Estados Unidos (EEUU) concretó este jueves su salida oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según informó el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) del país norteamericano.
De acuerdo a CNN, la decisión responde a una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el primer día de su segundo mandato, dando continuidad al intento iniciado durante su primera administración de retirarse de la organización.
La legislación estadounidense dice que el país debía notificar con un año de anticipación y saldar sus compromisos financieros antes de abandonar el organismo. Sin embargo, Estados Unidos aún mantiene una deuda cercana a los 260 millones de dólares con la OMS y expertos prevén que es muy poco probable que sea cancelada, según el citado medio.
La salida de Estados Unidos de la OMS
El día de su retorno al poder, el 20 de enero de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva con base en la cual emitió un aviso formal para retirarse de la agencia de las Naciones Unidas especializada en salud.
El mandatario republicano, que ya inició el proceso en su primer mandato (2017-2021) para sacar al país de la organización luego que considerara que la misma hizo una mala gestión de la pandemia de COVID-19, volvió a insistir en ese punto en la orden ejecutiva que firmó.
En el texto, también criticaba el rol de la OMS en “otras crisis sanitarias mundiales”, su incapacidad para adoptar reformas y “su falta de independencia frente a la influencia política indebida” de otros estados miembros, una referencia directa al peso de China.
El argumento esgrimido por el Gobierno Trump sigue pasando por el hecho de que países con poblaciones mayores que EE.UU. (como es el caso de China) no pagan el mismo volumen de cuotas.
Un funcionario estadounidense del Departamento de Salud y Servicios Humanos subrayó hoy a los medios en que su país ha llegado a pagar el 25% del presupuesto de la OMS, que el organismo nunca ha tenido un director general estadounidense o que la propia agencia ha tratado de evitar que otros países abonen más cuotas debido a la gran carga que soportaba Washington.
“Existen numerosos ejemplos, tanto recientes como históricos, de las deficiencias de la OMS, pero el punto principal es que les pagábamos, confiábamos en ellos y nos fallaron, y no asumieron ninguna responsabilidad por su fracaso”, añadió el funcionario.
“Continuaremos trabajando con los países y los Ministerios de Salud, como lo hemos hecho durante décadas, y seguiremos desarrollando esas relaciones y utilizándolas de una manera que sea mutuamente beneficiosa y que respete la soberanía tanto de nuestro país como la de otros países”, afirmó a cuenta de las dudas que plantea la salida estadounidense en términos de cooperación sanitaria global, especialmente de cara a nuevas pandemias.
Cuando la OMS se fundó en 1948, EE.UU. se unió al organismo mediante una resolución conjunta del Congreso en la que se estipuló que al país norteamericano se le reservaba, a diferencia de los demás países miembros, el derecho a retirarse de la agencia.
Otro funcionario estadounidense aseguró hoy en relación a las cuotas millonarias que Washington tiene por pagar que los términos de dicha resolución de 1948 no incluyen nada relativo a que, como condición para salir de la OMS, “se deba realizar pago alguno antes de que se haga efectiva la retirada”.
La Administración Trump ha insistido en varias ocasiones que no tiene intención de abonar sus cuotas correspondientes al periodo 2024-2025, que se estima que ascienden a entre 260 y 280 millones de dólares.