El Partido de los Trabajadores (PT) proclamó este jueves la candidatura del exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien llamó a “derrotar” al presidente Jair Bolsonaro en las elecciones de octubre para “recuperar la democracia”.

La convención en la que se hizo oficial la candidatura de Lula fue un acto de bajo perfil, celebrado en un hotel de Sao Paulo a puerta cerrada, mientras que el líder progresista encabezaba un mitin en la ciudad de Recife, a 2.600 kilómetros de distancia, en el que arremetió contra Bolsonaro.

“No nos enfrentamos a una elección común, enfrentamos a un fascista cercado de milicianos por todos lados y necesitamos derrotarlo para recuperar la democracia”, afirmó el exgobernante (2003-2010) en un acto con el mundo de la cultura, en el que estaba acompañado del liberal Geraldo Alckmin, su candidato a vicepresidente.

Lula, quien es el favorito para las presidenciales del 2 de octubre según todos los sondeos electorales, explicó que se presenta por sexta vez a la carrera presidencial con la intención de “arreglar” a Brasil y hacer “más y mejor” las cosas que en los ochos que ocupó la Presidencia.

“Podría quedarme en casa, guardarme el título de mejor presidente de la historia de Brasil y vivir los últimos años de mi vida, pero estoy viendo un país siendo destruido”, señaló.

Sin embargo, advirtió que el país está hoy en peores condiciones que cuando asumió el poder por primera vez en 2003, con “una deuda, una inflación (de casi el 12 %) y un desempleo (11 %) mayores”, en medio de “la destrucción de instituciones y el desmonte de políticas públicas”, que atribuyó a la gestión de Bolsonaro.

Por ello, anticipó que, si gana las elecciones, tendrá que hacer algo “diferente” porque “si solo se piensa en política fiscal y techo de gastos” estarían “acabados”.

Lula: de la cárcel a líder de las encuestas

Esta será la sexta ocasión en la que el antiguo tornero mecánico luchará por ser el presidente de Brasil, después de tres intentos fallidos (1989, 1994 y 1998) y dos victoriosos (2002 y 2006).

En 2018, año en el que ganó Bolsonaro, también aspiraba a buscar la Presidencia, pero la Justicia electoral se lo impidió al estar condenado por corrupción.

Pero en marzo de 2021 su vida dio un vuelco de 180 grados cuando recuperó sus derechos políticos gracias a un fallo de la Corte Suprema que anuló las dos sentencias que pesaban en su contra y por las llegó a pasar 580 días en prisión.

Desde entonces, la candidatura de Lula era un hecho e incluso el propio exmandatario se postuló de forma informal en un evento solemne el pasado 7 de mayo en Sao Paulo, al que acudieron cientos de simpatizantes llegados de diferentes partes de Brasil, si bien solo este jueves fue oficializada por el PT en la convención que tuvo lugar en un hotel de Sao Paulo.