VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Seis paramilitares paquistaníes fallecieron y cinco resultaron heridos tras la explosión de un artefacto explosivo improvisado en la provincia de Baluchistán. El ataque se produjo contra un vehículo de los 'Frontier Corps', donde se encontraban los soldados. A pesar de que ningún grupo ha reivindicado el incidente, se sospecha de grupos separatistas como el Ejército de Liberación Baluchistán, que recientemente secuestró un tren con más de 400 pasajeros. La región ha experimentado un aumento de la violencia, con ataques dirigidos principalmente contra las fuerzas de seguridad debido a la explotación de recursos minerales sin beneficios para la población local.

Al menos seis paramilitares paquistaníes murieron y cinco resultaron heridos por la explosión de un artefacto explosivo improvisado en la conflictiva provincia de Baluchistán, en el suroeste de Pakistán, que atraviesa un fuerte incremento de la violencia armada.

Un vehículo de los ‘Frontier Corps’ -una fuerza paramilitar paquistaní- fue alcanzado por un artefacto explosivo improvisado.

“Seis soldados resultaron muertos y otros cinco heridos”, dijo a EFE Ilyas Hussain, agente de policía del control policial del distrito de Bolan, donde sucedió del incidente.

En este distrito tuvo lugar en marzo pasado el secuestro a manos de insurgentes del Jaffar Express, un tren con más 400 pasajeros -muchos de ellos miembros de las fuerzas de seguridad- y que dio lugar a una larga operación de rescate que dejó más de 60 muertos, incluidos 33 atacantes.

Hussain agregó que las fuerzas de seguridad han lanzado una operación en la zona para dar con los perpetradores.

Ningún grupo reivindica el ataque

Ningún grupo ha reivindicado hasta el momento el ataque, que se produce en pleno repunte de la violencia armada en Baluchistán, especialmente a manos de grupos separatistas.

Uno de los más activos es el Ejército de Liberación Baluchistán (BLA), que reivindicó el secuestro del tren Jaffar Express el pasado 11 de marzo.

Además de los 33 atacantes, también murieron 26 rehenes y cinco agentes de seguridad entre las casi 48 horas que transcurrieron desde el secuestro hasta la liberación.

El BLA y otros grupos separatistas dirigen sus ataques principalmente contra las fuerzas de seguridad, puesto que acusan a Islamabad de explotar los ricos recursos minerales de la región, sin que sus ciudadanos apenas perciban beneficios.

Esto da lugar también a ataques contra trabajadores extranjeros -especialmente chinos- y procedentes de otras provincias paquistaníes, quienes según estos grupos colaboran a despojar a Baluchistán de sus recursos.

El 27 de marzo, tres personas murieron y otras veinte resultaron heridas en un atentado con bomba al paso de un vehículo policial en Quetta, capital de Baluchistán.