Sociedad
Miércoles 28 noviembre de 2018 | Publicado a las 16:41
Teólogas crean "Biblia de las mujeres" que elimina sesgos machistas del libro sagrado
Por Denisse Charpentier
La información es de Agence France-Presse
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Cansadas de ver c√≥mo se usan los textos sagrados para justificar la sumisi√≥n de la mujer, un grupo de te√≥logas feministas protestantes y cat√≥licas unieron fuerzas para redactar una “Biblia de las Mujeres”.

Las mujeres presentadas en las traducciones e interpretaciones de la Biblia son sirvientas, prostitutas o santas.

Pero mientras el movimiento #MeToo sigue exponiendo abusos sexuales en todas las culturas e industrias y muchas feministas piden dejar de lado la religión, un ecléctico grupo de teólogas insiste en que, si se interpretan adecuadamente, las Sagradas Escrituras pueden ser una herramienta para promover la emancipación de la mujer.

“Los valores feministas y leer la Biblia no son incompatibles”, insiste Lauriane Savoy, una de las dos catedr√°ticas que est√°n detr√°s de “Une Bible des Femmes” (“Una Biblia de las Mujeres”), publicada en octubre.

Fabrice Coffrini | Agence France Presse
Fabrice Coffrini | Agence France Presse

Esta profesora de la facultad de Teología en Ginebra, establecida por el propio padre del Calvinismo en 1559, cuenta que la idea surgió cuando ella y su colega Elisabeth Parmentier se dieron cuenta de lo poco que conoce o entiende la gente de los textos bíblicos.

“Mucha gente pensaba que est√°n totalmente desfasados, que no tienen relevancia en los actuales valores de igualdad”, cuenta a la AFP la profesora, de 33 a√Īos, bajo las esculturas de Juan Calvino y otros fundadores del Protestantismo en el campus de la Universidad de Ginebra.

Para rebatir tales nociones, Savoy y Parmentier, de 57 a√Īos, se unieron a otras 18 mujeres te√≥logas de varios pa√≠ses y corrientes del cristianismo y crearon una colecci√≥n de textos que ponen en duda las tradicionales interpretaciones de la Biblia que presentan a las mujeres como d√©biles y subordinadas a los hombres.

Parmentier pone de ejemplo un pasaje del Evangelio de Lucas en el que Jes√ļs visita a dos hermanas, Marta y Mar√≠a.

“Dice que Marta garantiza el ‘servicio’, lo que se ha interpretado como que sirve la comida, pero la palabra griega ‘diakonia’ tambi√©n tiene otros significados, podr√≠a significar que era una di√°cono”, se√Īala.

Acabar con la ortodoxia religiosa

Ellas no son las primeras que ofrecen una visión de las Escrituras más favorable a las mujeres.

Ya en 1898 la sufragista estadounidense Elizabeth Cady Stanton y un comit√© de otras 26 mujeres redactaron “La Biblia de la Mujer”, que buscaba acabar con la ortodoxia religiosa de que las mujeres deber√≠an ser serviles con los hombres.

Las dos teólogas de Ginebra, inspiradas por el texto, pensaron en un primer momento en traducirlo al francés, pero después lo consideraron demasiado desfasado y decidieron crear una nueva obra acorde a los tiempos.

“Quer√≠amos trabajar de forma ecum√©nica”, explica Parmentier, se√Īalando que alrededor de la mitad de las participantes en el proyecto son cat√≥licas y las dem√°s, de varias ramas del protestantismo.

En la introducci√≥n de “Una Biblia de las Mujeres”, las autoras se√Īalan que los cap√≠tulos buscan “escudri√Īar (…) cosas que quedaron maquilladas, traducciones tendenciosas, interpretaciones parciales” en la tradici√≥n cristiana.

“Persistentes lecturas patriarcales”

Las autoras tambi√©n advierten de las “persistentes lecturas patriarcales que han justificado numerosas restricciones y prohibiciones a las mujeres”.

Savoy pone el ejemplo de Mar√≠a Magdalena: “Estuvo al lado de Jes√ļs cuando todos los disc√≠pulos masculinos estaban asustados. Fue la primera que visit√≥ su tumba y descubri√≥ su resurrecci√≥n”, se√Īal√≥.

“Es un personaje fundamental, pero se la describe como una prostituta (…) incluso como la amante de Jes√ļs en ficciones recientes”.

Las acad√©micas tambi√©n intentan contextualizar los textos. Por ejemplo, algunos pasajes de cartas enviadas por San Pablo a las nacientes comunidades cristianas podr√≠an considerarse antifeministras, y leerlas como instrucciones de c√≥mo deber√≠a tratarse hoy a las mujeres es un sinsentido, se√Īala Parmentier.

“Es como considerar una carta que alguien env√≠a para dar consejos v√°lida para toda la eternidad”, insiste.

Las autoras consideran que su trabajo es una herramienta √ļtil en los tiempos del #MeToo.

“Cada cap√≠tulo aborda cuestiones existenciales para las mujeres, preguntas que ellas mismas se plantean actualmente”, dice Parmentier.

“Mientras algunas dicen que para ser feminista hay que tirar la Biblia, nosotras creemos lo contrario”, asevera.

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