Sociedad
Domingo 09 diciembre de 2018 | Publicado a las 13:22
La historia de amor del Tatuador de Auschwitz: el hombre que se casó con una prisionera en la guerra
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La historia de Lale Sokolov y Gita Fuhrmannova se puede resumir como amor en tiempos de guerra, ya que su relaci√≥n naci√≥ en un campo de concentraci√≥n en medio de la Segunda Guerra Mundial. √Čl era el encargado de timbrar los n√ļmeros de serie en el cuerpo de los prisioneros, mientras que ella hab√≠a sido enviada a Auschwitz.

El romance fue publicado en enero de este a√Īo por la autora Heather Morris lleva por nombre “The Tattooist of Auschwitz”. All√≠ se narran los detalles de la relaci√≥n que ambos tuvieron dentro del campo, la que se consolid√≥ en matrimonio en 1945.

Lale, seud√≥dimo de Ludwig, se ofreci√≥ para llegar al campo de concentraci√≥n en el a√Īo 1942, era de ascendencia jud√≠a, su apellido era Eisenberg y hab√≠a nacido en Eslovaquia.

Al momento de llegar a Polonia su objetivo era rescatar a su familia, padres y hermanos, de Auschwitz, pero ellos hab√≠an muerto semanas antes de su arribo. √Čl no supo esto hasta que el ej√©rcito rojo liber√≥ a los prisioneros en 1945.

Seg√ļn las investigaciones de Morris, que fueron replicadas en un art√≠culo de BBC, los nazis aprovecharon una cualidad especial de Lale para darle un trabajo dentro del campo. El hombre dominaba a la perfecci√≥n los idiomas eslovaco, franc√©s, alem√°n, ruso, h√ļngaro y polaco; por lo que fue designado como tatuador.

Gita Fuhrmannova y Lale Sokolov (Heather Morris/Familia Sokolov)
Gita Fuhrmannova y Lale Sokolov (Heather Morris/Familia Sokolov)

Dos meses despu√©s que Lale ingres√≥ al lugar enferm√≥ de fiebre tifoidea. Afortunadamente fue cuidado por un jud√≠o franc√©s llamado Pepan, quien hasta ese entonces se hab√≠a desempe√Īado como tatuador del lugar.

Pepan hab√≠a sido el hombre que le hab√≠a marcado el n√ļmero 32407 en el momento de su ingreso. Luego le ense√Ī√≥ el oficio y se convirti√≥ en su mejor amigo, hasta que un d√≠a √©l desapareci√≥ y nunca m√°s se volvieron a ver.

Designado como el nuevo numerador, Lale tenía enfrente una posición ventajosa, ya que podía conocer a todas las personas que entraban al lugar. A esto se sumaba que, frecuentemente, obtenía raciones de comida más abundantes que el resto de los reclusos que trabajaban en la zona.

El hombre asumió más riesgos y se dedicó también a robar comida extra y medicamentos a las unidades SS en el campo de concentración. Su objetivo era asegurar la sobrevivencia de la mayor cantidad de personas, en la medida de lo posible.

Sin embargo, sus acciones fueron descubiertas por los alemanes dos meses más tarde, por lo que fue llevado a la Unidad Penal de Auschwitz. Allí fue sometido a palizas e interrogatorios por seis semanas, pero luego volvió a su oficio.

Campo de Birkenau | Wikimedia Commons
Campo de Birkenau | Wikimedia Commons

En julio del 42 lleg√≥ hasta el lugar un grupo de prisioneras que ven√≠a desde el campo de concentraci√≥n de Birkenau (cercano a Auschwitz). En ese ingreso lleg√≥ hasta el lugar una mujer de 18 a√Īos vestida con harapos, llamada Gita Fuhrmannova, de quien se enamor√≥ con s√≥lo verla.

Sokolov relat√≥ a Morris que esa mujer ten√≠a los ojos llenos de terror, al momento de llegar all√≠. √Čl simplemente atin√≥ a marcar en su brazo el n√ļmero 34902. “Fue en ese instante que tatu√© el n√ļmero en mi coraz√≥n”, dijo el hombre.

La historia de amor y peligro

En un reportaje realizado por The New York Times, Morris cuenta que Lale Sokolov obtuvo una posición de privilegio dentro del campo, ya que sabía que por sus capacidades y conocimiento de idiomas los alemanes no iban a matarlo de forma rápida y lo aprovecharían al máximo.

Sin embargo, el hombre siempre confes√≥ que odi√≥ su trabajo, ya que entend√≠a que tatuar el n√ļmero a una persona era tambi√©n una forma de denigrarla, ya que la hac√≠a perder su nombre y ra√≠ces.

Lale entabló un lazo de amistad con su cuidador alemán en Auschwitz, un soldado no identificado de las SS. Esto le permitió comenzar a enviar cartas a Fuhrmannova durante las tardes y noches. Su sorpresa fue grande cuando recibió la primera respuesta de ella, quien le confesó que también se sintió atraída por él al momento de conocerse.

El tatuador ideó un plan para asegurar la supervivencia de la mujer en el lugar. Su primera idea fue guardarle raciones extras de comida y evitar que sufriera de desnutrición. El encargado de entregarselas era su supervisor alemán.

