Notas
¬ŅElecciones en Europa?¬ŅPero qu√© es eso?
Publicado por: Oscar Vega
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Son millones los europeos que ni siquiera se plantean la pregunta m√°s sencilla: ¬Ņvotar o no votar? Lisa y llanamente, ol√≠mpicamente, ignoran a sus pol√≠ticos y a esa enorme construcci√≥n social iniciada hace ya 60 a√Īos por Francia y Alemania. Sorprendente avance despu√©s de la terrible Segunda Guerra Mundial. Una obra compleja que hoy abarca la uni√≥n y desarrollo de veintiocho pa√≠ses de primera, segunda o tercera, doce de ellos con una moneda √ļnica, el euro.

Vienen elecciones (25 de mayo) para elegir a los nuevos integrantes del Parlamento, 751 eurodiputados que trabajarán en Luxemburgo y Bruselas y que, como primera tarea, designarán a los nuevos dirigentes del organismo máximo en la Comisión Europea, también en Bruselas.

En medio de tantas zozobras bélicas, monetarias, laborales, ambientales o educacionales, ahora más que nunca, se juega el destino de todo un continente. Sin embargo, sean ciudadanos pobretones, de medio pelo o los que se han beneficiado sin asco del modelo (y siguen haciéndolo) todos deberían apostar e ir a sufragar para que la Europa futura se consolide. Pero ¡no se mueven! Su país, su entorno, los problemas y soluciones continentales les importan un bledo.

En estos contornos del mundo, es cierto, hay dificultades y angustias a granel. Sin embargo las cuitas de un europeo medio (que todavía goza de un mermado estado de bienestar) quedan bastante lejos de las penurias globales; de la vida dura y cotidiana, por ejemplo, en esa inmensa y abrumadora mayoría de los habitantes en América Latina. ¡Ni qué decir de los africanos! O de los que moran en las profundidades de la China tan campeona. O de la India profunda, donde crece el ciego pavor de la miseria.

Bajo un clima de abstenci√≥n hay, principalmente, cuatro personalidades que se perfilan mejor como candidatos para reconducir a Europa. Pero si salgo a la esquina, pregunto y pronuncio sus nombres descubro que se trata de unos solemnes desconocidos. ¬ŅEs una estulticia? No. Es una dolorosa verdad.

Est√° en juego salvar a los ciudadanos, no a los corruptos, ni a los bancos ni a las empresas voraces y criminales. Que se profundice la justicia social. Que se privilegie la econom√≠a productiva por encima de la especulativa, que se nivele el sur tan maltrecho (Portugal, Grecia, Italia o Espa√Īa) con el norte m√°s ufano y rebosante (Alemania, B√©lgica, Holanda o Suecia). Que se avance m√°s en los derechos de las mujeres. Que se ataje a la droga, al machismo y cuanto abuso asoma la cabeza. Que se ponga fin al trato bestial para los emigrantes que llegan desesperadamente al continente implorando su derecho a la vida y a su pan‚Ķ pero cuyos cad√°veres terminan flotando en aguas del Mediterr√°neo o sus cuerpos quedan literalmente ensartados en aquellas oprobiosas fronteras alambradas y acuchilladas.

Entre las cuatro figuras m√°s notorias y expertas para dirigir Europa est√°n:

1) Un belga, sabihondo liberal y derechista, Guy Verhofstadt.

2) Otro sabelotodo, procedente de un paraíso fiscal, Luxemburgo, Jean Claude Juncker. Es miembro de la derecha conservadora y democristiana, el PP europeo (donde se protege a los ricos).

3) El diestro social demócrata alemán, Martin Schulz, que también se las sabe todas y cuya preocupación central es terminar con una lacra, los seis millones de jóvenes europeos, bien preparados, cesantes y sin destino.

4) Una activista del partido ecologista Verde, de 32 a√Īos de edad, Ska Keller. Como buena europea del siglo XXI, habla seis idiomas y es ducha en estudios y realidades isl√°micas, turcas y jud√≠as.

Frente a los comicios los euro escépticos, negativos y destructores, con sus candidatos ultras, se han hecho fuertes. En casos extremos forman la peligrosa sopa descreída donde hacen nata grupos matones extremistas y racistas, impregnados de fascismo, sobre todo en Francia, Inglaterra, Grecia y Hungría. Entre sus líderes campean la odiosa francesa Marine Le Pen y el rancio holandés Geert Wilders.

Volvamos al comienzo de esta cr√≥nica. Es lamentable pero entre los europeos de todos los pelajes y del 2014, interesan y apasionan cuestiones muy distintas: temas como las pr√≥ximas vacaciones, los nuevos modelos de autom√≥viles (esos que m√°s contaminan), las ofertas que habr√° que aprovechar en los alica√≠dos centros comerciales, sobre todo los trapos de moda que fabrican mujeres y ni√Īos explotados y hambrientos en la India profunda. Por encima de todo preocupa y triunfa la grita hostigosa del f√ļtbol comercial. La obsesiva omnipresencia de un negocio disfrazado como deporte y que aturde a las mayor√≠as.

Ni los rezos del Papa argentino coleccionando nuevos y discutidos santos, barriendo debajo de la alfombra en el tema de la pedofilia, ni la amenaza de un conflicto nuclear, alteran la placidez anti electora. Y acaso el tema mismo de estas jornadas europeas tan decisivas sea, también, un asunto lejano y ajeno, abstruso y aburrido para los generosos lectores de este periódico virtual.

Oscar ‚ÄúEl Monstruo‚ÄĚ Vega
Periodista, escritor, corresponsal, reportero, editor, director e incluso repartidor de peri√≥dicos. Se inici√≥ en El Sur y La Discusi√≥n, para continuar en La Naci√≥n, Fortin Mapocho, La √Čpoca, Ercilla y Cauce. Actualmente reside en Portugal.

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