Tuvieron que comer con la mano y de glamour tenía poco, así la fue la cena de Año Nuevo de la familia de la usuaria de TikTok, Katalina Alvarado, quien acusó haber sido víctima de estafa en la red social, cuyo video rápidamente se viralizó.
La internauta relató que junto a sus cercanos optaron celebrar la llegada del 2026 pagando una costosa cena en un recinto privado, que contaba con piscina y todos los lujos posibles. No por nada pagaron $900 mil pesos por un grupo de seis personas, tras ver un video en la misma plataforma.
Sin embargo, antes de incluso llegar al lugar, las cosas comenzaron a salir mal. Y es que, según relató Alvarado, la convocatoria era a las 19:30 horas, pero a las 17:45 recibieron un mensaje de la organizadora, quien le solicitó llegar dos horas más tarde.
“Los cambios de horario de última hora nos incomodaron bastante, tratándose de un evento pagado y de ese valor esperábamos una organización más clara y estable”, le escribió Katalina.
“La tipa nos dijo a las nueve los puedo recibir, no puedo abrir antes. Llegamos cerca de las nueve y no había recepción, garzones, no había música. El DJ que estaba, estaba poniendo musical desde el celular“, relató.
Sobre lo mismo, la internauta mostró imágenes de la barra, la cual contaba con, a simple vista, 10 botellas de alcoholes, además de no tener bebidas individuales.
“Nos prometieron un coctel premium. Ostras, ceviche, marisco y la realidad fue un mesón, unas ostras sin hielo, sin limón, que lo llevaron después, sin servilletas, sin cubiertos“, relató al mismo tiempo que mostraba un pequeño plato con salmón que tuvieron que comer con la mano. Además de que gran parte del bar era “autoservicio”, contó.
De acuerdo a Alvarado, cerca de las 22:00 horas su cuñado le hizo saber su descontento a la organizadora, quien se comprometió con devolver el 50% del valor este viernes.
Sin embargo, esto no cambió para nada el servicio, pues pasadas las 23:30 horas aún no se servía la cena de Año Nuevo.
Tal como se puede ver en el registro, la mujer les dijo que si querían la devolución del dinero en ese momento, debían irse. Pero rápidamente echó pie atrás, pues, no tenía el dinero.
“Cerca de las 12 empezaron a salir los primeros platos. Había un chef y el mismo chef hacía de garzón (…) nos estábamos dando el abrazo mientras a algunos les servían los platos. Todos muertos de hambre. No hubo entrada, no hubo postre, el plato de fondo era un risotto con carne o salmón, a mi hermano no le gustó y no había más opciones”, relató sobre la estrepitosa cena de Año Nuevo.
Pero los problemas no terminaron ahí, pues cuando bajaron a la pista de baile, alrededor de las 00:30 horas, se percataron de que el DJ estaba guardando sus cosas, por lo que la fiesta que prometía ser hasta las 02:00 horas ya había llegado a su fin.
Ante la denuncia, la empresa Oído Mi Chef y la organizadora Patricia Espic respondieron en conversación con ADN donde aseguraron que la situación fue al revés, y que los clientes habían amenazado a la organizadora, protagonizando un escándalo y que incluso se robaron botellas de alcohol.
“Me encerraban, no me dejaban caminar, me amenazaron, me desearon la muerte, además de maldecirme cada cierto rato y tratarme a empujones. Todos los vídeos del lugar los pedí”, dijo Espic.
A lo que agregó: “Empezaron a grabar, a gritar y eso de niños llorando es porque no paraban de gritar. Solo publicaron cosas que no tienen ningún sentido, no hay fotos de la comida ni nada. El DJ se tuvo que ir porque empezaron a grabar y a decir que éramos algo clandestino, siendo que todo está con sus respectivas boletas de ventas. Ellos fueron a esto”, concluyó, dando a entender que se trataría de un boicot.