Impacto en el universo del rock. Una nueva investigación forense que trabajó en base a la autopsia de Kurt Cobain (1967-1994), sostiene que el fallecimiento del líder de Nirvana pudo haber sido un homicidio premeditado.
Se trata de un informe forense independiente y financiado con recursos privados a cargo de la investigadora Michelle Wilkins y el especialista Brian Burnett, quien fue tajante en su conclusión.
“Esto fue un homicidio. Tenemos que hacer algo”, le dijo Burnett a Wilkins, tal como detalla el matutino británico Daily Mail que tuvo acceso al informe científico.
De acuerdo a palabras de Wilkins, el equipo llevó a cabo una revisión exhaustiva de todos los datos y elementos descritos en la autopsia, los cuales llevaron a concluir “signos inconsistentes con una muerte instantánea por arma de fuego”.
Con esto sobre la mesa, el informe presenta 10 perspectivas de evidencia que sugieren que Cobain fue confrontado por uno o más agresores que lo habrían obligado a tomar una sobredosis de heroína para incapacitarlo.
Luego, le habrían disparado en la cabeza, para después colgarle el arma en sus brazos y dejar una nota falsificada de suicidio.
“Hay aspectos en la autopsia que dicen: ‘Bueno, esperen, esta persona no murió rápidamente por un disparo"”, afirmó Wilkins, refiriéndose al daño orgánico asociado a la falta de oxígeno. “La necrosis del cerebro y el hígado ocurren con una sobredosis. No ocurre con una muerte por arma de fuego”, agregó Wilkins.
Kurt Cobain, líder de Nirvana y uno de los compositores de rock más influyentes de las últimas décadas, falleció el 5 de abril de 1994 a los 27 años. La causa del deceso, en la época, se acreditó a una herida de escopeta autoinfligida en su residencia en Seattle (EE.UU).
La escopeta correspondía a un modelo 11 calibre 20 de la marca Remington.