Novak Djokovic, convencido de que en buen estado físico es “capaz de ganar a cualquiera”, aceleró hacia la segunda ronda del Australian Open 2026 con un triunfo rápido, en tres sets (6-3, 6-2 y 6-2), frente al español Pedro Martínez.
No tenía precedentes en el circuito el enfrentamiento que echó el cierre a la segunda jornada del primer Grand Slam del curso, a pesar de que tanto el español como el serbio tienen ya una dilatada carrera en el tenis profesional.
Sabe el actual número cuatro del mundo que a sus 38 años no está para alcanzar en plenitud los tramos últimos de partidos a cuatro o cinco sets, exigentes, y en temperaturas tan altas como las de Australia en la actualidad. Por eso, tal y como ha reconocido una y otra vez, apura sus opciones con cierta premura, con el menor desgaste posible.
Ante Pedro Martínez, Novak Djokovic solventó el compromiso en dos horas.
Por eso, aunque su estado era una incógnita, tal y como evidenció su retirada del torneo de Adelaida hace una semana, a causa de su situación física y por lo que ha dejado entrever en sus sesiones de entrenamiento en Melbourne, alguna cancelada al poco de empezar por las molestias, no hizo concesiones en ningún momento.
El diez veces campeón en Australia se situó en segunda ronda por decimonovena vez en sus veintiuna presencias en el Melbourne Park. Lleva en su mochila 81 participaciones en torneos del Grand Slam; ya ha igualado a Roger Federer y al español Feliciano López como los jugadores con más presencia en los grandes torneos.
En los tiempos recientes se queda en puertas. Se estancó en semifinales de los cuatro torneos del Grand Slam del 2025. Con 38 años y 255 puede erigirse en el jugador de más edad en ganar un título individual masculino del Grand Slam.
Está en el camino del italiano Jannik Sinner con el que ha perdido en los compromisos recientes que ha disputado. Aun así, ya está en segunda ronda y se medirá con el italiano Francesco Maestrelli que previamente venció al francés Terence Atmane por 6-4, 3-6, 6-7(4), 6-1 y 6-1.