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Estafa contra Amparo Noguera

Los ocho días de fraude: cómo la banda criminal se "tapizó" del millonario botín de Amparo Noguera

Sandra Martínez Tapia

Periodista de Investigación en BioBioChile.

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Sábado 17 enero de 2026 | 06:00
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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Una banda delictual realizó un sofisticado tour de estafas a la reconocida actriz Amparo Noguera. Mediante engaños telefónicos, supuestos ejecutivos bancarios y falsos agentes de la PDI, lograron convencer a la actriz de entregar sus objetos de valor, incluidas tarjetas de crédito, las cuales utilizaron para realizar compras por más de millones en tiendas como Mac Online, Nike y un casino en Viña del Mar. La líder de la banda, identificada como Jenny Ramos Ibarra, orquestaba las estafas, utilizando a cómplices como Catalina Basualto, Nicole Fernández y Constanza Claveau para recibir los productos robados.

El tour delictual de la banda que estafó a Amparo Noguera partió el 1 de octubre. Alrededor de las 15:00 horas una supuesta ejecutiva del Banco de Chile la llamó. Le alertó que habían intervenido sus cuentas bancarias y que “Pablo Valdivia Riquelme”, un funcionario de la Policía de Investigaciones, la contactaría para guiarla en los pasos siguientes.

Al rato apareció un tercer involucrado: Andrés Silva. Se presentó como un nuevo ejecutivo del banco. Hasta su foto de perfil era el logo institucional. Fue él quien, mientras la tranquilizaba y fingía empatía, le pidió que le enviara imágenes de todos los objetos de valor de su casa. Amparo se las mandó. El plan era que un supuesto equipo especializado iría a retirar todas las prendas directamente a su casa para protegerlas. Ellos se las llevarían hasta un cuartel policial.

—Sumado a lo anterior, “Pablo” me hizo énfasis en que estas personas me estaban siguiendo y que por esto ellos activarían todos los protocolos para protegerme —se lee en la declaración de Amparo—. Una de las cosas que más me recalcaban es que no podía comentarle nada a nadie y menos a mis familiares.

Y así lo hicieron. Un hombre llegó a retirar todos los objetos. Amparo lo describió como un sujeto de “pelo largo cano, medio calvo, con barba incipiente, de muy mal aspecto y con falta de aseo personal”.

Dicho hombre no era ningún funcionario de la PDI. Quienes se presentaron en su casa eran Brandon Acuña Montero, José Miguera Cabrera Guiñez y Hernán Campos Olave. El cuarto sujeto era el conductor: Juan Carlos Pino Muñoz.

Apenas retiraron los objetos, incluidas las tarjetas de débito y crédito, los cuatro hombres se fueron a un cajero del Paseo Las Palmas. Eran las 17:34. Pidieron un avance de dinero de $200 mil pesos.

Se subieron al auto otra vez y se fueron al Costanera Center.

iPhones y zapatillas

El primer local al que fueron fue una casa de cambio. Hicieron tres compras por un total de $12,6 millones.

Luego fueron hasta Mac Online. Hicieron nueve transacciones. La más cara por $3,6 millones. Las restantes por $1,8 millones. Allí se quedaron desde las 18:38 hasta las 20:45 horas.

Entremedio apareció una tercera tienda donde pagaron $1,9 millones con la tarjeta de crédito de Amparo.

Por último, compraron en Nike. Para entonces ya eran las nueve de la noche. Dos operaciones por USD 1.369,60 cada una (1,2 millones de pesos).

Ese mismo día, más temprano, apareció otra compra a la tienda online de Nike. Fue por $346.940. Lo relevante para los investigadores fue que anotaron una dirección de envío en Renca. La vivienda pertenecía a Constanza Catalina Claveau Velásquez. Otra involucrada.

Solo ese día le robaron a Amparo $20,8 millones de pesos desde su tarjeta de crédito.

Giros y efectivo

El 2 de octubre la dinámica fue similar. Durante la mañana, otro involucrado de la banda se presentó en la casa de Amparo. Le llevó un celular nuevo. El objetivo era tenerla vigilada y que se comunicaran por esa vía. Eso les permitiría llamarla por más de 20 horas al día.

Era “Andrés Silva”, el supuesto ejecutivo, quien la tuvo en llamada todo el tiempo. Él le indicó que tenía un crédito preaprobado y que debía aceptarlo. Amparo lo hizo. Sacó $48,7 millones y se los entregó en efectivo a otro supuesto funcionario de la PDI. A ella le dejaron $200 mil pesos para sus gastos personales.

A los minutos, los mismos imputados Brandon Acuña, José Cabrera y Hernán Campos repitieron la rutina: giro en el cajero del Paseo Las Palmas por $200 mil, tienda Mac Online, Claro y Entel.

A la noche quisieron variar. Se presentaron en el Casino Enjoy de Viña del Mar. Hicieron once compras, pero solo cuatro fueron aprobadas. Después de tres rechazos, la tarjeta se bloqueó.

El segundo día le usurparon $17,6 millones de pesos.

Para el tercer día lograron que la actriz retirara sus fondos mutuos. $106 millones en efectivo se fueron a las manos de la banda. También hubo compras a la tienda Nike online.

Los últimos tres días de estafa siguieron comprando en la misma tienda. Igualmente lograron sacarle otros $105 millones en efectivo.

No conformes con todo lo robado. El 8 de octubre enviaron a otro “funcionario de la policía” a recuperar el celular que le prestaron.

