Nacional
Martes 12 febrero de 2019 | Publicado a las 15:23
"El sexismo destruye a la universidad": el diagnóstico de una experta en casos de crímenes sexuales
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

“El sexismo en la universidad destruye a la universidad”: as√≠ es como la abogada brit√°nico-americana especialista en casos de litigios civiles, acoso sexual y discriminaci√≥n sexual, Ann Olivarius, considera que los casos de acoso y abuso sexual y de poder han afectado a las universidades que se han visto envueltas en estas pol√©micas.

Este 11 de febrero fue el D√≠a Internacional de la Mujer y la Ni√Īa en la Ciencia, fecha aprovechada para visibilizar el trabajo femenino en esta √°rea. Algunos de los obst√°culos m√°s complejos que se encuentran en este sentido es justamente, los referentes a los casos de abuso y acoso sexual en las universidades.

A nivel local, la Universidad Católica, de Concepción, de Las Américas, de la Frontera, de Chile, entre otras, han recibido una gran cantidad de denuncias. En respuesta, la mitad de los centros de estudios que pertenecen al Consejo de Rectores cuentan ya con un protocolo para recibir quejas de este tipo.

Tanto en éste ámbito como en otros, Olivarius es una de las mujeres más influyentes de la actualidad en el ámbito legal, estando involucrada incluso en el mediático caso del productor de Hollywood, Harvey Wernstein.

Durante su carrera ha visto como universidades han perdido la participaci√≥n de acad√©micas brillantes y estudios prometedores por estos casos. “Por la poca participaci√≥n de mujeres a ra√≠z de la misoginia pierdes a la mitad de tu poblaci√≥n, no sacas lo mejor de tus recursos, de tu dinero, de tu tiempo. Es una p√©rdida terrible”.

Ann Olivarius | Congreso Futuro
Ann Olivarius en el exCongreso Nacional | Congreso Futuro

Como ejemplo utiliza el caso de la Universidad de Rochester, en donde el profesor de Ciencias Cognitivas del Cerebro, Florian Jaeger, fue acusado por 16 mujeres de acoso, las cuales tambi√©n dejaron la academia. “Es considerada uno de las mejores facultades de su √°rea en el mundo, pero perdieron a 16 mentes brillantes que se sintieron inseguras y acosadas”, resume Olivarius.

Para ella, es importante hacer p√ļblicos estos casos para lograr que se tomen medidas y que las v√≠ctimas que se han mantenido en silencio consigan el valor para salir a la luz.

Por parte de las universidades, los protocolos para presentar denuncias son un paso crucial. “Tiene que quedar bien claro cual comportamiento es permitido y cual est√° prohibido, cu√°les ser√°n las penas para los infractores, y luego tienes que hacer que se cumplan”, asegura.

¬ŅY la presunci√≥n de inocencia? “Siempre existe, pero particularmente cuando se trata de cr√≠menes sexuales la gente tiende a pensar que las mujeres mienten, que no pueden confiar en ellas. Entonces, es muy dif√≠cil ganar estos casos. As√≠ es como es. Est√° mal, pero as√≠ es”.

Por ello, sugiere complementar el protocolo con una base de datos centralizada para llevar cuenta de las denuncias recibidas por los acad√©micos. “Llevas un registro de este comportamiento, para que incluso en un caso de palabra contra palabra” quienes deban fiscalizar puedan distinguir patrones o incluso modos de operar.

El caso de la Universidad de California

“Tuvimos un caso en una universidad de Los √Āngeles, en que un profesor se aprovech√≥ de sus estudiantes mujeres de la misma forma por muchos a√Īos. Se acercaba cuando estaban solas, las empujaba contra un muro o un auto, y se toma su tiempo”, explica, detallando c√≥mo el sujeto toca a sus v√≠ctimas. “Se lo hace a todas, no cambia”.

Luego, las denunciantes detallan esta interacci√≥n. Cuando fue acusado por la primera de ellas “se defendi√≥ diciendo que ‘no es cierto’, ‘est√° loca’, mientras ella insist√≠a en que ocurri√≥. M√°s adelante, √©l dijo ‘bien, lo admito, pero fue consentido, ella me quer√≠a’. Es un patr√≥n com√ļn”.

La universidad -relata la especialista- termin√≥ por disciplinarlo debido a una prohibici√≥n anterior para los profesores de relacionarse con sus v√≠ctimas, y qued√≥ con una advertencia. “Luego publiqu√© el caso, hice visible su nombre y el tel√©fono comenz√≥ a sonar. Una mujer tras otra vinieron diciendo ‘a mi tambi√©n me pas√≥”.

“A veces todo lo que podemos hacer es agitar las aguas, levantarnos, y compartir las historias”.

Jonas Ekstromer | Scanpix Sweden | Agence France-Presse
Jonas Ekstromer | Scanpix Sweden | Agence France-Presse

Un Nobel entorpecido

El problema ha cobrado tal importancia que incluso se suspendió la entrega de un Premio Nobel de Literatura luego de que el esposo de una integrante de la Academia Sueca (encargada de nombrar al ganador) enfrentara acusaciones de violación.

El economista Lars Heikensten, quien encabeza la Fundaci√≥n Nobel desde 2011 y quien debi√≥ tomar esta decisi√≥n, es cr√≠tico hacia las universidades que permiten o tardan en responder a las denuncias. “Hemos resuelto que, mientras no hayan lidiado con el problema, no podemos confiar en ellos”.

El caso en la Academia Sueca gatill√≥ incluso renuncias en medio del c√≠rculo acad√©mico. El caso golpe√≥ al Premio Nobel, a juicio de Heikensten, dado que “la Academia Sueca es conocida en otros pa√≠ses principalmente por ser la que otorga el premio, cuando en realidad son dos instituciones completamente separadas”.

Para el el economista, pese a los cuestionamientos que ha recibido antes la instituci√≥n que preside por casos como los de Jocelyn Bell, Lise Meitner, Esther Lederberg, Isabella Karle y Rosalind Franklin, su trabajo es el de “proteger un legado” y generar “modelos a seguir”.

En este sentido, considera que “una instituci√≥n que otorga el Premio Nobel debe ser una en que la gente conf√≠a. Entonces, tengo puestas mis esperanzas en que van a resolverlo, pero ha tomado m√°s que lo que esperaba”.

Tendencias Ahora