Internacional
Domingo 19 agosto de 2018 | Publicado a las 23:56 · Actualizado a las 04:02
Decenas de ancianos surcoreanos entran a Corea del Norte para reunirse con familiares
Publicado por: Manuel Cabrera La información es de: Agence France-Presse
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Decenas de ancianos surcoreanos, entraron este lunes en Corea del Norte para reunirse con familiares por primera vez desde que los separó la Guerra de Corea (1950-1953).

Esos 89 surcoreanos y sus acompa√Īantes, hab√≠an abandonado horas antes la ciudad portuaria de Sokcho en un convoy de 14 buses.

Reporteros de la AFP los vieron adentrarse en la parte norte de la Zona Desmilitarizada que divide la península coreana.

Desde este lunes al miércoles, los participantes pasarán unas 11 horas con sus familiares del norte en la localidad turística del Monte Kumgang, bajo la supervisión de agentes norcoreanos.

Esta nueva tanda de reuniones de familias divididas desde la contienda b√©lica, la primera en tres a√Īos, se decidi√≥ a ra√≠z de la distensi√≥n registrada en la pen√≠nsula desde el comienzo del a√Īo.

La Guerra de Corea terminó con un armisticio, sin la firma de un tratado de paz, por lo que Norte y Sur se encuentran todavía técnicamente en estado de guerra y están separados por una Zona Desmilitarizada, mientras que las comunicaciones civiles están prohibidas entre ambos países.

Bajo un sol abrasador, los 89 surcoreanos -que vestían sus mejores ropas-, fueron llenando los 14 buses que los esperaban en la ciudad de Sokcho, en el noreste de Corea del Sur.

El convoy se dirigió hacia la Zona Desmilitarizada, escoltado por la policía y personal médico, antes de cruzar la frontera con el Norte.

Entre los participantes del viaje se encuentra Lee Keum-seom, de 92 a√Īos, que no ha visto a su hijo, de ahora 71 a√Īos, desde la guerra. Cuando huy√≥ del conflicto dej√≥ atr√°s a su marido y al chico, que ten√≠a entonces cuatro a√Īos. Parti√≥ en un ferry al Sur con su hija, quien la acompa√Īa este lunes.

“No s√© qu√© siento, si es positivo o negativo”, dijo Lee. “No s√© si es real o un sue√Īo”, agreg√≥.

En el Sur, ella se volvi√≥ a casar y cri√≥ a siete ni√Īos, pero nunca dej√≥ de preocuparse por aquel hijo. “¬ŅD√≥nde vivi√≥? ¬ŅCon qui√©n? ¬ŅQui√©n lo educ√≥? S√≥lo ten√≠a cuatro a√Īos”, expres√≥.

Desde el 2000 los dos países organizaron 20 series de reuniones de familias divididas, generalmente gracias a la mejora de las relaciones bilaterales, ya que tienen el tiempo contado por la edad de los supervivientes.

Un total de 130.000 surcoreanos se hab√≠an presentado como candidatos a estas reuniones. La inmensa mayor√≠a ha muerto y muchos tienen m√°s de 80 a√Īos, uno de ellos incluso 101.

Frustración

En el √ļltimo momento algunos de los ancianos anularon el viaje por motivos de salud.

Lee Keum-seom es una de los pocos que ver√°n a sus hijos. A su vez, arios surcoreanos elegidos al azar para la reuni√≥n de este a√Īo renunciaron al enterarse de que su padre, madre, hermano o hermana del otro lado de la frontera hab√≠a fallecido y s√≥lo conocer√≠an a parientes lejanos.

Lee Kwan-joo, de 93 a√Īos, es una excepci√≥n. Quiere conocer a sobrinos para hacerse una idea de la vida que tuvieron sus padres y sus seis hermanos en el Norte antes de morir. En 1945 a Lee lo enviaron a una escuela en el Sur y la guerra sell√≥ para siempre la separaci√≥n.

“Me alegr√≥ enterarme de que podr√≠a conocer a mi sobrino y a mi sobrina, aunque ni siquiera he visto sus caras”, declar√≥. “S√≥lo quiero preguntarles c√≥mo murieron mis hermanos, hermanas y padres”, sentenci√≥.

Las personas que participaron en anteriores reuniones de este tipo con sus familiares lamentaron a menudo la escasez de tiempo y, en su mayoría, recordaron lo difícil que fue despedirse tras esos tres días.

Otras comprobaron -con tristeza- la enorme brecha ideológica que se había creado entre ellas tras décadas de separación.

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