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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno evalúa enviar ayuda humanitaria a Cuba debido a la crisis energética que enfrenta la isla, desatando un debate político entre el Partido Comunista y el Partido Republicano en Chile. Mientras la ministra Camila Vallejo confirmó la evaluación, en Cuba la falta de combustible ha paralizado vuelos internacionales y afectado al turismo, la educación y la actividad productiva. El PC valora la ayuda, mientras el Partido Republicano insta a no respaldar una dictadura.

La confirmación del Gobierno de que evalúa enviar ayuda humanitaria a Cuba, en medio de la crisis energética que enfrenta la isla, abrió un nuevo debate político en Chile, con posturas contrapuestas entre el Partido Comunista (PC) y el Partido Republicano.

Recordemos que La Moneda abrió la puerta a una eventual entrega de ayuda en uno de los momentos más críticos que enfrenta la isla en años. Y lo hizo en medio de las presiones del Partido Comunista, colectividad que en los últimos días ha emplazado al Ejecutivo a pronunciarse.

Fue la ministra vocera Camila Vallejo quien confirmó que el tema está en evaluación. Una señal que no pasa inadvertida, considerando que se trata de una militante comunista y que el presidente Gabriel Boric, hace solo semanas, calificó a Cuba como una dictadura y a Fidel Castro como un dictador, marcando distancia con la postura histórica de ese partido.

Pero mientras en Chile se instala el debate político, en Cuba la crisis dejó de ser solo económica y pasó a ser logística.

El régimen reconoció que no cuenta con combustible suficiente para reabastecer vuelos internacionales. En la práctica, los aviones pueden aterrizar en la isla, pero no pueden despegar.

Esto ha provocado cancelaciones de rutas, ajustes operativos de aerolíneas extranjeras y el cierre de hoteles, golpeando directamente al turismo, principal fuente de ingresos del país.

A nivel interno, la falta de petróleo —que proviene mayoritariamente desde Venezuela— obligó a reducir la jornada laboral a cuatro días, suspender clases presenciales en distintos niveles y enfrentar nuevos apagones que paralizan transporte y actividad productiva.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha endurecido el discurso y la presión económica, asegurando que los días del régimen están contados, en medio de restricciones al comercio energético que complican aún más el suministro para La Habana.

PC valora eventual ayuda humanitaria del Gobierno a Cuba

Con este escenario sobre la mesa, el debate en Chile se mueve en una línea fina. Desde el Partido Comunista valoran que se evalúe ayuda y emplazan al Gobierno a actuar con coherencia frente a lo que consideran una asfixia internacional.

En esa línea, la diputada del PC, Nathalie Castillo, sostuvo que un gobierno progresista no puede restarse de apoyar a Cuba en un momento como este.

“Un gobierno que se autodefine como progresista, creemos que no puede ser neutral frente a estas situaciones. Así que valoramos que se encuentren en un proceso de evaluación”, señaló.

“Esperamos que este se resuelva en el más breve plazo posible y que Chile esté a la altura”, destacó la parlamentaria oficialista.

De hecho, varios personeros del Partido Comunista han planteado que la ayuda no solo debiera concretarse pronto, sino que además Chile debiera asumir un rol más activo y a nivel incluso ONU, frente al bloqueo que afecta a la isla.

Así lo señaló el diputado Boris Barrera, quien recordó que Chile ha votado históricamente contra el bloqueo de petróleo en Naciones Unidas y destacó la cooperación que Cuba ha prestado al país en distintas catástrofes.

“Veo que hay intenciones de hacerlo y eso lo encuentro valorado. Ojalá sea lo antes posible”, dijo. “Es tan importante en estos momentos la ayuda material, pero también las gestiones políticas para que ese bloqueo termine de una vez por todas”, sentenció.

Republicanos piden no apoyar una dictadura

No obstante, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, sostuvo que la verdadera ayuda que podría prestar Chile es respaldar las acciones de la comunidad internacional que permitan terminar con la dictadura en Cuba.

A su juicio, eso es realmente poner a los cubanos por delante. Y agregó que en ningún caso se debería apoyar alguna medida que —según dijo— apunte a prolongar en el poder a quienes considera responsables de la miseria que ha vivido el pueblo cubano.

“La gran ayuda que podría hacer Chile es precisamente respaldar todas las acciones de la comunidad internacional que permitan terminar con una dictadura tan dramática, pero en ningún caso, alguna medida que apunte a prolongar en el mando a quienes son los responsables precisamente de esa miseria”, fustigó.

En el análisis de diversos especialistas, se ha abierto un debate respecto del concepto de lo “humanitario”. Algunos advierten que la ayuda no puede transformarse en un instrumento político y que existe el riesgo de un aprovechamiento discursivo de la situación, apuntando a que el Partido Comunista no ha tenido la misma postura frente a otras crisis internacionales, como la de Ucrania.

Sin embargo, hay miradas distintas. El exembajador de Chile en La Habana, Gabriel Gaspar —quien ejerció funciones diplomáticas cuando la isla prestó ayuda tras el terremoto en nuestro país— planteó que no se puede perder de vista el componente humanitario, tal como sucedió en los últimos incendios forestales en el sur del país.

“Como los 150 brigadistas mexicanos que llegaron para ayudar en los recientes incendios en el sur, tienen una lógica que no es política. Se llama sentimiento humanitario, que ojalá nunca desaparezca”, dijo el exdiplomático.

“Lo que me extraña es el silencio de la Cancillería ante estos acontecimientos”, concluyó.

Mientras el Ejecutivo mantiene el tema en evaluación, la discusión política en Chile se ha centrado en el alcance del concepto de ayuda humanitaria y en el equilibrio entre asistencia a la población y las implicancias políticas que podría tener una decisión de este tipo.