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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudiante de 23 años, Quentin D., vinculado a un grupo antiinmigración francés, murió en Lyon tras una agresión en una protesta. El incidente involucró a ultraderechistas y antifascistas, resultando en la muerte de Quentin por graves golpes en la cabeza. La investigación está en curso, y no se han identificado ni detenido a los responsables. Este suceso ha generado polarización política, con la derecha acusando a la izquierda por el crimen.

Un joven de 23 años identificado como Quentin D (Quentin Deranque) murió el sábado 14 de febrero tras resultar gravemente herido en una agresión ocurrida dos días antes en Lyon, informó la fiscalía local.

El joven, vinculado al colectivo antiinmigración francés Némésis, había asistido a una protesta contra una conferencia impartida por la eurodiputada Rima Hassan antes de ser hallado inconsciente por los servicios de emergencia.

Némésis, descrito por observadores como un grupo de retórica xenófoba y antiislámica, detalló en un comunicado que unas cinco mujeres militantes se concentraron en el instituto y “una quincena” de hombres las acompañaron a cierta distancia para “asegurar su seguridad”. Entre ellos estaría Quentin D.

En ese contexto, la presencia de ambos grupos derivó en un enfrentamiento entre activistas de ultraderecha y grupos antifascistas en los alrededores del campus, lo que obligó a una primera intervención policial para dispersar a la multitud. Los detalles del incidente aún están siendo esclarecidos.

Poco después y a un kilómetro de la trifulca, Quentin fue encontrado en estado crítico por los servicios de emergencia, con una fuerte conmoción cerebral, antes de ser trasladado al hospital Édouard‑Herriot, donde se le indujo a un coma. Dos días después, murió por la gravedad de los golpes recibidos en la cabeza.

Otro joven que fue encontrado junto a Quentin, con lesiones más leves, explicó a los socorristas que habían sido víctimas de una agresión violenta.

De momento, no está claro si existe un vínculo entre el primer altercado cerca del IEP y la golpiza que le causó la muerte a Quentin.

La Fiscalía abrió una investigación por homicidio agravado y violencia agravada en tres circunstancias. Aunque durante el sábado se efectuaron numerosas comparecencias para esclarecer los hechos, según informó AFP, no hay autores formalmente identificados ni detenciones anunciadas.

La muerte de Quentin D. marca la antesala de las elecciones municipales del 15 de marzo, en las que se renovarán unos 35.000 ayuntamientos y los consejos comunitarios, con mandatos de 6 años.

Los partidos del espectro de la derecha apuntan a socavar la imagen de Francia Insumisa ante la muerte del joven activista, atribuida a militantes de izquierda.

Bruno Retailleau, líder del partido conservador Los Republicanos y candidato declarado para las elecciones presidenciales de 2027, culpó a la extrema izquierda de la muerte de Quentin, en línea con las acusaciones de Némésis.

También lo hizo Marine Le Pen, una de las figuras más prominentes de la ultraderecha francesa, quien abogó porque los perpetradores respondan ante la justicia “con la máxima severidad”. La líder de Agrupación Nacional apeló a que las “milicias de extrema izquierda” sean catalogadas como “grupos terroristas”.

Jean-Luc Mélenchon, líder del partido Francia Insumisa, al que pertenece la eurodiputada Rima Hassan, afirmó que algunas oficinas de su partido han sido atacadas tras las declaraciones de Retailleau y Le Pen, a quienes acusó de republicar “acusaciones infundadas” contra su partido y “explotar la tragedia de Lyon”.

Hassan, que ha insistido en que ningún miembro de su equipo de seguridad estuvo implicado en los actos de violencia, pidió el viernes una investigación y la detención de los atacantes.

El presidente Macron intervino el pasado sábado en la discusión con “un llamamiento a la calma, la moderación y el respeto”. En una publicación en X, calificó como una “atrocidad” la muerte de Quentin y destacó que es “esencial que los autores de esta ignominia sean procesados, llevados ante la justicia y condenados”.