Rusia rompió la tregua de invierno con Ucrania durante este martes, al atacar grandes ciudades con 500 proyectiles, según reportaron medios y agencias internacionales.
De acuerdo al detalle de El País, la situación se dio en uno de los días más fríos del año en Kiev, cuando se registraron -20 grados celcius.
En una rueda de prensa en Kiev con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reprochó a Rusia que haya “despreciado de nuevo los esfuerzos de los estadounidenses”.
Acusó a Moscú de aprovechar la tregua energética que declaró a propuesta de EE.UU. el pasado jueves para posponer los ataques previstos y acumular una gran cantidad de misiles con los que atacar en la noche más fría que ha registrado en lustros Ucrania.
Según dijo el líder ucraniano, la tregua debía haber durado como mínimo hasta la celebración de la próxima ronda de contactos en Abu Dabi, y pidió “consecuencias” para Rusia por haber vuelto a atacar la infraestructura energética antes de las nuevas reuniones.
Nuevo ataque de Rusia a Ucrania
Mientras, el Ministerio de Defensa ruso justificó el ataque como una respuesta a supuestos ataques ucranianos contra objetivos civiles en territorio ruso.
El Kremlin había asegurado el lunes que se había comprometido a suspender los ataques a la energía en Ucrania sólo hasta el pasado domingo, 1 de febrero, cuando en un principio estaba prevista la continuación de los contactos de Abu Dabi.
Zelenski dijo que no fue Ucrania la que aplazó las reuniones a este miércoles y jueves, dando a entender que no comenzaron el domingo debido a la postura de Rusia.
Según el parte del Ministerio de Defensa ruso, además de infraestructuras energéticas el bombardeo ruso nocturno alcanzó objetivos del complejo militar industrial de Ucrania.
Pese a que considera que el Kremlin incumplió sus promesas al presidente estadounidense, Donald Trump, con este ataque, Zelenski explicó que Ucrania -que se sumó de inmediato a la tregua energética- seguirá aceptando las medidas de desescalada que propongan los emisarios de Washington en las reuniones trilaterales en Abu Dabi.
Los 450 drones de proyectiles y 70 misiles empleados por Rusia en el ataque fueron dirigidos contra ocho regiones de Ucrania y provocaron daños en varias plantas térmicas y termoeléctricas que funcionaban exclusivamente para suministrar calefacción a los habitantes de las urbes ucranianas de Kiev, Járkov y Dnipró, según explicó el ministro de Energía de Ucrania, Denís Shmigal, en sus redes sociales.
“Dejaron de forma deliberada sin calefacción a cientos de miles de familias, niños incluidos, en las condiciones de invierno más duras, con temperaturas de hasta 25 grados bajo cero”, dijo Shmigal, que pidió que no queden impunes “todos los rusos” implicados en la planificación y la ejecución de un ataque “llevado a cabo con la intención clara de infligir sufrimiento masivo al pueblo ucraniano”.