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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un incendio devastador dejó a cientos de familias sin hogar en Ñuble y Bío Bío. Los afectados enfrentaron la primera lluvia del año, generando preocupación por deslizamientos y obstáculos en sistemas de evacuación. Carabineros retiraron ropa en mal estado donada, lo que llevó a solicitar no usar emergencias para deshacerse de prendas viejas. Damnificados requieren ayuda con materiales de construcción y techos improvisados. Se critica la escasa asistencia estatal y municipal en áreas de difícil acceso.

Hace casi dos semanas, un violento incendio azotó a la región de Ñuble y Bío Bío. Durante la madrugada del sábado, parte de Penco, Lirquén y Punta de Parra desapareció. Cientos de familias quedaron sin hogar, damnificadas por una emergencia nunca antes vista en la zona.

Durante la mañana de este viernes esos damificados debieron enfrentarse a la primera lluvia del año en la zona, que vino acompañada por una intensa tormenta eléctrica.

Cabe recordar que, debido a la destrucción total de las viviendas, cientos de familias están durmiendo en carpas, bajo toldos o refugios improvisados. Esto, además de los damnificados que recurrieron a familiares o albergues.

Esta tormenta estaba pronosticada desde hace días, lo que permitió que las municipalidades de Penco y Tomé habilitaran albergues para recibir a damnificados.

Por otro lado, cierta parte de la población inició su reconstrucción gracias a ayuda de terceros o fondos propios. Sin embargo la lluvia retrasaría esta acción y podría poner en riesgo la durabilidad de los materiales.

Otra de las preocupaciones latentes por la lluvia que caerá gran parte de la próxima semana, es la remoción en masa, debido a la posibilidad de deslizamientos de tierra y la obstrucción de sistemas de evacuación de aguas lluvias. Afortunadamente hasta el momento no se han registrado problemas como este durante, pese a que las presipitaciones fueron intensas dentro de un corto lapso de tiempo.

Poca ayuda

De acuerdo a la información recabada por Radio Bío Bío, decenas de carabineros alumnos llegaron hasta algunas zonas afectadas de Lirquén para retirar montañas de ropa que fue donada, pero que estaba en mal estado.

Por lo mismo, el llamado de damnificados y autoridades es a donar ropa en mal estado y no utilizar las emergencias para “limpiar el closet”.

Además, damnificados piden al municipio o a voluntarios que quieran aportar, nylon para poder resguardar carpas, materiales de construcción o improvisar techos.

Pese a ello, el reclamo de los afectados por los incendios en Lirquén, sobre todo de aquellos que viven en cerros, alejados del centro de la localidad, es la poca ayuda municipal o estatal que ha llegado, principalmente, por el difícil acceso.

Hasta el momento, no se han reportado remociones en masa o algún otro tipo de emergencia producto de la tormenta.