El gigante minorista Walmart se convirtió este martes en el primer distribuidor tradicional en alcanzar el billón de dólares de capitalización bursátil.
Con este hito, la compañía de grandes almacenes se une al reducido grupo de empresas que han cruzado esta barrera y en el que se encuentran Amazon, Nvidia y Meta, entre otras.
La mayoría de las que forman parte de este selecto grupo están relacionadas con la tecnología.
El valor de la empresa en Bolsa ha superado las trece cifras tras meses encadenando importantes subidas y sobre todo por el impulso de su comercio electrónico y los servicios de envío y ventas a domicilio, que han crecido más de un 20% varios trimestres seguidos.
Varios expertos apuntan que las ventas se ha disparado porque los compradores encuentran bajos precios, entregas rápidas en el servicio online y una amplia selección de productos y marcas.
Uno de los empujes que han llevado a la compañía a este hito es la alianza con la empresa de inteligencia artificial OpenaAI, con la que se desarrolló un sistema de “compra instantánea” a través de un asistente de ChatGPT.
Además, hace pocas semanas, la empresa trasladó su cotización principal al Nasdaq, el mercado de valores tecnológico.
El minorista sustituyó a la farmacéutica AstraZeneca.
Tras el anuncio, las acciones de la compañía en Wall Street crecían un 1,93%, hasta los 126,44 dólares el título.
Este logro coincide con el traspaso de dirección de la compañía: el pasado 31 de enero, Doug McMillon, que llevaba al frente de la compañía más de una década, se jubiló. Aun así, permanecerá en la junta directiva.
En su lugar, le relevó John Furner, de 51 años, que desde 2019 ejerce de presidente y consejero delegado de la versión de Walmart centrada en el negocio en EEUU.