Antenas de celulares

Con todo eso, el Ministerio Público y la Policía de Investigaciones comenzaron a investigar. Lo primero fue conseguir las cámaras de seguridad y triangular las llamadas. Se dieron cuenta que tres llamadas que contestó Amparo provenían del teléfono de José Cabrera. De hecho, estaba a metros de su casa cuando eso ocurrió.

Otras llamadas pertenecían a los celulares que tenía registrado Jenny Ramos Ibarra. Fue ella quien además llamó al Banco de Chile y se hizo pasar por Amparo para desbloquear la tarjeta de crédito. Jenny es la líder de la organización.

Adicionalmente, una de las primeras llamadas se situaban cerca del Fundo Corazón María de la región de Coquimbo. Esta antena conecta con el Complejo Penitenciario La Serena, donde cumplen penas Pablo Alvarado Llancaleo, Cristian Rojas Tapia, Cristian Ríos Bravo y Rodrigo Alfaro Muñoz. El primero es la pareja de Jenny. Cumple perpetua por homicidio.

Uno de los celulares nuevos que fueron comprados con la tarjeta de crédito de Amparo quedó asociado al chip de Ana Valenzuela, quien es la abuela de la hija de Pablo Alvarado.

La propia Jenny también se quedó con un iPhone nuevo.

Compras online

Otro indicio que sirvió para detectar a los involucrados fue a raíz de las direcciones que dieron en las compras online. Una de esas fue la casa de Nicole Hernández Camacho, quien puso su casa de Iquique para recibir los pedidos.

Nicole es pareja de Cristian Ríos, quien está en la misma cárcel que Alvarado. También recibió un celular nuevo de las compras con la tarjeta robada.

Constanza Claveau Velásquez es otro nombre que saltó a la vista. Recibió parte del botín que llegó de Nike en su domicilio. Además está enrolada para visitar a Rodrigo Alfaro a la cárcel. Otro interno que comparte celda con Pablo Alvarado y Cristian Ríos.

Por último está Catalina Basualto es otro nombre que saltó a la vista. Según fiscalía, ella actuó como “facilitadora de medios en la organización”. Lo anterior se debe a que su número de celular era por donde llamaba el supuesto ejecutivo “Andrés Rivas”.

La líder

Jenny Ramos Ibarra está en la cúspide de la pirámide delictual. Tiene delitos previos por estafa reiterada, uso malicioso de tarjetas de crédito, usurpación de identidad y uso malicioso de documentos públicos.

Su vida está llena de lujos. Tiene un auto Lexus, arrienda departamentos, se realiza cirugías estéticas, usa joyas Gucci, mantiene una casa y está construyendo otra en La Ligua. Pero contradictoriamente Jenny no tiene un trabajo formal, no registra movimientos en el Servicio de Impuestos Internos (SII) ni en la Comisión para el Mercado Financiero; mucho menos paga IVA.

—La imputada carece de cualquier tipo de ingreso que justifique el nivel de vida que ostenta —acusa la fiscalía.

Por lo mismo usa a Francisco Palacios Barrera como testaferro y paga todo en efectivo. Recientemente adquirió un crédito automotriz de $20 millones. Pagó cinco en efectivo, pero dejó como dueño a Palacios.

Palacios por su parte tiene movimientos en el SII. Sólo en 2025 compró un inmueble por $143 millones. Pagó al contado $105 millones. Pero los números no cuadran. Palacios tiene un trabajo formal en una agencia. Saca mensualmente $1,4 millones.

—Por lo tanto, es imposible que, por ejemplo, en tan solo el año contable 2024 (año tributario 2025) éste haya podido pagar en efectivo la suma de $105 millones a título de compra de bienes raíces. O por ejemplo este año,
con fecha 18 de noviembre de 2025, haya podido pagar la suma de $10 millones en efectivo a título de pie, por la adquisición de la camioneta —cuestiona el ente persecutor.

Las receptoras

Catalina Basualto Labra, Nicole Fernández Camacho y Constanza Catalina Claveau Velásquez cumplían labores de facilitadoras y receptoras de especies dentro de la organización.

Todas tenían causas previas, de hecho, Basualto tenía una orden de detención vigente por hurto.

Fernández Camacho tiene cinco vehículos registrados a su nombre. Sin embargo, “carece de medios económicos que puedan justificar sus adquisiciones”.

Por su parte, Constanza Claveau prestó su domicilio en Renca para que llegaran más pedidos.

—En definitiva, la imputada Claveau forma parte de la asociación delictiva al traer y llevar información a los reclusos que se encuentran internos en el Penal de La Serena, mantiene un contacto permanente con ellos, carece de medios o ingresos que justifiquen el nivel de vida que ostenta, y es directa beneficiaria de los productos que provienen de los ilícitos cometidos por la agrupación delictual —detallan los documentos.

Ahorros de una vida

El viernes 16 de enero la actriz Amparo Noguera usó sus redes sociales para emitir un comunicado. Partió diciendo que durante ocho días fue víctima de “tortura psicológica y miedo”.

“No fueron los 700 millones que algunos medios mencionaron, pero sí se llevaron los ahorros de casi cuarenta años de trabajo intenso, metódico y profundamente disfrutado. Hay otras víctimas también que vieron esfumarse de un día para otro los ahorros de todas su vida”, escribió.

Recientemente ingresó una querella contra la banda delictual a cargo de los abogados Alejandro Awad Cherit y Miguel Schürmann Opazo.

A todos se les imputa los delitos de asociación delictiva, estafas reiteradas, usurpación de identidad, receptación de especies, uso malicioso de instrumento público y lavado de activos.

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