El director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez Riquelme, aseguró que la institución mantiene el control de los recintos penitenciarios del país, pese a los altos niveles de violencia que se registran en su interior, y valoró el impulso del Gobierno para avanzar en cambios estructurales al sistema, tras años de postergación.
En entrevista con Radio Infinita, la autoridad remarcó que el diagnóstico institucional se basa en información concreta. “Hablamos con mucha responsabilidad y con el dato por delante de manera transparente”, señaló.
En esa línea, enfatizó que el sistema penitenciario enfrenta un escenario complejo, pero bajo control. “Tenemos un nivel de violencia altísimo en las cárceles que lo estamos conteniendo”, afirmó, agregando que “no nos vemos intimidados, tampoco estamos sobrepasados. Nosotros tenemos el control de las cárceles”.
Pérez explicó que una señal clara de ese control es la capacidad operativa del servicio. “Si no tuviéramos el control, entonces no podríamos entrar a la hora que queramos a los sectores que nosotros deseamos. Entramos y allanamos donde nosotros queramos”, sostuvo.
Caída de muertes y plan focalizado
El director destacó una reducción en los fallecimientos por agresiones entre internos, la que atribuyó a un plan intensivo aplicado a nivel nacional.
Según detalló, en 2024 murieron 48 personas por agresiones al interior de recintos penales, cifra que en 2025 bajó a 27, lo que representa una disminución cercana al 50%. “Esto no fue casualidad. Fue mérito del esfuerzo que desplegamos por una cobertura nacional”, afirmó.
En lo que va del primer bimestre de 2026, se registran siete fallecidos. Frente a ello, indicó que la institución ya trabaja en nuevas medidas. “Estamos levantando un diagnóstico bastante certero y, lo más importante, ya estamos reforzando el plan 2026”, explicó.
Entre las acciones consideradas están el “desarme sistemático de la población penal” mediante allanamientos diurnos y nocturnos, el fortalecimiento de la clasificación y segmentación de internos, mayor capacitación del personal y el refuerzo de la inteligencia penitenciaria.
Sistema bajo presión
Pérez advirtió que el sistema opera bajo una fuerte presión debido al aumento sostenido de la población penal. “Hoy tenemos más de 63.000 internos distribuidos en 81 establecimientos penitenciarios”, detalló, junto con señalar que en los últimos cinco años la población privada de libertad ha crecido cerca de un 40%, mientras la dotación de funcionarios se ha mantenido sin cambios.
Además, indicó que el perfil de los internos es cada vez más complejo. “Tiene que ver con un cambio en la sociedad, con delincuentes cada vez más violentos y avesados que nos atacan todos los días”, afirmó.
En ese contexto, advirtió que la gravedad de las agresiones ha aumentado. “Las características de las lesiones (…) hablan de la búsqueda de la letalidad”, precisó.
Director de Gendarmería critica abandono histórico y respalda reforma
El director también apuntó a problemas estructurales arrastrados por décadas. “Gendarmería sufrió durante muchas décadas el abandono estatal”, afirmó, señalando que el sistema penitenciario fue por años “literalmente el patio trasero”.
Por ello, valoró la iniciativa del actual Gobierno para cambiar el estatus del servicio y convertirlo en una institución. A su juicio, la medida permitiría un “mejoramiento sustancial en materia de dotación, de tecnología, de infraestructura” para enfrentar el crecimiento del fenómeno criminal.
“Por primera vez se pone una atención de verdad en lo que es el sistema penitenciario, más que anuncios”, sostuvo.
Advertencia y defensa de la gestión
Pese al control actual, Pérez advirtió que el escenario podría deteriorarse si no se adoptan medidas estructurales. “No tenemos motines violentos ni fugas masivas a este minuto, pero de no adoptarse medidas fuertes y consistentes, creo que ese escenario no está alejado”, alertó.
Asimismo, defendió el trabajo del personal en condiciones complejas. “En desventaja numérica, con pocos medios y con tecnología que todavía es insuficiente, hacemos todo lo que está a nuestro alcance con un alto nivel de sacrificio”, afirmó.
Finalmente, el director de Gendarmería abordó el combate a la corrupción dentro de la institución. “El año pasado desvinculamos 107 funcionarios por casos de corrupción y lo que va del año, 11”, indicó, destacando además que los gremios “han mostrado una disposición a no defender a los malos elementos”.