Hace treinta años la bandera ucraniana ondeó sobre la base científica en la Antártica. Hoy esa bandera significa más que una simple presencia científica. Es un símbolo de valentía, resiliencia, confianza internacional y pensamiento estratégico de un Estado que, pese a la agresión rusa a gran escala, continúa invirtiendo en la ciencia, alianzas y el futuro.

La semana pasada fue significativa para la ciencia y la política exterior de Ucrania. Dos acontecimientos marcaron una nueva etapa de la presencia de nuestro Estado en las regiones polares: el 30º aniversario de la base antártica ucraniana “Akademik Vernadsky” y la aprobación de la Estrategia sobre la Antártica, el Ártico y el Océano Mundial para 2026–2035.

El 6 de febrero de 1996 la bandera ucraniana fue izada oficialmente por primera vez sobre la base “Akademik Vernadsky”, que Ucrania recibió del Reino Unido. En aquel entonces, nuestro país se incorporó al grupo de cerca de tres decenas de Estados con presencia permanente en el continente antártico y con capacidades propias para realizar investigaciones científicas de nivel mundial.

Hoy ese paso recibe una continuación estratégica. La Estrategia aprobada por el Gobierno Ucraniano no tiene que ver únicamente con la ciencia. Tiene que ver con la geopolítica, seguridad y una visión a largo plazo del papel de Ucrania en el mundo.

Como subrayó el canciller ucraniano Andrii Sybiha: “La presencia sistemática de nuestro Estado en las regiones de la Antártica, el Ártico y el Océano Mundial tiene una importante dimensión estratégica y geopolítica. Crea herramientas adicionales de política exterior, fortalece la seguridad nacional de Ucrania, refuerza la posición de nuestro Estado en la escena internacional y contribuye a contrarrestar la política agresiva de la Federación de Rusia en estas regiones”.

La Antártica no es una lejanía abstracta en el mapa, sino un espacio de cooperación científica internacional, paz y responsabilidad compartida por el futuro del planeta. En marzo del año pasado, durante mi visita a Punta Arenas y la reunión con el director nacional del Instituto Antártico Chileno, Dr. Gino Casassa, tuve la oportunidad de comprobar personalmente la fructífera interacción entre nuestras instituciones científicas.

Hablamos sobre las posibilidades de profundizar la cooperación en el ámbito de investigaciones conjuntas y del apoyo logístico a las expediciones. Ucrania agradece sinceramente a Chile la ayuda que brinda a nuestros científicos durante las rotaciones y el abastecimiento de las expediciones.

Otro hito importante de la cooperación internacional fue el apoyo de Ucrania a la primera expedición antártica mexicana CAMEX-1, que hace unos días partió a la base “Akademik Vernadsky” a bordo del buque científico rompehielos ucraniano “Noosfera”.

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Este es un ejemplo de cómo Ucrania, a pesar de la agresión rusa y de los enormes desafíos, no solo sigue desarrollando sus propias investigaciones científicas, cuyos resultados son de gran importancia para toda la humanidad, sino que también está dispuesta a «echar una mano» a los científicos de otros países.

La dimensión antártica de la política ucraniana también tiene un aspecto simbólico. Con motivo del 30º aniversario de la base Vernadsky, la empresa estatal “Ukrposhta” (correos de Ucrania) pone en circulación un nuevo sello postal titulado “30 años de la base antártica “Akademik Vernadsky”.

El protagonista del diseño es una cría de foca de Weddell, símbolo de la primavera antártica que cada año puede observarse sobre el hielo y en las islas cercanas a la base. Junto a ella aparecen los pingüinos, los vecinos más numerosos de nuestros científicos polares, que actualmente superan los 10 mil ejemplares en la isla.

Hace treinta años la bandera ucraniana ondeó sobre la base científica en la Antártica. Hoy esa bandera significa más que una simple presencia científica. Es un símbolo de valentía, resiliencia, confianza internacional y pensamiento estratégico de un Estado que, pese a la agresión rusa a gran escala, continúa invirtiendo en la ciencia, alianzas y el futuro.

La Antártica es sobre el clima, los océanos, la seguridad global y nuevas oportunidades. Y Ucrania declara con claridad: permanece entre quienes definen la agenda, y no entre quienes se quedan al margen.