Todo ello es fruto de un trabajo que se ha realizado con compromiso y en solo dos años.

Febrero comenzó con muy buenas noticias para la minería en Chile. La Contraloría General de la República tomó razón del primer Contrato Especial de Operaciones de Litio (CEOL) que habilita a Enali filial de Enami para explorar y explotar litio en los salares Aguilar, Grande y La Isla en la Región de Atacama. Sin duda, es un hito ya que es el primer Ceol tramitado por la Contraloría y el primero de la Estrategia Nacional de Litio.

Con este paso se da término a la tramitación administrativa en Chile y dota al Proyecto Salares Altoandinos de certeza jurídica para implementarlo, un hecho que posiciona a Enami como protagonista de la industria del litio.

La toma de razón además marca el inicio de los plazos para desarrollar el trabajo con las seis comunidades colla de la zona aledaña al proyecto que participaron en la consulta indígena. Dentro de los próximos 3 meses se debe crear un comité de gobernanza, lo cual permitirá realizar un trabajo coordinado con quienes habitan el territorio y los desarrolladores del proyecto de litio, una figura que permitirá fortalecer el relacionamiento comunitario.

Todo ello es fruto de un trabajo que se ha realizado con compromiso y en solo dos años.

Es bueno recordar que en el 2023 tomamos la decisión de invertir 10,5 millones de dólares para realizar una campaña de exploración básica, instalando un campamento minero y una plataforma para realizar sondajes a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar.

Ese proceso nos ha entregado buenos indicadores, posicionando a Salares Altoandinos como el proyecto greenfield con mayor volumen de recursos de litio en Chile, con más de 15 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), lo que representa un aumento del 28% de los recursos totales de litio en Chile.

Es en este periodo en el cual Enami, luego de un proceso de selección abierto, competitivo y transparente, estableció una alianza público-privada con la empresa anglo-australiana Rio Tinto, la segunda minera más grande del mundo, para desarrollar el proyecto cuya inversión de capital sujeta a estudios, es cercana a los US$ 3 mil millones y se estima que generará más de US$15.000 millones para el país durante todo su ciclo de vida.

En estos últimos dos años, Enami también ha desarrollado ingenierías y ha logrado una serie de permisos para desarrollar el proyecto, entre los cuales se cuenta la autorización de Comisión Chilena de Energía Nuclear (CChEN) para una cuota inicial de extracción de 545.000 toneladas métricas de LME (litio metálico equivalente) hasta 2060, la cual podrá ser ampliada a un máximo de 1.220.000 toneladas métricas, siendo esta la cuota más grande entregada fuera del Salar de Atacama.

A ello se suma la concesión de uso oneroso por parte del Ministerio de Bienes Nacionales, para avanzar en la ejecución del proyecto, con autorización del uso del suelo fiscal.

En definitiva, han sido dos años muy prósperos para un proyecto minero que se ha enmarcado en la Estrategia Nacional del Litio y Enami es una empresa estatal que cumple y que nos permite hoy iniciar la exploración avanzada y el desarrollo de ingeniería de prefactibilidad, un camino que habilitará la explotación a partir del año 2032.