El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, enfrentó nuevamente las críticas de la derecha por supuestos “amarres” en el tramo final del Gobierno y respondió con memoria política: recordó el cambio de mando de 2014 y emplazó directamente a quienes —asegura— ayer denunciaban despidos y hoy acusan blindajes.
El contexto no es menor. En las últimas semanas, el Partido Republicano y sectores de Chile Vamos han cuestionado movimientos administrativos en ministerios, especialmente en Defensa, y la oficialización de la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU, calificándolos como intentos de “amarres”.
“Actuemos siempre con la misma vara”, fue el emplazamiento de Elizalde.
Elizalde: “Se ha abusado un poco del concepto de ‘amarres’”
Uno de los focos está en el Ministerio de Defensa, particularmente en la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas, encabezada por Galo Eidelstein (PC), donde la autoridad designó a la abogada Jessica Tapia Carvajal como jefa del Departamento de Estudios y Análisis, en un cargo de planta.
En paralelo, tras conocerse la postulación de Michelle Bachelet a Naciones Unidas, el senador electo y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, afirmó que “lo que está haciendo el Gobierno postulando Michelle Bachelet es el amarre más grande que está dejando precisamente el Gobierno saliente de cara al proceso de instalación de la nueva administración”.
A esas críticas se han sumado varias otras voces, como el futuro ministro Segpres y actual senador RN, José García Ruminot, quien sostuvo que “estos amarres hay en muchos lugares”.
Frente a ese escenario, Elizalde defendió la legalidad de los procesos en curso y relativizó el concepto que hoy instala la oposición.
“Yo creo que se ha abusado un poco del concepto de “amarres”. Esto a propósito de que se planteó una norma dentro del proyecto de reajuste, que no prosperó”, dijo en CNN Chile.
El ministro además hizo una distinción tajante entre cargos de confianza y funcionarios de carrera:
“Hay que distinguir. En lo que respecta a los funcionarios de confianza, el presidente ha sido explícito: se van todos el 11 de marzo. Ninguno se va a quedar en el próximo gobierno, y además se dictó un instructivo señalando que se tienen que ir”.
El recuerdo de 2014
Pero el ministro miró hacia atrás y recordó el cambio de mando de 2014, cuando asumió el segundo gobierno de Michelle Bachelet tras el primer mandato de Sebastián Piñera. En ese entonces, se acusaron despidos masivos de funcionarios contratados en la administración anterior.
En ese contexto, incluso se levantó el sitio web mecharon.cl para recopilar testimonios de funcionarios desvinculados. La iniciativa fue impulsada por el entonces diputado UDI Arturo Squella, hoy uno de los más duros críticos del Gobierno por supuestos amarres.
Elizalde apuntó directamente a ese episodio:
“Llama la atención que uno de los senadores que fue más activo en denunciar estos supuestos amarres, para el cambio de gobierno entre el primer mandato del presidente Piñera y el segundo de Bachelet, creó un sitio web donde se denuncia quiénes eran desvinculados”.
Y remató con un emplazamiento político: “Actuemos siempre con la misma vara”.
Así, el debate sobre los llamados “amarres” vuelve a instalarse en cada cambio de ciclo, con protagonistas que intercambian roles respecto de hace una década.