Gita Fuhrmannova (Heather Morris/Familia Sokolov)
Gita Fuhrmannova (Heather Morris/Familia Sokolov)

Lale también consiguió que los alemanes trasladaran a Gita a trabajar a un lugar más seguro dentro del campo. Allí ella tuvo que cultivar la tierra y hacer labores asociadas a la agricultura. Se había salvado de los trabajos que requerían más fuerza física.

Posteriormente se comenzaron a ver durante las noches. Sokolov estaba seguro que podría sobrevivir al campo de concetración y frecuentemente le pedía a la joven que se casaran en el momento que salieran de allí, pero ella no pensaba lo mismo.

La perspectiva de Fuhrmannova era mucho más pesimista, en el fondo sabía que era una prisionera mucho más prescindible para el régimen, por lo que en cualquier momento podría ser llevada hasta las cámaras de gas. Ella prefería no hacerse mayores ilusiones.

“Gita ten√≠a dudas. No ve√≠a un futuro. √Čl sab√≠a, en lo profundo, que iba a sobrevivir”, declar√≥ Morris al citado medio estadounidense.

En el diario El Mundo, que realiz√≥ una recopilaci√≥n de datos del libro, se se√Īala que todas la mujeres del campo fueron confinadas hasta las c√°maras de gas a fines de 1944, en ese grupo iba Gita. La acci√≥n fue determinada por los nazis debido a que preve√≠an que los rusos llegar√≠an hasta el lugar.

Lale vio a su amada en la denominada “marcha de la muerte”, pero no pudo hacer mucho para rescatarla. Finalmente, el 27 de enero de 1945 previo a la llegada del ej√©rcito rojo a liberar el campo, el tatuador fue puesto en un vag√≥n de animales para ser llevado a otros campos, pero logr√≥ escapar cuando iba camino al lugar.

Agence France Presse
Agence France Presse

Luego de ver todo el horror que ocurrió en Auschwitz, el hombre decidió volver a su hogar en la ciudad eslovaca de Krompachy. Allí se reencontró con su hermana y familiares que habían sobrevivido.

Sin embargo, no quedó conforme con la idea de que Gita hubiera muerto en las cámaras de gas, por lo que decidió emprender rumbo hacia la ciudad de Bratislava en carreta. Su objetivo era reencontrarse con la mujer que había intentado salvar.

Morris cuenta que el extatuador estuvo dos semanas detenido en la estación de trenes de la mencionada ciudad, a la espera que llegara Fuhrmannova, pero no hubo resultados positivos.

Al ver su desesperación, un funcionario del lugar le dijo que podría tener mejor suerte en la oficina de la Cruz Roja, donde al menos le podrían dar direcciones de personas.

Lale se dirigió en su carreta hasta ese lugar y, de repente, vio un grupo de jóvenes que se dirigía hacia un parque, allí estaba Gita, la misma que había salvado del holocausto.

Cuando la vio, el hombre se baj√≥ de su medio de transporte, se arrodill√≥ ante ella y le pidi√≥ matrimonio de inmediato. Ella acept√≥ sin pensarlo mucho. La boda se celebr√≥ semanas despu√©s del reencuentro. Al evento asisti√≥ la hermana de Sokolov, quien hab√≠a sido la √ļnica sobreviviente de su familia directa.

Los a√Īos despu√©s de la guerra

Ambos se radicaron en Bratislava, que por esos a√Īos estaba bajo el dominio sovi√©tico. En 1946 Lale inici√≥ un negocio de importaci√≥n de telas, el cual le trajo r√°pidos dividendos y le permiti√≥ llevar una buena calidad de vida.

A√Īos despu√©s busc√≥ un socio para hacer crecer el negocio y expandirse a otras ciudades. Junto a esto, y en complicidad con su esposa, ambos decidieron enviar fondos y recaudar dinero para la futura creaci√≥n del estado de Israel.

Gita Fuhrmannova y Lale Sokolov (Heather Morris/Familia Sokolov)
Gita Fuhrmannova y Lale Sokolov (Heather Morris/Familia Sokolov)

Pero el matrimonio del socio fracas√≥ y hubo un divorcio. A√Īos m√°s tarde, la exesposa del hombre denunci√≥ a Sokolov y √©l fue condenado por la justicia por los delitos de evasi√≥n de impuestos. Su casa y cuentas bancarias fueron embargadas por el estado y su esposa qued√≥ sumida en la pobreza.

Sin embargo, la mujer logró juntar un poco de dinero y pudo sobornar a un juez para que le diera un permiso de libertad de una semana a su esposo. En ese tiempo ellos huyeron hacia Austria. Al ver que la policía los seguía se trasladaron a Francia.

Finalmente, los dos salieron de Europa en el a√Īo 1949 y llegaron hasta la ciudad de Sydney, Australia, y fijaron su residencia definitiva en Melbourne. Tuvueron un hijo en el a√Īo 1961.

La autora relató en su libro que Lale Sokolov nunca volvió a su natal Eslovaquia, mientras que su esposa regresó sólo en dos ocasiones, para visitar a sus hermanas.

Gita Fuhrmannova muri√≥ en el a√Īo 2003, desde ese momento Lale busc√≥ a un escritor que llevara su historia a convertirse en libro, hasta que dio con Heather Morris, a quien cont√≥ todos los secretos hasta su muerte en 2006.

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