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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

José Antonio Kast y su propuesta de “gobierno de emergencia” antes de asumir, genera opiniones divididas. Fiscal Nacional, Ángel Valencia, resalta colaboración pero sin presiones. Valencia apoya diagnóstico criminal de Kast pero recalca autonomía de instituciones.

En la antesala del cambio de mando, el concepto de “gobierno de emergencia” que ha instalado el presidente electo José Antonio Kast y su entorno, genera diversas reacciones. En ese marco, el fiscal nacional, Ángel Valencia , abordó la definición impulsada por el futuro mandatario y trazó una línea clara desde el Ministerio Público: colaboración sí, presión no.

Kast ha hecho del “gobierno de emergencia” un eje de su pronta instalación en La Moneda. El mismo día en que presentó a sus nuevos delegados y subsecretarios, insistió en que su administración partirá el 11 de marzo enfrentando urgencias inmediatas bajo el plan “Desafío 90”:

“Tenemos desafíos inmediatos que parten el mismo 11 de marzo… no va a ser un periodo fácil, pero va a ser un periodo de buen trabajo”, dijo el líder republicano, poniendo el foco en seguridad, salud y empleo.

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Jueves 01 Enero, 1970 | 00:00

Ángel Valencia ante el “gobierno de emergencia” de Kast

En ese escenario, el fiscal nacional descartó sentirse presionado por la narrativa de emergencia del presidente electo. Su respuesta fue tajante y buscó marcar autonomía institucional:

“No, porque nuestro trabajo es distinto al trabajo del gobierno, es complementario pero distinto al trabajo del Ejecutivo. Esperamos tener una buena relación, de cooperación, de respeto de las funciones propias”, dijo en T13 Radio.

No obstante, Valencia reconoció que comparte parte del diagnóstico político de Kast: el país enfrenta una situación inédita en materia criminal.

“Sí en algo comparto la posición… creemos que la realidad chilena en materia criminal cambió”, sostuvo, recordando que al asumir el Ministerio Público se encontró con una tasa de 6,7 homicidios por cada 100 mil habitantes y “regiones con cifras similares a las de América Central”.

Ese escenario, explicó, obligó a medidas excepcionales dentro de la Fiscalía: “tuvimos que tomar una serie de medidas extraordinarias, como sacar dos fiscales a la Fiscalía Oriente, trasladarlos a la Fiscalía Regional de Tarapacá, asumiendo que teníamos un problema grave que no tenía precedentes en la historia republicana: la penetración del crimen organizado transnacional”.

Políticamente, Valencia valida, por un lado, el sentido de urgencia que busca imprimir Kast; por otro, deja claro que el “gobierno de emergencia” no implica subordinación de los organismos autónomos.