo autorizó los cargos contra tres personas y rechazó los presentados contra Lemon y los otros acusados por considerarlos insuficientes.

Posteriormente, la fiscalía solicitó a una corte federal de apelaciones la emisión de órdenes de arresto, pero estas fueron denegadas.

FBI allanó casa de periodista en Virginia el 14 de enero

Anteriormente, el 14 de enero, el FBI allanó en Virginia la casa de Hannah Natanson, periodista del The Washington Post, en medio de una investigación sobre un contratista acusado de retener ilegalmente documentos oficiales clasificados.

El medio norteamericano calificó la medida como “inusual y agresiva”, remarcando que no es habitual que las fuerzas del orden registren domicilios de periodistas en el marco de investigaciones por filtraciones a la prensa.

Los agentes incautaron su teléfono celular, dos computadoras portátiles y un reloj inteligente, según detalló el propio periódico.

Cabe destacar que el FBI no investiga a Natanson sino que a Aurelio Pérez Lugones, administrador de sistemas de Maryland acusado de acceder y sustraer información de inteligencia de forma ilegal.