Un Carlos Alcaraz épico, que se sobrepuso al hundimiento físico que sufrió en el tercer set, logró doblegar al alemán Alexander Zverev por 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5 para alcanzar, por primera vez en su carrera, la final del Australian Open.,
El español, de 22 años, derrochó épica y experiencia para superar el mal momento físico que atravesó cuando pudo cerrar el partido en tres set.
Y es que el sucesor de Rafa Nadal vomitó en la pista y sufrió calambres que complicaron sus movimientos y posibilitaron la remontada parcial del alemán, mejor físicamente.
El español incluso fue atendido en cancha, lo que causó la molestia de Alexander Zverev. El tenista alemán se quejó a la juez de silla de la atención. “No es habitual atender a un jugador por calambres. No es una lesión”, dijo.
Luego de ganar el tercer parcial en tie-break (el primer set que cedía Alcaraz en el torneo) Zverev se encontró 5-4 en el cuarto set y sirviendo para llevarse el duro encuentro.
De milagro, llegó la recuperación de Alcaraz, que volvió al partido, volvió a correr, contó con sus piernas, su ilusión y sus ganas.
Así, Alcaraz sacó adelante el choque ante el germano, que resolvió en cinco horas y 27 minutos, su séptima victoria en trece encuentros ante el alemán, tercero del ránking ATP.
El español jugará el domingo por conquistar su séptimo torneo grande y el único mayor que le falta y así completar el poker de títulos del Grand Slam.
Disputará el partido definitivo el domingo contra el ganador del duelo entre el vigente campeón, el italiano Jannik Sinner y el serbio Novak Djokovic.
El match point de Carlos Alcaraz ante Zverev