Artes y Cultura
Martes 14 agosto de 2018 | Publicado a las 18:13
Los √°cidos dichos de Alfredo Castro sobre la renuncia del exministro de las Culturas
Publicado por: Emilio Contreras
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Alfredo Castro, el destacado actor y director teatral, se refiri√≥ p√ļblicamente a la bullada renuncia de Mauricio Rojas, el exministro de las Culturas que abandon√≥ su cargo tras la divulgaci√≥n de sus pol√©micos dicho sobre el Museo de la Memoria.

En diálogo con el portal de The Clinic, el otrora director del Teatro La Memoria comentó en duros términos el paso de Rojas por el gobierno.

“Esta derecha, que nombra a un ser completamente incapacitado para el cargo, un tanto mit√≥mano, especulador, con una militancia, exilio y ‚Äėconversi√≥n‚Äô dudosas‚Ķ Esa derecha inculta, ciega, a mi me averg√ľenza‚ÄĚ, dijo Castro.

En un pasaje de su libro Diálogo de Conversos (2015), escrito junto al actual ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero, Rojas describió así al inmueble que recuerda los crímenes cometidos durante la dictadura militar:

‚ÄúM√°s que un museo (…) se trata de un montaje cuyo prop√≥sito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo at√≥nito, impedirle razonar (…) Es un uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional que a tantos nos toc√≥ tan dura y directamente‚ÄĚ.

Para Castro, el pensamiento del historiador era incompatible con su cargo, el cual ahora ostenta la ministra Consuelo D√≠az Chadwick. ‚ÄúMe parece muy bien su salida. Lo que me impresiona es esa soledad de la derecha, no tienen a nadie a ning√ļn o ninguna representante de la Cultura de creaci√≥n y/o gesti√≥n cultural‚ÄĚ, apunt√≥.

En la misma l√≠nea, el actor tuvo √°cidas cr√≠ticas hacia el sector pol√≠tico de Rojas: ‚ÄúNunca se hacen cargo de la historia. Ese negacionismo de los horrores de la dictadura los arruinar√° siempre. Dif√≠cil entender qu√© hace a esta gente insensible, rayando en la mediocridad en todo”, coment√≥.

‚ÄúUno espera que un ministro de Cultura sea un sujeto capaz de dialogar con sensibilidad con quienes √©l representa. Este no es el caso. Este se√Īor hiere en lo m√°s profundo a una comunidad art√≠stica que siempre ha estado en la defensa de la democracia y por supuesto de los derechos humanos‚ÄĚ, argument√≥.

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