Haciendo alusión a las víctimas de abusos sexuales, de poder y de manipulación de conciencia por parte del miembros del clero, ofició su primera misa el obispo de Los Ángeles, Felipe Bacarreza, tras estar la semana pasada en el Vaticano.

Además, dijo que el viaje a Roma hubiera sido inútil si no se hubiera hecho menos que poner sus cargos a disposición.

En su homilía frente a los católicos de la Parroquia Santa María Madre de la Iglesia, el prelado dijo que lo “que ha ocurrido en estos días es un paso para reconocer el pecado cometido, pedir perdón y ofrecer reparación”.

A renglón seguido, dijo que la Iglesia “está fundada sobre Pedro y no será abatida por las fuerzas del mal”.

En referencia a poner su cargo a disposición del Papa, junto con los demás obispos chilenos, Bacarreza señaló a través de una carta que “si se hacía menos que esto no habría servido de nada haber venido a Roma”.

Agregó que espera “que esto ayude en parte a dar paz a las víctimas”.