Internacional
Argentina juzga por primera vez a médicos por robo de bebés en dictadura
Publicado por: Agencia AFP
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La justicia argentina sentó en el banquillo de los acusados por primera vez este miércoles a médicos y profesionales de la salud que asistieron partos clandestinos de detenidas políticas y fueron cómplices del robo de bebés durante la dictadura (1976-1983).

“Es un juicio muy importante porque juzga la complicidad de m√©dicos y parteras que fueron responsables directos de estos delitos de lesa humanidad”, dij Francisco Madariaga, de 36 a√Īos, robado al nacer y entregado a una pareja que lo anot√≥ como propio, con quienes vivi√≥ antes de recuperar su identidad en 2010.

Francisco nació bajo el cautiverio de su madre en la maternidad clandestina que funcionó en el hospital militar del destacamento de Campo de Mayo, en la capital argentina.

Su nacimiento fue asistido por Luisa Yolanda Arroche, la obst√©trica hoy de 86 a√Īos, que a unos metros de √©l escuch√≥ las acusaciones en su contra por haber falseado la partida de nacimiento y facilitado su apropiaci√≥n.

Arroche, que declin√≥ dar declaraciones, est√° acusada en esta causa junto a los m√©dicos Norberto Bianco y Ra√ļl Mart√≠n, octogenarios como ella.

A lo largo del juicio se escucharán sus argumentos, aunque en juicios anteriores médicos citados como testigos alegaron desconocimiento, haber sido forzados o razones de salud para atender a las parturientas.

“Siendo conocedores de lo que all√≠ suced√≠a prestaron una colaboraci√≥n esencial para la supresi√≥n de identidad” de los ni√Īos, reza la acusaci√≥n de la fiscal√≠a le√≠da en el tribunal.

Los tres son juzgados junto al excomandante Santiago Omar Riveros, a cargo de Campo de Mayo y el ex dictador Reynaldo Benito Bignone, ya condenados por otros crímenes de lesa humanidad.

“En este juicio vamos a poder saber qu√© hicieron con nuestras madres el d√≠a despu√©s que nacimos, sabemos que habr√° condena y triunfar√° la justicia porque somos la prueba viviente del delito”, dijo Francisco que pudo reencontrarse con su padre, Abel Madariaga, querellante junto a la asociaci√≥n Abuelas de Plaza de Mayo.

El eslabón que faltaba

Alan Iud, abogado de Abuelas, explicó a la AFP que en la oscura trama de robo de bebés durante la dictadura, faltaba que la justicia se pronunciara sobre médicos y parteras implicados.

“Hasta hoy se hab√≠an juzgado a los organizadores del plan sistem√°tico de robo de beb√©s, a los apropiadores de esos ni√Īos, pero ellos (m√©dicos y parteras) han sido un eslab√≥n fundamental para que todo se pudiera llevar a cabo”, asever√≥ Iud.

La madre de Francisco, Silvia Quintela, fue secuestrada a los 24 a√Īos en Buenos Aires embarazada de siete meses y tras ser torturada en la c√°rcel clandestina “el campito” dentro de Campo de Mayo, dio a luz en el sector de Epidemiolog√≠a del Hospital del destacamento.

All√≠ se estima nacieron decenas de ni√Īos cuyas madres daban a luz vendadas y esposadas a sus camas bajo guardia armada.

Silvia permanece desaparecida como otras ocho mujeres que parieron en ese lugar cuyos casos son ventilados en este juicio donde se escuchar√°n 40 testimonios.

Iud explic√≥ que “se juzgar√°n s√≥lo nueve casos, pero ha habido muchos m√°s con al menos doce profesionales (de la salud) involucrados s√≥lo en Campo de Mayo”.

“Su intervenci√≥n no fue forzada sino que contribuyeron a armar verdaderas maternidades clandestinas”, remarc√≥.

Buscando “algo de paz”

Seg√ļn estimaciones de organismos defensores de derechos humanos unos 500 beb√©s fueron robados al nacer bajo el cautiverio de sus madres y entregados a apropiadores que los inscribieron como propios.

De ellos 115 recuperaron su identidad, uno de los √ļltimos fue Guido Montoya Carlotto, nieto de la presidenta y fundadora de Abuelas, Estela de Carlotto, hallado en agosto pasado.

“Este juicio no sana, pero es reparador, es un paso m√°s para tener algo de paz”, dijo con voz temblorosa Laura Catalina de Santis Ovando, nacida en Campo de Mayo y robada al nacer.

Su madre, Miriam Ovando fue secuestrada en octubre de 1976 a los 17 a√Īos embarazada de seis meses y permanece desaparecida.

“Ac√° est√°n las personas que estuvieron en contacto con mi mam√° cuando nac√≠, la vieron, la tocaron, tienen responsabilidad directa”, sostuvo Laura que recuper√≥ su identidad en 2008 merced a la b√ļsqueda de Abuelas de Plaza de Mayo.

Como Francisco, Laura afirm√≥ que seguir√° todas las audiencias pese a que el juicio “reabrir√° heridas”.

“Mi historia es dolorosa, pero la impunidad agrava m√°s lo que pas√≥”, afirm√≥ convencida que “aunque suene a paradoja, la sentencia traer√° alegr√≠a”.

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