Tras poco más de una semana de su fallecimiento, se confirmó que la causa de muerte de la actriz Catherine O’Hara se debió a una embolia pulmonar, cuya tasa de mortalidad puede llegar al 20%.
Recordemos que el pasado 30 de enero, la intérprete conocida por papeles como la madre de Kevin en “Home Alone”, o también de mamá en “Beetlejuice” murió a los 71 años de edad.
¿Qué es una embolia pulmonar y cuáles son sus causas?
La embolia pulmonar es una afección grave y potencialmente mortal que ocurre cuando una o más arterias de los pulmones se bloquean, generalmente por un coágulo de sangre, según la descripción de la Clínica Mayo.
Este coágulo suele originarse en las piernas y viaja por el torrente sanguíneo hasta alojarse en los pulmones, impidiendo una correcta oxigenación de la sangre.
Entre las principales causas de la embolia pulmonar se encuentran:
Periodos prolongados de inmovilidad (viajes largos o reposo en cama)
Cirugías recientes
Cáncer
Embarazo
Uso de anticonceptivos hormonales
Tabaquismo
Obesidad
Antecedentes personales o familiares de coágulos sanguíneos
Las causas son tan variadas y genéricas que, en algunos casos, no es posible identificar una causa clara, indica el Manual MSD.
La incidencia anual estimada de embolia pulmonar a nivel mundial es de aproximadamente 1 por cada 1000 personas. Si bien, hasta el 20% de las personas diagnosticadas fallecen en los siguientes 90 días, la causa de muerte no suele ser la embolia pulmonar en sí.
¿Cuáles son los síntomas de una embolia pulmonar?
Existen algunos síntomas que pueden indicar que estés sufriendo una embolia pulmonar; los más comunes son:
Dificultad para respirar
Dolor en el pecho
Tos (a veces con sangre)
Latidos acelerados
Mareos
Sudoración excesiva
También pueden presentarse signos previos en las piernas, como dolor, hinchazón o enrojecimiento, explican desde Medline Plus.
Ante cualquiera de estos síntomas, los expertos recomiendan buscar atención médica inmediata.
¿Tiene tratamiento?
Respecto a si tiene cura, indican que la embolia pulmonar puede tratarse con éxito si se diagnostica a tiempo.
El tratamiento suele incluir anticoagulantes, que evitan que el coágulo crezca y que se formen nuevos trombos.
En situaciones más graves, se pueden usar medicamentos trombolíticos para disolver el coágulo o realizar procedimientos médicos específicos. Sin embargo, si no se trata oportunamente, puede provocar daños pulmonares permanentes o incluso la muerte.