La concesionaria Nuevo Pudahuel, encargada de la administración del Aeropuerto Arturo Marino Benítez, llegó a un acuerdo que pone fin a cinco años de disputas con el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
Todo empezó en 2021 cuando la sociedad pidió que se revisara el contrato de concesión o un ajuste en los plazos y porcentaje de ingresos, ya que la pandemia significó una importante merma en el equilibrio económico de la concesión, con un impacto proyectado de US$323 millones por concepto de ingresos comerciales y pasajeros embarcados.
Solo en 2020, cuando la pandemia golpeó de lleno a la industria del transporte aéreo, las pérdidas fueron por US$37 millones.
Concesionaria del Aeropuerto de Santiago y el MOP llegan a acuerdo
Si bien el tema escaló incluso hasta una solicitud de arbitraje en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias (Ciadi), ahora se reveló que ambas partes llegaron a buen puerto.
Según datos de fuentes estatales a las que accedió Diario Financiero (DF), se estableció que la fecha final del contrato se extiende desde 2035 hasta fines de 2038.
El acuerdo alcanzado tras el paso por el Panel Técnico de Concesiones, la Comisión Arbitral y la Corte de Apelaciones, establece también que el porcentaje de ingresos, donde un 22,44% va a Nuevo Pudahuel y un 77,56% al Estado, se ajustará de modo que la concesionaria perciba más y así intentar compensar la pérdida de ingresos durante la emergencia sanitaria.
Ahora, el documento deberá ser ingresado a Contraloría para su toma de razón.
Una vez entre en vigencia, el arbitraje internacional ante el Ciadi se paralizaría a la espera de su cierre definitivo ya que, según pudo conocer DF, tanto los accionistas de Nuevo Pudahuel como la cartera de Obras Públicas decidieron desistir del proceso siempre que el acuerdo se concrete.
En paralelo a las negociaciones del contrato con Nuevo Pudahuel, el MOP ya comenzó a recibir propuestas para el megaproyecto de ampliación del principal terminal aéreo del país.
La iniciativa, proyectada para 2050, ayudará a aumentar la capacidad del aeropuerto para movilizar a 84 millones de pasajeros por año y gestionar 125 operaciones aeronáuticas por hora. El proyecto contempla una tercera terminal de pasajeros, una tercera pista y una nueva terminal de carga, además de un sistema de transporte interno que conectará con la expansión de la línea 7 del Metro.
También, durante la segunda mitad del año pasado, la Dirección de Presupuestos (Dipres), en sus distintas medidas para el recorte y contención del gasto público, propuso al Ministerio de Defensa aumentar en cinco dólares la tasa de los vuelos internacionales por más de 500 kilómetros.
Esto porque en 2018 se rebajó la tasa de US$30 a US$25, donde el Fisco cubrió la diferencia, lo que se traduce en un desembolso de cerca de $20 mil millones por año. Además, el alza quitaría presión sobre la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) que enfrenta restricciones presupuestarias y falta de personal.
Sin embargo, aerolíneas y asociaciones de empresas aéreas se mostraron críticos con la medida y que impactaría en los precios que pagan los pasajeros.