La Sala de la Cámara Baja despachó para un tercer trámite en el Senado el proyecto que busca fomentar la desalinización del agua de mar.
La iniciativa considera la creación de una concesión marítima especial; la definición de una estrategia nacional de desalinización; y preferencias para resguardar el derecho humano al agua y saneamiento.
De acuerdo a un reporte de prensa de la Cámara de Diputados y Diputadas, con la desalinización se busca contribuir “a mejorar la seguridad hídrica”. También, a una “mayor adaptación al cambio climático, al resguardo de la biodiversidad y al uso sostenible de ecosistemas marinos y costeros”.
Del mismo modo, se propone definir y regular todo lo relativo a las concesiones o destinaciones marítimas especiales de desalinización.
De concretarse la iniciativa, implicaría un gasto fiscal asociado mayormente a una nueva unidad que se crearía en la Dirección General de Aguas (DGA): por gasto en personal y bienes y servicios de consumo, entre otros ítems, el mayor costo sería al tercer año, con más de $725 millones, para bajar a $342 millones, en régimen.
Desalinización
El proyecto considera la creación de la mencionada nueva unidad en la DGA, para que se encargue de la elaboración y seguimiento de la estrategia.
Esa unidad también quedaría a cargo de tramitar las solicitudes de concesión y destinación; y revisará fiscalizaciones y trámites de expedientes sancionatorios.
Una parte importante de la iniciativa refiere a la nueva concesión para la desalinización de agua de mar. Se otorgarán mediante decreto supremo, previo informe favorable de la DGA. Tendrán un plazo máximo de 30 años, renovables por una sola vez.
“Comprenderá el uso y goce de bienes nacional ubicados, en una parte de la zona costera. Su finalidad será extraer y aprovechar el agua de mar para su desalinización, así como realizar su tratamiento, conducción y disposición final”, precisó el reporte de prensa sobre el proyecto publicado por la Cámara Baja.
Consumo humano y/o saneamiento
La concesión o destinación permitirá al titular solicitar “las servidumbres legales de desalinización en la forma que establece esta ley, así como también las que establece el Código de Aguas”.
Dentro de las condiciones para el otorgamiento o para el ejercicio de la concesión o destinación, la Dirección General de Aguas podrá incluir un aporte, expresado en caudal, para consumo humano y/o saneamiento de hasta un 5% de la capacidad de producción de agua desalinizada, en el caso de los proyectos “que no tengan como finalidad principal la producción de agua para consumo humano o el saneamiento”.
La estrategia, en tanto, contendrá lineamientos para orientar el desarrollo sostenible de proyectos de desalinización.
“Considerará criterios para determinar aquellas zonas de mayor aptitud para implementar proyectos de extracción, conducción y desalinización de agua de mar. Asimismo, consignará metas e indicadores de seguimiento”, se remarcó.