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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La clínica veterinaria Social Vet, vinculada a Sebastián “Lindorfo” Jiménez, enfrenta una querella por presunto maltrato animal tras la muerte de al menos dos mascotas en agosto del 2025. Uno de los casos involucra a “Coquita”, una perrita salchicha que falleció durante una esterilización. El dueño ha presentado una querella por maltrato animal, alegando falta de información y explicaciones. Otro caso mencionado es el de “Pascal”, cuya muerte fue atribuida a peritonitis por la clínica, pero su tutora cuestiona la versión. Jiménez afirma no haber participado en la cirugía.

La clínica veterinaria Social Vet, vinculada al exrostro televisivo Sebastián “Lindorfo” Jiménez, enfrenta una querella por presunto maltrato animal tras la muerte de al menos dos mascotas.

Los casos corresponden a agosto del 2025 y ya son parte de indagatorias por parte del Ministerio Público, según consignó el matinal “Contigo en la Mañana”.

Querella contra clínica de “Lindorfo” Jiménez

Uno de los casos expuestos por CHV es el de “Coquita”, una perrita salchicha de un año y medio que ingresó al recinto, ubicado en Huechuraba, para una esterilización junto con la extracción de dos colmillos de leche.

De acuerdo con el relato de sus dueños, el procedimiento era de carácter rutinario, pero durante la intervención la mascota habría sufrido un paro cardiorrespiratorio del cual no logró ser reanimada.

El tutor del animal confirmó que presentó una querella por el delito de maltrato animal. “Tenemos mucha culpa, porque obviamente mi perrita no pidió ser sometida a una operación”, afirmó.

El denunciante sostuvo además que la clínica no habría entregado informes médicos detallados ni una explicación clara sobre lo sucedido. “La operación fue muy rápida, duró quince minutos, entró en paro cardiorrespiratorio y no tenemos idea por qué”, aseguró.

Denuncian dos perritas muertas

En la acción judicial también se menciona que Sebastián Jiménez, en su calidad de director médico, habría indicado que no participó en la cirugía y que debía continuar atendiendo a otros pacientes, sin entregar mayores antecedentes.

Otro caso dado a conocer corresponde al de “Pascal”, que según su tutora, falleció horas después en pabellón.

La clínica atribuyó la muerte a una presunta peritonitis derivada de la ingesta de un calcetín. No obstante, la dueña cuestionó la información recibida.

Consultado por estas denuncias a través de Página7, el abogado que representa a Jiménez y otros dos veterinarios imputados, sostuvo que sus defendidos han colaborado con el Ministerio Público y que están a la espera de las diligencias pendientes.