Durante la mañana del día de hoy, los Apoderados del Colegio Calasanz protestaron pacíficamente por la falta de respuestas de la administración del establecimiento, en la comuna de Ñuñoa.

La comunidad escolar, compuesta por más de 1.160 familias, acusan al colegio de poca empatía, compromiso y transparencia.

Esto debido a los estudiantes que han sido afectados económicamente por la pandemia producto del Covid-19, ya que habrían aumentado su matricula y colegiatura.

De la misma manera, los apoderados y exalumnos temen porque las acciones de los últimos años no condicen con el proyecto educativo para sus hijos.

Hasta el día de hoy, más de 25 profesores han sido despedidos y decenas de familias han debido dejar el colegio por razones económicas, mientras que el resto tienen condicionadas sus matrículas por falta de claridad.